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miércoles, 25 de enero de 2017

Club Flamenco (47) José Antonio Rodríguez: el guitarrista, el músico, el artista (entre nosotr@s)

La primera cita de la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid, en este 2017 se abrió con un invitado de lujo e inesperado, el guitarrista José Antonio Rodríguez (Córdoba, 1964). Inesperado al ser una iniciativa suya el acercarse a la afición flamenca vallisoletana (petición realizada a través de la Asociación Punto Flamenco).
Y un lujo por la categoría del invitado, dada su reputada y reconocida extensa trayectoria dentro del mundo flamenco y de la música. Y allí estaba entre nosotr@s el pasado 20 de enero, un día antes de su actuación en el Teatro Carrión de Valladolid, donde presentaría su nuevo proyecto, Manhattan de la Frontera.
Sería la primera vez que actuaba en Valladolid capital en sus casi 40 años de carrera musical (dato para sacar conclusiones). Pero no la primera en la provincia vallisoletana. Recordó que hace 33 años estuvo en Medina del Campo acompañando a la guitarra a José Mercé, en el Festival Flamenco de la localidad vallisoletana, que aún continúa celebrándose gracias a aficionados como Faustino Dueñas, a quien señaló el guitarrista cordobés entre los asistentes ese día a la Tertulia, en la que también estuvieron músicos como el guitarrista vallisoletano, Raúl Olivar, amigo de Rodríguez.


Casi dos horas departiendo con l@s asistentes que llenaban el salón de actos de la Biblioteca. Charlando, contestando preguntas -"me estáis achicharrando", comentó con gracia-, no tocando para desilusión o desinformación de algun@s. Dándose a conocer, en definitiva.
Quién es, por qué es flamenco y músico, qué hace, sus ideas sobre la guitarra, el arte, la música y otros temas fue desarrollando, abordando Rodríguez, "flamenco desde niño", formado en el Conservatorio Superior de Música de Córdoba de la mano del maestro Manuel Cano, uno de los primeros en consolidar los conciertos de guitarra flamenca, en España. Porque en el extranjero, en Estados Unidos, sobre todo, era una práctica habitual (ya saben, Sabicas, Mario Escudero...)
Sucedía esto en la España de los 50-60 del siglo pasado y hasta ahora donde la guitarra solista es un hecho; aunque tarde casi 40 años en actuar en Valladolid. El tocaor se 'liberó' del acompañamiento, para mostrar su mundo interior, podría decirse así, y explorar otros mundos. Rodríguez está en la línea de Paco de Lucía en cuanto a la fusión, no cree en ella, sino en la colaboración con otros músicos. Y ha tocado con muchos y muy variados. Por su propia inquietud como músico, de aprender, de investigar, de su gusto por la música en general, sea cual sea el estilo o género de esta (muchos fueron los ejemplos que el guitarrista puso sobre sus colaboraciones; por ejemplo, de Alejandro Sanz, ¿qué podía aprender del famoso cantante melódico español, con quien ha tocado en disco y en directo?: "La disciplina escénica, el utilizar la tecnología para apoyar la música, no para enmascararla").


"La diferencia es una alegría... hay que arriesgarse a encontrarnos con algo especial, ¿es que siempre vamos a lo seguro?... no es necesario (para el público) saber distinguir una soleá para disfrutar de la música, de lo que el músico-el artista quiere decir... recomendaría a cualquier músico aprender lenguaje musical en estos tiempos, todo enriquece... me sigue interesando cambiar... todo está por descubrir, todo está por hacer; más vale que sea así".
Siento resumir de esta forma la comparecencia de José Antonio Rodríguez, generosa de tiempo, paciente. Con sus palabras también se ofreció un retrato de la guitarra flamenca -se hicieron varias preguntas sobre por qué no se enseña en los conservatorios españoles- y del guitarrista flamenco (un ser frágil, atormentado, analítico, "como un científico"). Y dejando la puerta abierta a otras preguntas, a otras ideas, sobre el papel del instrumento y del instrumentista, siempre relacionado, en el mundo flamenco, con el acompañamiento hasta que se hizo solista. Tal vez en otra ocasión se puedan plantear, si algún artista flamenco tiene a bien seguir la iniciativa de Rodríguez y acercarse a esta Tertulia, para lo que guste expresar.

jueves, 4 de septiembre de 2014

XXXVI Muestra Flamenca con Juan Pinilla y Gema Caballero este viernes en Medina del Campo

