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miércoles, 13 de junio de 2018

Al recuerdo de las XV Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid': Galería de imágenes

Concluyó el pasado sábado la quince edición de las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', y vamos a hacer un breve recuerdo de ellas gracias a la generosidad de Pablo Gestoso, que nos ha facilitado las fotografías de los artistas participantes desde que se iniciaron las Jornadas el lunes 4 de junio con la actuación de José Salinas acompañado por la guitarra de Niño Manuela.


Una muestra de la variedad de voces de quienes están representando el cante y el toque en este siglo XXI. Y lo que que queda por venir. Cargando con el peso de hacer historia en un arte cuyo devenir está plagado de gigantes.


Manuel Cuevas.

David Carpio y Manuel Valencia.


Miguel Laví.

Rocío Márquez.

Jesús Méndez y Miguel Salado.
 
Israel Fernández.

Además de recitales, hubo conferencias tantas como actuaciones, presentación de libros, exposición fotográfica, cursos, homenajes y reconocimientos (En la foto, de izquierda a derecha: Pedro Sanz, director de las Jornadas; el homenajeado José María Velázquez-Gaztelu, Israel Fernández, Manuel de la Luz, Rocío Márquez, Miguel Salado, Rubén Lara, Jesús Méndez, Carlos Martínez Ballester).


Y las Pruebas Selectivas del Concurso del Festival del Cante de Las Minas, donde se dio un hecho curioso. L@s cantaor@s Francisco Escudero el Perrete (Badajoz) José María Cáceres (Huelva) y Loreto de Diego (Burgos) interpretaron la misma letra de la levantica:

Se han levantao
mare que fataliá
las minas se han levantao
por cuestiones del jornal
la tropa esta cargando
a bayoneta calá

Preguntado el jurado -Pepe Cros y Francisco Severo- si era algún tipo de condición de las bases del concurso, dijeron que cada cual podía interpretar las letras que quisieran. Lecciones, hechos de la historia para el siglo XXI.

viernes, 1 de junio de 2018

XV Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (4-9 de junio): Sólo flamenco, una vez más

Cuatro días faltan para el inicio de las XV Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid'. Para el inicio de una semana de sólo flamenco, como viene siendo desde que estas Jornadas se pusieron en marcha. Flamenco como el sinónimo que es de cante -y toque y baile- jondo, de cante gitano. Flamenco en vivo y en directo sin fusiones, relaciones con otras músicas durante quince años. Y no por dar lecciones de pureza -dejemos un uno por ciento de 'impureza' porque l@s artistas que han pasado hayan hecho, desde su flamencura, algún tema no estrictamente flamenco-; y eso que han pasado, y también este año, artistas que han hecho y hacen fusiones, incursiones en otras músicas, pero aquí han venido a hacer flamenco. Ha sido así durante sus quince años. Una semana entera del mes de junio.
Y en estos quince años han pasado, y vuelven a pasar, por las Jornadas, cantaor@s, bailaor@s, tocaor@s del presente más inmediato, del ayer más cercano, y del pasado, por así decirlo. Las Jornadas, deesde sus inicios, están atentas al flamenco que se está haciendo ahora (en un momento dado me gustaría ofrecer toda la relación de nombres; por citar de memoria aquí han estado desde Antonio Márquez el Zapatero a Estrella Morente; de Carmen Linares a David Lagos; de Mayte Martín a María José Pérez; de Miguel Poveda, Arcángel a Juana la del Pipa; de José Mijita a Rafael de Utrera...).
Y este año la línea se mantiene. Repasemos brevemente la programación.


