sábado, 24 de noviembre de 2012

Inesperados encuentros: Luis Maravilla y Liz Phair

A veces el flamenco aparece donde menos se le espera o te coge por sorpresa. Sucede al entrar en un bar (El Largo Adiós) desde hace tiempo no muy visitado y menos a las horas del mediodía, y que esté sonando José Mercé con sus grandes éxitos; sucede también que entra por la ventana en un cante inmediatamente reconocido. Viene de un coche que está siendo aparcado por alguien, curiosamente, conocido -un camarero, payo, de otro bar (Elfos)-, a quien acompaña en sus maniobras el Camarón de "Como el agua".
O que pase uno por casa del amigo Charly para saber de su estancia en los Estados Unidos y al sacar éste los discos que ha comprado, pocos para un apasionado como él al rock & pop en toda su diversidad, toma uno de Liz Phair, Exile in Guyville, y al abrirlo se encuentra con esto:
Tras la sorpresa, la pregunta: ¿por qué esta imagen en el interior del cd de la rockera (postgrunge), considerado uno de los 100 -ocupa el nº 20- mejores discos de los 90, según la revista Rolling Stone, y por muchos seguidores del rock, en general?.
Encontramos la portada original:
De este disco, Alegrías y Penas de Andalucía, del guitarrista Luis López Tejera, Luis Maravilla, con el cantaor Pepe Valencia -nada que ver con José Valencia- acompañándole en cuatro cantes, Juan Vergillos ofrece todos los detalles, aquí.
Y ahora la respuesta, posible, al por qué. Editado en 1993, Exile in Guyville (Exilio en la ciudad de los tíos, o chicos) fue el primer disco de Liz Phair, quien se inspiró a modo de réplica o contraversión en Exile on Mean Street (Exilio en la calle mala), de los Rolling Stones (existe bastante unanimidad dentro del mundillo rockero en considerarlo como el mejor álbum de rock -que no de rock and roll- de la historia).
Al elegir la rockera norteamericana la portada del disco de Luis Maravilla se sentiría atraída por esa bailaora sonriente y ese bailaor oscuro para así ofrecer una pista simbólica del contenido del disco, concretado en las letras de sus canciones, las cuales dejan bien clara la postura, ideario de la autora: ellos lo ven así, nosotras de esta manera... mientras bailamos al mismo compás.
Otro detalle que añadir a la respuesta de ese por qué haber elegido la portada de un disco de flamenco, es que Liz Phair tomó clases de guitarra flamenca en su adolescencia.
Esta es la historia. Además, durante la búsqueda han aparecido otras portadas del mismo disco:

Sea cual sea el significado, sentido de este tipo de encuentros inesperados con el flamenco lo cierto es que despiertan los sentidos, que es de lo que se trata.

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