Coincidiendo con la semana de fiestas de Medina del Campo la Asociación Tertulia Flamenca Medinense presenta la que es una de sus actividades más representativas la Muestra Flamenca, la 36. Será este viernes a las 9 de la noche en el Auditorio Municipal de la villa vallisoletana y contará con las actuaciones de Juan Pinilla acompañado por la guitarra de David Caro, y de Gema Caballero con el toque de Pedro Barragán (entrada, 7 euros).
Dos representantes, y de Granada ambos, de una reciente generación que podíamos llamar como  post-Miguel Poveda, Estrella Morente. Generación con experiencia como demuestra su trayectoria profesional; con sus propias formas de hacer el cante, entender y expresar el flamenco; con la mirada puesta en las fuentes de este arte, que es su guía y referencia, con una menor, o ninguna, inclinación por fusiones o relaciones con otras músicas tan propias de anteriores generaciones: flamenco, ante todo.
Pinilla, Lámpara Minera 2007, un Menese de estos tiempos por su claro, militante compromiso con las causas sociales; además, escritor; Caballero, voz dulce, saber antiguo, timbre actual, cantaora que despeja dudas sobre el futuro del flamenco.
Una interesante elección de cante masculino y femenino por parte de la veterana afición medinense, de cuya larga historia y quehaceres se dio cuenta en una reciente entrada de este blog. Un pequeño festival flamenco el suyo, pero grande para estas tierras nuestras siempre escasa de citas flamencas, organizado por unos aficionados llenos de pasión, entrega por y hacia el flamenco. Como tienen tantos otros aficionados de otros puntos del país, y/o  fuera de él. A los Faustino, Nemesio, Mariano, Pablo y compañía que forman la asociación no les encontrarán en las redes sociales -otra cosa es que a título personal las usen-, sino en los bares donde se reunen o en los recitales a los que acuden o participan, en la calle, en el cuerpo a cuerpo amigable que comparte conocimientos, experiencias, cantes y toques.
Si pasan por estas tierras nuestras sepan que tienen unos amigos flamencos.

martes, 10 de junio de 2014

Club Flamenco (27) La afición


“Ilusión y amor por este arte sublime que es el flamenco”, guían la vida del aficionado. En una de las últimas citas de la Tertulia Flamenca de la Biblioteca Pública de Valladolid tuvimos un buen ejemplo de ello con la presencia de una representación de la Tertulia Flamenca Medinense, de la afición flamenca de Medina del Campo, la segunda ciudad –en número de habitantes- de esta tierra vallisoletana.
Faustino Dueñas, Mariano García, Pablo Lucas y Nemesio Pariente ofrecieron una singular forma de contar la historia de la afición flamenca de su ciudad, escenificando una suerte de “retablo flamenco-poético”, donde la narración de los hechos conducida por Mariano se alternaba, encadenaba con el cante de Pablo y Nemesio y el toque de Faustino.
Hace 50 años y pico comenzó la historia de la Tertulia Medinense, en “una época de tinieblas, donde hacíamos lo poco que podíamos” (Faustino). Un programa semanal en la emisora La Voz de Medina, dirigido por Mariano García, actuaría de  faro, de alminar que iluminaba y llamaba a los fieles.

Sobre el antes del flamenco en Medina, “hay poca documentación y escasa tradición oral”, surgieron algunos nombres del pasado lejano –Laurentino Mata, el Tío Montoya-, locales –El Café Continental, Bar Castellano-, el cine Coliseo que acogía las coplas populares del momento –Pepe Pinto, Angelillo…-, hasta que se inauguró el Teatro Olimpia y comenzaron a llegar los cantaores (Jacinto Almadén, Fosforito, Jarrito, Juan Varea…).

El público era escaso –“dos filas del teatro ocupadas, tras el descanso sólo una”-, pero cuando más difíciles son las circunstancias más se crece la afición.
Y no dejaba de crecer. La consolidación de la afición y del interés de la ciudad por el flamenco desemboca en la realización, hacia finales de los 70, de la 1ª Muestra Flamenca (36 ediciones cumplió este 2014), por donde han pasado desde Curro de Utrera a Enrique Morente, de Rafael Romero a Carmen Linares, de Manuel Mairena a José Mercé… “Y nuestros cantaores” y tocaores y bailaor@s.

El aficionado se atreve con el cante, el toque, el baile sabiendo “nuestro nivel, nuestras perspectivas”. Un aficionado puede saber tanto, igual o más que un profesional de cantes, de palos, de cómo están conformados, de quienes son sus autores, de todas sus variantes. Un conocimiento que comparte de la mejor, humilde y sincera manera que sabe, entre ellos y con otras aficiones.

Con tal actitud y entrega hacia el flamenco –y necesidad de él, mucha necesidad por estas tierras- montaron una Misa Flamenca en 1970; luego vendría (1982) una adaptación del poema Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, de Lorca –tanto de este como de la misa interpretaron diversos fragmentos-; y con el transcurrir del tiempo acudir a cualquier llamada –p.e., recitales flamencos para cofradías de Semana Santa-, estar presentes en las actividades culturales de su pueblo o de donde se les requiera.