Abre, este lunes, José Salinas, cantaor almeriense afincado en Valladolid, parte de, como diría Álvarez Caballero, "infantería del cante, peones para todo" dentro del mundo flamenco, el de los tablaos, el de las fiestas privadas, el que se hace por las periferias, el que como mucho tiene reflejo en prensa local o del extranjero a donde acuden sin llamar la atención, el que aprecian los aficionados que lo conocen o lo descubren por primera vez. Salinas hizo su disco y tuvo repercusión, y ha seguido con su cante, con la infantería, más conocido eso sí. Y sorprendiendo con una nueva faceta, la de luthier, la de constructor de guitarras flamencas (aquí lo contamos: 1 y 2).
Emoción, que el flamenco emocione, emociona, es con lo que se suele asociar el flamenco en su relación con el público. Y por sus facultades cantaoras es lo primero que viene a la mente al escuchar el nombre de Manuel Cuevas (recordamos aquellos cantes suyos delante del pintor Tapies, así como otros recordarán sus saetas). Ganador de una Lámpara Minera, para ampliar el espectro de lo emocional, actuará el martes.
El miércoles, Rafael Riqueni, tocaor, uno de los grandes del flamenco de los últimos cuarenta años. Creo que la entrada que le hacen en la wikipedia recoge a la perfección la trayectoria y personalidad artística de un guitarrista flamenco con espacio propio, les invito a leerla en toda su extensión.
Miguel Laví, jerezano, cantaor, curtido en el baile, en el cante 'patrás' y con una trayectoria reconocida en solitario que sólo puede aumentar con el tiempo. Tiene el eco del 'sonío negro', en la voz de quien es joven. El jueves se le oirá.
Llegamos al doble concierto: Rocío Márquez y Jesús Méndez, el viernes. No un espectáculo creado por los dos; no un mano a mano; simplemente, dos recitales en un mismo día de dos de las figuras destacadas del flamenco de hoy. Cada uno con su estilo, su forma de hacer: el flamenco. Conocida es la trayectoria de Márquez en otras músicas (canción folk/popular española, antigua y moderna; con la música barroca...); a lo que es ajeno Méndez (a no ser que se considere heterodoxo su disco de canciones militares). No será tampoco heterodoxia contra ortodoxia; será lo que ellos quieran: en flamenco.
Y después, a eso de las once y media de la noche (un cambio de última hora, estaba previsto para el sábado), Israel Fernández, el cantaor que ahora mismo está en boca de todos los medios con su nuevo disco 'Universo Pastora', refiriéndose a él casi como 'estrella nueva del firmamento flamenco'. Pero ya venía sonando su nombre de tiempo atrás. Y está aquí no por la tracción mediática, sino por su cante (sabemos que su contratación para las Jornadas se produjo mucho antes de este 'boom'). Y pondrá el colofón a la semana en un formato especial, muy del flamenco: la trasnoche.


El sábado, las Pruebas Selectivas al Concurso del Cante de Las Minas, la primera de las fases cuyo inicio vuelve a recaer en Valladolid para después continuar por distintos lugares del país, y de donde saldrán los semifinalistas a estar en el Concurso del festival minero. El año pasado la actual Lámpara Minera, Alfredo Tejada, estuvo en las pruebas vallisoletanas como en 2008 estuvo Rocío Márquez. Este año los participantes son: 
CANTE:
Loreto Arnaiz Palacios – “Loreto de Diego (Burgos).minera, cartagenera, levantica, cantiñas, malagueña y siguiriya. 
Jose María Cáceres Jiménez (Huelva) Soleá, Cantiñas, Malagueñas, Mineras, Cartageneras y murciana-levantica. 
Francisco Escudero Marqués “El Perrete” (Badajoz) mineras, murciana y levantica, taranta, soleá, siguiriya y tangos extremeños. 
BAILE:

David Martín Domínguez (Málaga)

GUITARRA.


Alejandro Mondaray López (Jaén) 

Y habrá conferencias, presentaciones de libros, exposición fotográfica, cursos... porque el mundo del flamenco es grande, como su historia, la que sigue escribiéndose, ahora, hacia adelante, hacia atrás.