De izq. a dcha. Nemesio, Pablo, Faustino y Mariano.

Fue una hermosa velada, un cante a la afición desde la afición. El aficionado: espectador activo que vive y siente el flamenco como suyo.
Miguel Escudero, Niño de los Ovoides, Juan Carlos, Antonio Descalzo, El Lechuga, Julio Hernández ‘Pinturas’, nombres de algunos de los aficionados flamencos que allí se escucharon –y espero haber copiado bien-, a quienes se siguen añadiendo otros nombres, gente nueva, joven, que continúa teniendo los bares como punto de encuentro para disfrutar, hablar, hacer el cante, el toque, el baile, preparar nuevas actividades…

lunes, 17 de febrero de 2014

Club Flamenco(24) La guitarra moderna

"Su precisión rítmica, de compás es la propia de los tocaores actuales, antes de él no se tenía esa precisión. Sabicas es el padre de la guitarra moderna". Mientras, en la cuna del flamenco la guitarra sonaba así:


En su nueva cita, la Tertulia Flamenca de la Biblioteca Pública de Valladolid volvió a ocuparse de la guitarra flamenca allí donde se había quedado en la anterior charla (ver aquí, I y II). De nuevo con Faustino Dueñas como conductor de la historia del toque a través de los tocaores que, "han dejado un sello, una impronta, han tenido una fuerte o singular personalidad".
Antes de empezar se recordó a Juan Moneo 'El Torta', cuya "lamentable" pérdida aún sentimos con hondo pesar.


"Para mí hay un antes y un después  de conocer a Sabicas", contó Faustino citando lo dicho por Paco de Lucía sobre el exiliado guitarrista y su descubrimiento, "de una nueva forma de tocar, un sonido distinto, una perfección, una claridad y una potencia fuera de lo común, una velocidad sin perder el ritmo, que es dificílisimo".
El tocaor gitano nacido en Pamplona estaba en lo más alto de su carrera cuando al unirse a Carmen Amaya estalla la Guerra Civil española. Estados Unidos, Nueva York sería su residencia definitiva, donde desarrollaría su arte, y daría clases de guitarra por correspondencia a los flamencos de una España, con una sociedad estancada, incluso en retroceso, impuesta a la fuerza por la tiranía franquista.
En cambio Sabicas estaba en un mundo, América, con un sonido acorde a su tiempo y de ello se iba a beneficiar su toque, mientras aquí (1940-1960) la guitarra flamenca -y el baile, y el cante- sólo podía mirar hacia atrás y confiar en las personalidades singulares para tener algún atisbo de avance. Se hacían pequeños descubrimientos técnicos, se perfeccionaba lo ya hecho o se intentaba algún desvío, pero siempre atados a un sonido de otro tiempo (Esto es teoría nuestra desarrollada a partir de lo expuesto por Dueñas, no es su opinión; añadir que cualquier error en esta entrada es de nuestra exclusiva responsabilidad).
Del toque en la España sin Sabicas habíamos tenido muestras en la anterior charla que terminó con Diego del Gastor y su personal 'toque de Morón', y ahora con Melchor de Marchena. "Era sobre todo un tocaor de acompañamiento con un don especial para saber responder, ayudar y motivar al cantaor. Poco menos que se lo rifaban", señalaba Faustino sobre un guitarrista que tocó con todos los grandes, desde la Niña de las Peines, Caracol a Mairena, y apenas dejó escuela, "sí ha dejado huella su toque por tientos".


Hubo otros tocaores que también marcharon de España, hacia otra parte de América, a la del Sur, como Esteban de Sanlúcar, que se asentaría en Argentina. En su toque, el recuerdo, la nostalgia de su tierra, "muy próximo al folklore andaluz", como reflejan sus "Panaderas" o su intervención para animar a su casa discográfica, "a que grabaran a Antonio Mairena". Pero las clases por correspondencia de Sabicas iban llegando a este país y los tocaores tomaban nota. Como Luis Maravilla, que escribió un método de guitarra; Pepe Martínez, Mario Escudero (a quienes hemos hecho referencia aquí), o Manuel Cano, por quien "se creará la Cátedra de Guitarra de Córdoba". A todos ellos escuchamos.

F. Dueñas (foto tomada de la PAT AV).

Faustino Dueñas habla sin apuntes, extrayendo de su memoria datos personales de los tocaores y de sus estilos y técnicas (rasgueo, alzapúa, picados...), así como anécdotas de estos y suyas también, algunas relacionadas con los guitarristas protagonistas de su charla. No hay que olvidar que él es tocaor, de larga trayectoria, bien conocido en estas tierras, cuya flamencura representa, recuerda y defiende, al igual que su entrega sin fisuras al flamenco: "Cuando se estudia la historia del arte, de la cultura, de la música, yo no sé por qué no se mete entre los grandes músicos, personajes importantísimos de la historia de España como Sabicas, Ramón Montoya, Niña de los Peines. Si el flamenco lo hubiesen tenido los ingleses, los americanos estoy seguro que los tendrían con letras de oro en su historia".
¿Cuestión de imperialismo? O como dijo uno de los asistentes a la Tertulia: "Es ignorancia. Con eso de que el flamenco no se entiende, pero sin embargo el inglés como lo habla la Botella, se entiende muy bien...".
Se lanzó la propuesta de una nueva charla de guitarra, de entrar en la contemporaneidad del instrumento, a partir de Paco de Lucía, quien junto a Montoya y Sabicas, son, si Faustino Dueñas tuviera que escoger, "los tres genios de la guitarra flamenca".
Ahí quedo lanzado el guante. La próxima cita de la Tertulia Flamenca este viernes, día 21, ocho de la tarde, pone rumbo a Cádiz.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Esta tierra flamenca nuestra (notas de Faustino Dueñas sobre flamencos en Castilla)

Al hablar sobre la guitarra flamenca en la pasada Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid, -en breve subiremos el resumen-, Faustino Dueñas, tocaor vallisoletano, aprovechó para introducir una serie de datos, apuntes, comentarios que señalaban la relación de esta tierra, y las de sus proximidades, con el flamenco.

Amador González, El Ciego, tocaor vallisoletano.

Así, al hablar de Sabicas relató lo que le dijo Amador González, guitarrista vallisoletano al que citamos en una entrada de este blog sobre la antigua afición flamenca de esta ciudad. Le contó Amador que, "él y Sabicas tuvieron un mismo maestro de guitarra, Laureano Fartó, durante un poco de tiempo que este pasó en Valladolid. Y que tenía un don especial, aprendía con una rapidez fuera de lo común". Luego el genio de la guitarra se fue a Madrid, donde termina su formación, para irse a Barcelona y formar pareja de éxito con Carmen Amaya. El tocaor y la bailaora volverían a aparecer por aquí, el mismo día que se inició la Guerra Civil española.
También dio Faustino una posible explicación a la presencia de aquel joven Sabicas en esta ciudad, su parentesco con la familia de Pepe Montoyita, los Carbonell. Lo que nos lleva a Enrique Morente, casado con Aurora, hija de Montoyita (el enlace que ponemos sobre el guitarrista lleva a su obituario firmado por el reputado crítico y escritor flamenco Ángel Álvarez Caballero, vallisoletano también).
Otras menciones a estas tierras y el flamenco vinieron al hablar de Luis Maravilla, y para ilustrar sonoramente su toque, Faustino optó por una pieza con el cante de Calderas de Salamanca, hermano de Rafael Farina; también incluyó entre los guitarristas escogidos para ilustrar su charla, que abarcó desde Sabicas hasta Paco de Lucía, a Mario Escudero, quien mucho acompañó a nuestro paisano Vicente Escudero; o a José Motos, salmantino, primo carnal de Farina.


De este tocaor gitano contó Dueñas, que estudió y terminó la carrera de Derecho, se formó en la guitarra clásica, y al trasladarse a Madrid descubre el flamenco, "tenía una técnica portentosa; tocó sobre todo para el baile -descubrió a El Güito-, y se retiró del flamenco antes de su muerte, prematura, a los 40 años", dejó dos discos grabados. "Me contó Manuel Cano (guitarrista flamenco)", prosigue Faustino, que Motos, "se casó con una belga, una mujer inteligente, se dedicó a los negocios, se hizo millonario y dejó la guitarra".
Con esta serie de nombres, de sucesos reivindicaba Faustino Dueñas la afición vallisoletana y castellana al flamenco, "nuestra cultura"; y lamentaba que "en Valladolid, desafortunadamente", tuviéramos poco flamenco, "creo que es una ciudad con bastante población y entidad como para que tuviéramos más cosas".
De esas pocas cosas que tenemos aquí, aparte de la Tertulia Flamenca, a la que animó a seguir, "en bien del flamenco", citó las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', como única oferta estable. Aprovechamos esta mención a las Jornadas para traer un enlace a una entrevista con Jeromo Segura, ganador de la última Lámpara Minera, entrevistado por otro buen aficionado vallisoletano, Alfredo J. Gómez, con motivo de dicho premio y de lo que supuso para el cantaor su paso por esta ciudad.
O este otro, reseña de una gala flamenca con aficionados vallisoletanos, en el que fue el último acto celebrado en el Cine Roxy antes de su cierre definitivo, y contó con la participación de Dueñas (en la foto, es el tocaor de la derecha).
Hoy hemos hecho un poco de 'patria' creemos bastante acorde con lo que es el flamenco, que lo mismo está en lo global como en el cuartito, en lo grande como en lo pequeño, aquí y allá, sin fronteras (Por último señalar que en el Casino de Soria se muestran hasta el 12 de febrero una serie de fotografías dedicadas al baile flamenco, con imágenes de algun@s de sus más ilustres representantes. Y como tenemos un nuevo seguidor y seguidora -Fulgencio y Patricia-, pues vaya este cante por bulerías de Calderas de Salamanca, a uno y otra dedicados. Gracias por seguirnos).