 

¿Y el público vallisoletano, cómo responde, recibe la propuesta sólo flamenco de las Jornadas? Como cualquier otro público ante la palabra flamenco. Si conoce o no, si le suena o no el nombre del/a artista en cuestión la asistencia será mayor o menor. Esta no es una propuesta mayoritaria, como el flamenco; aunque con Poveda, Estrella Morente, Mayte Martín y algun@s más se llenaran los recintos donde actúan, por algo más que aficionad@s al arte que nos ocupa. L@s vallisoletan@s saben que en las Jornadas sólo hay flamenco, no copla, no Lombo, Paco Candela, Javier Ruibal, Canijo de Jerez, Colina-Carmona, Rosalía o Niño de Elche, entre otros (estarían de hacer o si vienen a hacer flamenco; o si se encontrara algún modo de convivencia/coincidencia entre estos y los flamencos).

martes, 2 de enero de 2018

Flamenco 2018 a escala vallisoletana

Comenzamos 2018 en esta nuestra ciudad, Valladolid, la actividad flamenca, con hechos, proyectos, ideas, ¿ausencias?

12 de enero en el Lava.

Continuidad, novedades, ¿sorpresas? Todo ello respecto al flamenco que se hace o se hará aquí, el que vendrá y el que gustaría que viniera y tal vez venga.



¿Empezará en enero la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública? Parece que los hados y las circunstancias no terminan por conjuntarse favorablemente. No quiere decir que de no hacerse este año, no se pueda hacer el siguiente.
Ha hecho mucho en estos cinco, seis años, la Tertulia, como impulsar o ser motivo de inspiración en el hacer de flamenc@s de esta ciudad. Por ejemplo, la cantaora Silvia Verdugo tiene idea de hacer un cuartito-tertulia en un local, juntar a un@s y otr@s de otra forma, con el mismo espíritu que la Tertulia, compartir. No es la única iniciativa que bulle en la inquietud de algunos aficionados flamencos vallisoletanos.
No cabe hacerse la misma pregunta sobre la continuidad de las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', faro flamenco que desde hace quince años viene no sólo haciendo realidad un evento con las calidades -artísticas- de otros similares de distintos puntos del país; también ilumina posibilidades, reaviva ánimos o suscita impulsos (un ejemplo: que se hayan publicado dos libros de flamenco -biográfico, uno; pedagógico, otro- hechos aquí, y en estos dos últimos años; está uno por decir: impensable).


Puede añadirse el aumento en número de actuaciones flamencas en salas y teatros, tanto con los de casa, como quienes vienen a esta, sean sus nombres más conocid@s o por conocer. Con mayor o menor fortuna, en cuanto asistencia.
O vallisoletan@s que se quieren dedicar a este arte, y encuentran un cierto ambiente-estímulo de que no se sienten en soledad (una dificultad menos, de las muchas que les esperan). Una dedicación que la mayoría alterna con otras ocupaciones de remuneración más fija o complementaria, ya sea fuera o dentro del flamenco (escuelas de baile o luthier de guitarras como exitosamente hace el cantaor José Salinas). Pero persisten, ahí están, cantaor@s, tocaores, bailaor@s; jóvenes y veteranos.
 

Incluso tenemos corresponsal de revista -Zoco- flamenca en la ciudad. Y los pueblos de la provincia también se animan con el flamenco, en la medida de sus posibilidades, que suele estar por encima de sus gustos o demandas, como en la capital.
Y en las provincias con las que compartimos región tenemos alternativas, lazos, ofertas que amplían la actividad flamenca. Con Zamora como principal aliado-referente, y viceversa.
Sí, tenemos un carácter poco dado a efusiones, exaltaciones, la desconfianza, a veces, no la aplicamos como virtud. Y sí, el flamenco es minoritario, también en esta ciudad; aunque su palabra venda (otra cosa es que lo vendido sea otra cosa). Y que podemos volver a tiempos anteriores, de escasez... más generalizada. Mientras, aquí estamos.

jueves, 5 de octubre de 2017

Conciertos para un Otoño Flamenco en Valladolid, Burgos, Zamora, Palencia...