lunes, 26 de agosto de 2013

Próximas citas flamencas en Medina del Campo

En 1968 se celebró la primera misa flamenca, en Sevilla, con el cante de Antonio Mairena, Luis Caballero y Naranjito de Triana. La segunda misa flamenca (más modesta) se celebró en Medina del Campo, Valladolid. Nos lo contó Faustino Dueñas, tocaor de larga trayectoria, cuando visitó el Club Flamenco de la Biblioteca Pública de Valladolid, dejando constancia de la solera flamenca de su villa natal. Solera y afición flamenca mantenida por la Peña Tertulia Flamenca Medinense.
Una peña con más de 30 años de existencia y que llegadas las fechas de celebración de las fiestas de Medina -del 30 de agosto al 6 de septiembre- organiza la Muestra Flamenca, que este año alcanza su 25 edición.


Se celebrará el 6 de septiembre en el Auditorio Municipal (21.00 horas. Entrada: 7 euros) y presentará un espectáculo de baile a cargo de la compañía de David Pérez. En el grupo de acompañamiento del bailaor figuran la cantaora Laura Vital y el actual ganador de la Lámpara Minera, el cantaor Jeromo Segura; y al toque, Miguel Pérez y Eduardo Rebollar. Interesante propuesta, a la que hay que sumar una más para estos días festivos de Medina del Campo.
La del XVIII Festival de Baile Español y Flamenco, tendrá lugar el 31 de agosto en el Auditorio Municipal (21. 30 horas. Entrada: 10 euros). El espectáculo contará con la participación de intérpretes vallisoletanos y madrileños: Cristian Almodóvar, Estefanía Cuadrado, Elena Ramiro y Claudine Ibarra (cuerpo de baile), Mario Guio (guitarrista) y Paco Orellana (cantaor).
Nacida en la Republica Dominicana, pero criada en Medina del Campo donde descubrió su afición por el baile flamenco desde niña, Claudine Ibarra tiene una cita previa -y Faustino Dueñas, también- en Valladolid capital, el 5 de septiembre, como parte de la gala organizada y protagonizada por aficionados vallisoletanos, de la que hemos dado cuenta aquí.
De vuelta a Medina del Campo, otras dos ofertas, fuera de programación. El grupo local, Arte y Compás estará en la calle Madre Cándida de la villa medinense, el 2 de septiembre, a partir de las doce de la noche; y el día 1, la discoteca Zeus presenta a Los Calis (once de la noche; precio por determinar), en lo que es el regreso de un grupo que tuvo sus momentos de gloria dentro de la rumba madrileña de los 80.
Otra rumba, la catalana, y otro grupo histórico del género, también de vuelta a la actividad, Los Amaya, pero en la capital vallisoletana (2 septiembre; Parque de la Paz, Barrio Delicias). Nos apartamos un poco del flamenco, pero a quién no le apetece una rumba de vez en cuando.


Un par de apuntes finales. La Pandilla Voladora -el supergrupo formado por Tomasito, Canijo de Jerez, Albert Plá, Lichis, Muchachito, Tino di Geraldo y otros- actuará el 30 de agosto en la Sala El Hangar, de Burgos capital (22.00 horas. Entrada: 20 euros), y el cuarteto de Jorge Pardo hará lo propio, el 6 de septiembre, en el Teatro Auditorio de la localidad burgalesa de Salas de los Infantes (23.30 horas. Entradas: 10-12 euros). La cosa se anima.

domingo, 17 de marzo de 2013

Club Flamenco (17) La guitarra: Los patriarcas (II)