Con Esther Merino se abre una serie de conciertos de flamenco en esta nuestra provincia de Valladolid para los meses de octubre, noviembre y diciembre. A los que sumamos algunos otros que hemos localizado en Zamora, Burgos, Palencia...
La cantaora pacense viene como ganadora del 'Melón de Oro', primer premio del Concurso Flamenco de Lo Ferro, que tiene en la localidad vallisoletana de La Cistérniga -a escasos kilómetros de la capital- una sede habitual por la que en los últimos años han actuado l@s distint@s ganador@s del concurso. Una semblanza de la trayectoria de Esther Merino pueden leer en este enlace, sin actualizar, pero que da muestras del nivel artístico de la cantaora, refrendado por el premio de Lo Ferro y su presencia en la final del Concurso del Cante de Las Minas, donde fue una de las más duras rivales de Alfredo Tejada, ganador de la Lámpara Minera. El concierto, este sábado, se completará con la actuación de algunos aficionados vallisoletanos.

Otra cita importante es la visita, por tres días (13-15 de octubre), del Ballet Nacional de Andalucía presentando su nuevo espectáculo, Aquel Silverio, en el Teatro Calderón, de Valladolid capital. Otro acierto del ballet andaluz (de categoría, que diría Rodolfo Otero, a quien doy un respiro antes de seguir publicando en este blog sus memorias).
El día del estreno del Ballet de Andalucía -13 de octubre- coinciden otras dos propuestas en la capital vallisoletana.

Antonio Canales estará en el Teatro Carrión (21.00 horas. Precio entradas: 25 a 18 euros) con su espectáculo Bailaor '10 años', que como dice en su web: "10 años han pasado desde que Antonio Canales creara una de sus obras mas representativas. Es la mejor obra para resumir su extensa carrera, pues esta construida a partir de sus vivencias como “bailaor”. Aquí es el maestro que todo lo ha dado por el Flamenco; el evento, como le gusta llamarlo, se compone de diferentes escenas flamencas como la seguirilla, bulería musical, amargo, musical, mirabrás, soleá, jaleos y el fin de fiesta". Y le acompaña como artista invitada una de las promesas del baile flamenco: Macarena Ramírez (el 7 de octubre la bailaora ofrecerá una master class en Academia Castilla-Danza).
Solo-2 o el guitarrista salmantino Amós Lora uniendo su toque flamenco al jazz del pianista cubano Luis Guerra, con quien está realizando una gira por distintas ciudades españolas, y que este 13 de octubre parará en el Teatro Zorrilla.

Pasamos a Zamora, al Teatro Ramos Carrión y su segundo concierto de un Ciclo Flamenco, inaugurado por Celia Romero, con Guadiana. El día 20 de octubre (21.00h Entradas: 14-20 euros). Cerrará este ciclo, Sandra Carrasco, el 1 de diciembre. No está en el ciclo, pero en el mismo teatro actuará Pitingo, el 3 de noviembre.

En su tierra, Burgos, el guitarrista Mariano Mangas presenta Poniente, bien acompañado de sus músicos habituales, su cuadro flamenco -entre ellos 'nuestro' José Salinas- y de invitados especiales. El 29 de octubre en el Teatro Principal.
Pasamos a noviembre y a Palencia, a su Teatro Principal, donde el día 2 la Compañía de Danza Flamenca de Carmen Cortés presentará Tradición y vanguardia.
De nuevo en Valladolid capital, estas dos citas de talento local:

La zamorana Eva Valle decidida a forjarse una trayectoria dentro del mundo flamenco; mimbres, conocimiento y respaldo tiene. La vallisoletana Lita Blanco continúa su progresión dentro del baile. 
El 11 de noviembre en Medina del Campo (Valladolid) dentro de la programación de la 26 Semana Internacional de Música actuación de la cantaora Rocío Márquez en el formato que la alía con la música barroca de Accademia del Piacere