"La escuela primitiva o antigua es muy de pulgar, rasgueos sencillos, alguna falsetita, con un punteo muy bajo, que se empieza en lo que se llama tirar para arriba, ir de la zona aguda a la grave, de la prima a la sexta".
Continuamos la charla de Faustino Dueñas, guitarrista y aficionado flamenco vallisoletano, sobre la guitarra flamenca en la Tertulia Flamenca de la Biblioteca Públicade Valladolid, y algunos de sus primeros y más señalados protagonistas.
El Maestro Patiño, a quien se atribuye la incorporación de la cejilla al flamenco, "para así mejor coger el tono del cantaor;" Juan Gandulla; Manolo de Huelva, "sentido del ritmo, del compás enorme; a todos los de Jerez les gusta mucho"; Miguel Borrull hijo; Javier Molina, "quien va marcar, con ciertas reservas, la escuela jerezana del toque. Los Morao fueron alumnos de este hombre -vivió cerca de 100 años- de formación musical bastante sólida, hacía dúos de guitarra, pasaba óperas, operetas, zarzuelas a la guitarra. Su falseta por seguiriyas se sigue tocando".





Una nueva escuela: Ramón Montoya. "Por entonces, los tocaores ya usan casi todas las técnicas actuales, los trémolos, arpegios, sonidos armónicos, utilizan todo el diapasón de arriba abajo –se solía utilizar sólo cinco trastes, era raro que se pasase del cuarto para abajo-, con Montoya se marca el inicio de la guitarra actual... Su padre era de Medina de Rioseco (Valladolid) y su madre de Fregenal de la Sierra (Badajoz)... Su toque no era nada gitano, le gustaba un toque dulce, ideal para Chacón, con el que formó una de las grandes parejas del cante y el toque... Te podía hacer llorar... fue el primero en grabar un disco en solitario, para una casa francesa... su guitarra se llamaba La Leona... estoy convencido que tenía, también, una formación clásica...".

Ramón Montoya.

"¿Cómo hubiera sido el cante sin la guitarra?, ¿Camarón habría sido lo mismo sin Paco de Lucía, y viceversa? Montoya si no hubiera tenido a Chacón, ¿cómo habría sido?, y al revés, lo mismo... La guitarra y el cante no se pueden entender por separado... No es que la guitarra esté supeditada al cante... La guitarra más completa es la de acompañar...". Faustino opinaba, respondía a algunas preguntas de los presentes, mientras proseguía su charla citando nombres de tocaores históricos. Como Perico el del Lunar, padre.
"No dejó escuela, salvo su hijo. Con él empiezan las grabaciones en microsurco. La importancia de este hombre está en su gran afición al flamenco, además era un buen cantaor; siempre luchó para que el cante no se pierda. La caña que conocemos, la de Rafael Romero, se la enseñó él; y se le debe la Antología Flamenca de Hispavox (1954), con todos los cantaores más representativos y todos los cantes (el de la Matrona, Bernardo de los Lobitos, Jacinto Almadén, Roque Montoya, el Sernita…). Es algo tenemos que agradecérselo todos los aficionados, hay quien dice que es como el Antiguo Testamento. Tenía una gran técnica, sin trémolos, ni cosas de esas, pero tenía una justeza de toque, un gran sentido de la música para acompañar. Empezó con Chacón, que le cogió en su última época, y si cogió al del Lunar por algo sería".

Niño Ricardo.

Niño Ricardo, "que creará escuela; después de Montoya uno de los guitarristas más influyentes. Su fuerte era el acompañamiento tanto del cante como del baile; cambia algunas formas clásicas de Montoya, introduce arpegios nuevos, muy personales. Es una de las principales referencias para Paco de Lucía, dicho por él Estamos casi en la guitarra actual". 
Diego del Gastor: "Va a marcar un estilo, el de Morón, con bastantes seguidores, sobre todo de Estados Unidos, y algunos detractores, no sé por qué. Personaje singular, estudió con el guitarrista Pepe Naranjo, y dice que se iba detrás del Niño Ricardo, pero tocaba como le daba la gana, y muy bien, por cierto. Toca a cuerda pelá, dar una nota solo; con un sentido del ritmo muy suyo, diferente del resto... acompañaba bastante bien, aunque no lo  hizo mucho, no entró del todo en el mundillo profesional, decía que tenía medios para vivir y por eso tocaba cuando quería. Y hacía bien. La sintonía de Rito y Geografía del Cante es una falseta suya". 
Inciso: "Los de la escuela catalana acompañan imitando al piano, no usan prácticamente rasgueos, hacen mucho arpegio, melodías (Ramón Caro, por ejemplo). El rasgueo es como el alma flamenca, si se lo quitas al flamenco es como si le quitas el arroz a una paella".
Con unas palabras dedicadas a Esteban de Sanlúcar -"apoyó las primeras grabaciones de Antonio Mairena; su forma de tocar tiene elementos del folklore andaluz, que lleva al campo flamenco, como los panaderos, que popularizó Paco de Lucía"-, la charla llegó a su fin. El tiempo disponible dejó en el aire otros nombres: Melchor de Marchena, Luis Maravilla, Pepe Martínez... y Sabicas. Sobre los que se volverá, tal fue el compromiso con Faustino Dueñas, quien a un@s introdujo, a otr@s recordó el mundo de la guitarra flamenca: "Su dialéctica es sentimental, conmueve o no, pero no tiene que convencer", escribieron los hermanos Caba Landa, allá por principios de los años 30 del siglo pasado, cuando la sonanta pasa a formar, o ya era, parte de la creación del flamenco.



Un libro: La guitarra. Historia, estudios y aportaciones al arte flamenco, de Manuel Cano (Universidad de Córdoba, 1986).

El disco de la guitarra: 

1. Soleá de Julián Arcas (Guitarra: Alfredo Mesa)
2. Siguiriya (G:Javier Molina. Cante: Manuel Torre)
3. Soleares (G:Juan Gandulla. C:Antonio Chacón)
4. Rondeña (G:Ramón Montoya)
5. Alegrías (G:Manolo de Huelva)
6. Bulerías (G:Manolo de Huelva. C: Vallejo)
7. Granaínas (G:Perico el del Lunar. C: Jacinto Almadén)
8. Tarantas (G:Miguel Borrull hijo. C:José Cepero)
9. Serrana (G:Niño Ricardo)
10. Bulerías (G:Diego del Gastor)
11. Tientos (G:Melchor de Marchena)
12. Soleares (G:Sabicas)
13. Panaderos flamencos (G:Esteban de Sanlúcar)
14.Fandangos de Huelva (G: Luis Maravilla. C:Calderas de Salamanca. Castañuelas y zapateado: Pilar López)
15. Sevillanas (G:Pepe Martínez)
16. Seguiriyas (G:Manuel Cano)


La próxima cita del Club Flamenco, el día 22 de este mes; el asunto a tratar: historia social del flamenco.

jueves, 14 de marzo de 2013

Club Flamenco (17) La guitarra (I)

Daba comienzo una nueva reunión de la Tertulia Flamenca, en la Biblioteca Pública de Valladolid, con un recuerdo a Pascual Cordero, presidente de la Peña la Siguiriya, fallecido días atrás. Pocos han sido los conferenciantes que han pasado por el Club, al estar pensado éste como un foro de reunión, de participación. Pascual fue uno de ellos y nos habló sobre el flamenco y los flamencos de y en esta ciudad; otro, fue Pedro Sanz y su saber sobre los cantes mineros. Y el viernes pasado, Faustino Dueñas, para hablar de la guitarra flamenca.

Faustino Dueñas en el Club.

Faustino es uno de nuestros reputados tocaores, un veterano aficionado con mucho saber a sus espaldas y mucho toque en sus dedos. Hombre templado, es miembro de la Tertulia Medinense, de su localidad natal Medina del Campo (en un aparte, nos cuentó que, además de organizar durante 35 años la Muestra Flamenca en su ciudad, la Tertulia organizó la segunda misa flamenca que se realizó en España, tras la de Sevilla en 1968, aquella que tuvo a Antonio Mairena, Luis Caballero y Naranjito de Triana como protagonistas).

Portada del cd del Club sobre la guitarra, obra de Daniel Villalobos.

La charla de Faustino Dueñas se centró en los comienzos de la guitarra flamenca hasta su asentamiento definitivo -pero no final-, con Sabicas como cierre de esta primera, extensa y fecunda etapa en el hacerse del toque flamenco.
Para empezar, la guitarra como instrumento, "que sigue en evolución", apuntó Faustino, y sus constructores, pues, "como me dijo uno de los Hermanos Conde, las hacemos los guitarreros y los guitarristas las acaban". Antonio de Torres, natural de Almería, es la primera referencia conocida como constructor de guitarras flamencas; luego, Francisco Tárrega y el primero de la saga de los Ramírez, de Madrid, quien termina por asentarla.
"La guitarra flamenca viene de la barroca, mucho más estrecha, así como de instrumentos anteriores que se basan en una caja de resonancia y unas cuerdas, como la guitarra latina y la morisca -citadas en las cantigas de Alfonso X-; la morisca va a tener mucha importancia en lo que será la flamenca. La latina era más de pulsar, de punteo; la morisca, que viene del laúd, de rasguear; y la flamenca se distingue por el rasgueo", prosiguió Dueñas, quien no se olvidó de citar a Ziryab e incluso ofrecer un apunte mitológico sobre la creación de la guitarra, con el dios Mercurio como creador (“hizo la primera guitarra del cóncavo de un animal llamado tortuga, consumiendo los interiores de esta y quedando sólo los nervios tirantes”).