Y los hermanos Soleá y Kiki Morente, el 19 de diciembre en el Teatro Carrión, de Valladolid, cerrando esta relación-avance de conciertos otoñales a celebrar por estas tierras. Los conciertos que hemos controlado y esperemos que haya más y os lo podamos contar o tuitear (dado que aparecen propuestas no muy estrictamente flamencas en esta agenda, decir que Niño de Elche, el noflamenco más flamenco -¿flamenco troll?: novedad etiquetatorial- estará este sábado en Valladolid en formato Exquirla o el resultado de su colaboración con Toundra, dentro del Festival Tónal, dedicado al lado alternativo de la música pop-rock, electrónica...).
¿Y la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid? ¿no le tocaba empezar ahora? Pues, tal vez haya que esperar al invierno, amig@s.

sábado, 10 de octubre de 2015

José Salinas, el cantaor que construye guitarras flamencas (2: Historias de la madera)

"Hace un año y medio de gira por Estados Unidos con Amir y Arcadio Marín, un guitarrista y constructor de guitarras, hablaba con él sobre esto y me animó a intentar algo que me parecía imposible cómo hacerlo, pero me dejó el gusanillo en el cuerpo". O volvió a despertar su relación con la madera, "siempre ha estado presente en mi vida", como la relación con el flamenco.
Ya ha contado Salinas de la gran afición de su padre, de su tío Andrés, presidente de la Peña Antonio de Torres, de Luis el de La Venta, también de la familia. Si, durante su infancia-adolescencia, el flamenco cantaba en sus oídos, su olfato se embriagaba de "el olor a madera", la que trabajaba su padre, ebanista: "De pequeño me quedaba llorando en casa porque quería ir con él, me mataba por ir con él, y cuando terminé de estudiar me puse a trabajar con mi padre durante ocho años y aprendí el oficio. Luego me fui a Madrid", y empezaría su carrera de cantaor.


De vueta de los Usa monta en su casa de Valladolid un pequeño taller, donde mantuvimos esta charla sobre su nueva faceta: constructor de guitarras flamencas (y otros instrumentos). "Arcadio me fue ayudando en un oficio donde todo es tan milimétrico, perfecto. Siempre había estado haciendo cosas con la madera desde que dejé la ebanistería y me fui a Madrid a estudiar flamenco; he hecho cosas de aeromodelismo, modelismo naval. La destreza con las manos la tengo".
"Hice un ukelele y se lo llevé a gente que lo toca, y dieron su aprobación. Y ya me animé. Me ha enganchado tanto que estoy echándole buena parte del día. He tenido la suerte de terminar mis cuatro guitarras y venderlas, y eso te anima mucho". Sonríe José, se le ve feliz, entregado, apasionado por este oficio, y se nota en el relato que nos ofrece, a nosotros, unos profanos en esto.
"Empiezas con mucho miedo y muchos fallos. Cuando acabé la primera guitarra la prueban varios profesionales, Amir, Carlos Blanco, Mariano Mangas, y me dicen que es una guitarra para subirla al escenario, que suena perfecta, que afina... sino hubiera sonado habría sido igual porque esto me ha enganchado, me ha pasado como con el flamenco: la madera está en mi ADN, y el flamenco en mi vida".

Habla del misterio del sonido -"no hay nada, ni planos, ni materiales, ni conocimientos, que te den la certeza que la guitarra va a sonar"-, de milímetros, de clases de maderas: ciprés -"tiene un chascao muy flamenco, pero tiene poco volumen (sonido)"-, arce europeo -"para fondos y aros"- cedro y pino abeto alemán -"para la tapa armónica", también del palo santo, "se usa para la guitarra clásica, pero desde que la guitarra flamenca, con el maestro, se hace solista, ya no sólo de acompañamiento, necesita un volumen para llenar el escenario"; también que la madera debe estar en vertical, "con un peso encima", que hay que tratarla con mucho cuidado, "porque es un elemento que está vivo, todo le afecta, el aire, la temperatura, la humedad", también una vez terminada, como bien saben los tocaores, los guitarreros.

"Lo bonito de esta profesión está en acabar una guitarra y sonar bien, pero puede sonar mil veces mejor. Tienes una búsqueda cada día", se le ilumina la cara al decirlo como señal de que eso es lo que le gusta: "He hablado con constructores de más de 30 años de oficio y cada vez que empiezan una guitarra es como si no hubiesen hecho ninguna".
Y el que se haga todo mano, cada vareta, cada tira, los gruesos; y nos va enseñando el paso a paso de la construcción: molde de trasera, aros, mástil, sobre cabeza; las herramientas que utiliza (formón, cuchillas de talla, gubias, doblador de aros -uno hecho por él-, cepilladora-regruesadora, calibradora...), "la solera, que es lo más importante" (y luego viene el barnizado, a goma laca como contó en la anterior entrada, que aprendió con Rafael Fuentes, "te puede llevar un mes barnizar una guitarra; también está el poliuretano, a pistola, específico para lutheria, te da un grosor mayor en la madera, pero la protege más; tardas como una semana").


"Este trabajo es como meditación. No tienes noción del tiempo. Es una maravilla. Llego al taller y es como ver plantas; el misterio de esta profesión es, como dicen, que estás trabajando con el material más noble que existe y además, vivo".
Pasa el tiempo para nosotros, también enganchados, escuchándole, viéndole palpar la madera, sentirla, oyendo sus explicaciones que son como historias ("el pino abeto alemán se cría en un bosque donde le da el sol de una manera determinada, tiene que crecer de forma homogénea cada año, sin altibajos de temperatura porque eso se marca en la veta, vetas que tienen que estar juntas", y nos las muestra)...


Llega el momento de hablar de su parte de cantaor, de sus proyectos inmediatos. Dejamos el patio, el olor a madera y sus historias y bajamos al estudio, allí donde graba y ensaya, al silencio. "Estrenamos por fin Rasa Duende en diciembre, en Salamanca, y se ha añadido un músico indio, que toca un montón de instrumentos -acordeón, sitar, guitarra-, para no quedarnos tan solos Carlos y yo en el escenario e intentar, de verdad -con la bailarina Mónica de la Fuente-, hacer un trabajo de profundizar en esa cosa del flamenco y la India. Y luego las galas típicas. Y sale el disco de coplas, ahora, ya está en fábrica. Lo hemos grabado Krzysztof Stypulkowski y yo, es un pianista polaco impresionante, ha ganado premios nacionales de solista... son coplas cantadas por hombres, de Farina, Manolo Caracol, Miguel de Molina... y se va a presentar en Valladolid, Madrid, Almería, Barcelona. El grupo se va a llamar aCopla2, os voy a poner algo".

Escuchamos la voz flamenca de Salinas sobre el piano, no hay nada más, sobrecoge, es otra escucha a un repertorio muy conocido el de las coplas, aquí desnudas de arreglos instrumentales, tiene como un 'sonío negro'. Es como si José nos hubiera trasladado una tensión, como la que él tiene cuando trabaja con la madera, la "maera", título de uno de los temas de su primer disco, Tierra de luz.
"Lo malo, entre comillas, que tiene esto es que estás trabajando un poco tensión; aquí carreras, cero. El primer consejo que me dio un luthier fue: la mañana que te levantes y vayas al taller y notes que no, vete, haz otra cosa, y vuelve al día siguiente, porque un fallo y tienes que volver a empezar. Pero, venid, os voy a enseñar algo...", y nos empieza a contar como funciona la calibradora, "que la primera guitarrica me la tuve que hacer con mi cepillo de mano y esto es un saltillo ¿La idea en un futuro? A lo mejor coger un localico así chulo, incluso de cara al público montar alguna cosa, de momento aquí en mi casa estoy en la gloria".


martes, 6 de octubre de 2015

José Salinas, constructor de guitarras flamencas (1: Imágenes de un proceso y de una historia por contar)

El cantaor José Salinas nos ha descubierto otra faceta de su relación con el flamenco, y de su vida personal: constructor de guitarras flamencas.