Guitarra latina (izq) y morisca, en las Cantigas de Alfonso X.

Situándonos ya en el siglo XIX, encontramos dos formas de tocar, "el toque de punteo, que se llamaba ‘tocar por lo fino’, y el de rasgueo o ‘tocar a lo barbero’, y con el que se asociaba al flamenco de aquellos principios, que era más de acompañar al cante o al baile". Y como sucede en la vida y en el arte, uno y otro se miran, se copian. Así surge la llamada 'generación perdida', con nombres como Francisco el Murciano y Julián Arcas, señalado como uno de los precedentes del toque flamenco, "le imitarán todos", los de la época.

Julián Arcas.
Arcas, 'tocaor fino', armoniza a los 'barberos' o primeros tocaores flamencos que había escuchado, e “improvisaba variantes en el acompañamiento de rondeñas, malagueñas, fandangos, jotas…”.
(Un libro: El guitarrista Julián Arcas (1832-1882). Una biografía documental. Instituto de Estudios Almerienses. 2003).
Toca parar aquí, por hoy, en la charla de Faustino Dueñas sobre la guitarra flamenca (si en lo vertido en esta entrada del blog hubiera algún dato erróneo, sería atribuible a nosotros), y escuchar el primer tema de los varios que sonaron en el Club Flamenco, seleccionados por el conferenciante y reunidos en el cd que se entregó a l@s asistentes. Y ese primer tema es la Soleá de Julián Arcas, interpretada por Alfredo Mesa:


Continuaremos con Javier Molina, Ramón Montoya, Manolo de Huelva, Perico el del Lunar, Niño Ricardo, Diego del Gastor, Melchor de Marchena, Luis Maravilla, Sabicas... gigantes del toque ("Ahora se graba con una claqueta, un metrónomo, sin ruido, con lo cual es muy fácil llevar el compás, pero llevarlo sin ninguna referencia salvo tu propio compás interno, el que le tenga, o con unas palmas, hay que ser...". A estas palabras de Faustino, añadimos un enlace con dos entrevistas a Montoya y Molina -para aliviar la espera, por si se hace larga-, aquí).

miércoles, 15 de febrero de 2012

Recital de Gallo y Dueñas (y una carcelera)

El amigo y buen aficionado, Alfredo (ex -a la fuerza- Cafe del Sur) nos informa de la actuación este viernes 17 de febrero, a partir de las 10 y media de la noche, de un recital flamenco en el Café Quatrocento (Calle Juan de Juni, esquina con Plaza Tenerías) a cargo de José Antonio Gallo (cante) y Faustino Dueñas (guitarra).
La nota que envía continúa así: "Ya les conocéis del memorable concierto que hicieron hace unos meses en El Sur y os aseguro que vais a disfrutar del mejor flamenco que hay en Valladolid.
"Fruto de sus estudios, de su trabajo y de su calidad para el cante, José Antonio Gallo participó en una ocasión en las pruebas selectivas del Festival del Cante de Las Minas y es un habitual en todas las reuniones flamencas. Debido a sus grandes cualidades, interpreta un amplio repertorio, desde todo tipo de soleás, hasta los cantes más festeros, habiendo recuperado letras de cantaores y cantaoras antiguos que prácticamente están en vías de extinción. Gallo es un apasionado del flamenco y eso se nota en cada una de sus actuaciones. Con él estará Faustino Dueñas, un guitarrista fino que recuerda en su toque y su pose nada menos que a Perico el del lunar".
A esta entusiasta nota, podemos añadir que Gallo perteneció y se ganó la vida, en la Dennis Band, típica orquesta de versiones de éxitos pop y rock, cuyos orígenes bien pueden remontarse a los años 70, o más. Gallo decidió hará unos diez-quince años que ya era tiempo de aparcar las 'giras' por plazas de provincias y dedicarse a la que había sido su pasión secreta: el flamenco.
Con el tiempo fue cogiendo confianza y atreviéndose a cantiñear ante amigos y aficionados, y a su ritmo, es lo que ha seguido haciendo.
Faustino Dueñas es natural de Medina del Campo y un habitual en toda cita flamenca que los aficionados de Valladolid tengan a bien hacer para paliar su necesidad de este arte. Caso de esta cita del viernes.

Postdata

Veinticinco calabozos
Tiene la cárcel de Utrera.
Veinticuatro he recorrido
Y el más oscuro me queda.

Miguel Montes Neiro, el preso más antiguo de este país, ha recorrido por fin su último calabozo: hoy ha salido de la cárcel.

Maldita sea la cárcel
sepultura de hombres vivos,
donde se amansan los "guapos"
y se pierden los amigos.