Hace unos días estuvimos en el taller que ha instalado en su casa de Valladolid -donde reside el cantaor almeriense, con su mujer y dos hijos, desde hace unos cuantos años- para que nos contara lo que fue un relato apasionante para quienes le escuchábamos, y apasionado por parte suya, sobre un trabajo o más bien una relación con la madera que, dijo, "está en mi ADN".


Un relato que ofreceremos en una próxima entrada, en esta traemos, sobre todo, una parte de las  muchas imágenes que nos ha remitido el cantaor del proceso de construcción.


Al escuchar a Salinas hablar de los utensilios, las maderas, las partes que forman la guitarra, estos adquirían 'cuerpo' gracias a un relato vívido, en el que Salinas ponía todos sus sentidos y sentimientos. Surgían como historias, ya hablara de aspectos técnicos o muy técnicos, como personales. Historias fascinantes, cargadas de emoción.


"Sigo el varetaje de Santos Hernández, discípulo de Antonio de Torres, el creador de la guitarra española, que, coincidencia, es de Almería, del pueblo donde nació mi madre, de La Cañada", y en un rincón del taller, una fotografía de su padre, con 24-25 años, ebanista.


"Mi última guitarra -de las que cuatro que lleva fabricadas- va a estar en los escenarios, y eso me hace muchísima ilusión", dice mientras cuenta el complejo, paciente trabajo de barnizado a goma laca, "es el excremento de un insecto, eso cristaliza; como es natural, al añadirle alcohol se disuelve, lo que te permite aplicarlo y que vuelva a cristalizar ¿cuál es el problema?. Se van haciendo microcapas, en ochos porque la muñequilla no puede pararse si no se hace un manchurrón y tienes que empezar de nuevo. Una sesión de barnizado son 10 manos en la tapa, 10 en un aro, 10 en otro, 10 en el fondo, 10 en el mástil, 10 en la cabeza y así 100 sesiones".


Seguiremos con las historias de "palpar la madera, sentir la madera, cómo blandea la madera, cómo abrea la veta, cómo despide sonido", y sus misterios.


miércoles, 15 de julio de 2015

Un café flamenco con Pedro Sanz, el cante de José Salinas y el toque de Carlos Blanco

El sol pegaba fuerte en la tarde del pasado sábado camino de la localidad vallisoletana de Valdestillas, tenía ese 'toque' seco propio de estas tierras castellanas, el que revela campos y pinares como verdaderos habitantes de la tierra, despliega gozoso el señorío de su esplendor bajo la luz solar, la misma que vaciaba de presencia humana las calles y plazas del pueblo, envolvía en silencio la tarde de verano. Puertas afuera.
Puertas adentro, ese sábado, como a las cinco de la tarde, sonaba un toque de guitarra y un cante. Y el bullicio de quienes llenaban el amplio salón de un restaurante, celebrando el convite de una boda. 
"Un café flamenco", nos había dicho Pedro, para el día en que se casaba uno de sus hijos, el que quedaba de los tres. Hablamos de Pedro, de Pedro Sanz, que es como decir Valladolid y flamenco, algo que saben incluso fuera de esta ciudad. Ya sea porque dirige las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' -doce ediciones-, por el aprecio y respeto que muestra hacia la afición vallisoletana, y a la del resto del mundo, y viceversa; porque es una de las alma mater de este blog... Pedro es hombre de ideas y aún más de acción cuando se habla de flamenco.

José Salinas y Carlos Blanco.
Por eso este regalo ¿del hijo al padre, del padre al hijo, familia y amigos? ¿todos? de traer un cantaor y un tocaor a la fiesta que supone una boda cercana. José Salinas al cante y Carlos Blanco a la guitarra fueron los elegidos para hacer flamenco, serio, como ellos saben hacerlo, con palos como soleares o mineras, cante por el que siente debilidad Pedro, que este año no podrá acudir al Festival de Las Minas, al que, además, había sido invitado como jurado del Concurso de Cantes Mineros. Y es que el cuerpo de Pedro le ha pedido un tiempo de recuperación, y en eso está nuestro amigo, compañero.

Pedro escuchando la minera.
Pedro tenía que contar con artistas flamencos de su tierra para este día, dos elementos indisociables en su labor flamenca, que Valladolid siga siendo plaza fuerte del flamenco.
Y compartimos cantes, toques y afición flamenca -allí estaban también otros aficionados amigos de Pedro-, en un ambiente singular (la banda sonora de las bodas suele estar en mano de los pinchadiscos, que hubo, después), a la caliente luz del sol de un día de verano castellano, amigable.


(Al final del recital, hablamos con Salinas y Blanco, de algunos de sus proyectos como el reciente de Rasa-Duende, junto a la bailarina Mónica de la Fuente, que tras su preestreno hace unos meses en la Casa de la India, estrenarán oficialmente después del verano. Y que Salinas espera estar en Flamenco India, el espectáculo dirigido por Carlos Saura que hará su estreno mundial en el Teatro Calderón de Valladolid, del 1 al 4 de octubre, y en el que Salinas ha venido participando desde su gestación. Blanco nos habló de su próximo viaje a Brasil para participar, una edición más, en el Encuentro Internacional de Flamenco de Bahía; y departimos alguna cuestión más de flamenco con Pedro, amigos y aficionados, mientras la calurosa tarde se iba dulcificando y los invitados entraban en la discoteca para ponerse en manos del pinchadiscos y los éxitos payos del momento. La fiesta continúa).

viernes, 7 de noviembre de 2014

Un noviembre 'cargaíto' de actuaciones flamencas por estas tierras de Castilla y León

El mes de noviembre nos trae un buen puñado de citas flamencas que sucederán en nuestra casa, Valladolid, y cerca de ella. ¿Están todas? Esperamos que no, por el bien de tod@s.



Las dos primeras citas este sábado en Zamora y Burgos, aquí, en el Auditorio del Museo de la Evolución de la capital burgalesa, Miguel Poveda (20.30 horas; de 30 a 36 euros). ¿Qué decir de él, un recital más con el cartel de 'no hay entradas'?.
Coincidiendo con su 40 aniversario la Peña Cultural Flamenca “Amigos del Cante”, de Zamora, ha dado un paso más en apoyo y difusión del flamenco con una nueva propuesta, un festival flamenco para aficionados. Rindiendo homenaje, además, a uno de los flamencólogos mas brillantes de los últimos años D. José Blas Vega. En su primera edición ha tirado de la afición local, entre la que encontramos algun@s conocid@s que también se dejan caer por nuestra casa (ver cartel). Nuestra más sincera felicitación por este nuevo proyecto y que se mantenga en el tiempo.
Como se va manteniendo la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid. Este viernes, a partir de las ocho de la tarde, la afición vuelve a reunirse y recorrer el tiempo del universo flamenco entre charlas y música.
Al día siguiente, en Mucientes, un pueblo cercano a la capital vallisoletana, el cantaor José Salinas y el guitarrista Carlos Blanco ofrecerán un recital en el Museo Paco Díez bajo el título 'Simplemente flamenco' (19.00 horas). Salinas y Carlos han estado el pasado mes de octubre participando en dos festivales celebrados en la India (ver enlace). Y volverán.



De otras ofertas en Valladolid hemos hablado como los recitales que tendrán lugar en el CC Miguel Delibes, del 21 al 23 (ver). De las que no, la presentación en esta ciudad de 'Lorca muerto de amor', último montaje del bailarín jerezano David Morales. Será el día 26 en el Teatro Calderón (info aquí).
Y un Festival Flamenco el día 29 en el Auditorio Feria de Muestras donde se mezclan figuras conocidas del flamenco (Canales, Fantova, Piculabe...) con los integrantes de la compañía vallisoletana 'Sentidos' (toda la información en el cartel).
Volvemos a Zamora. El día 21 se presenta 'En la memoria del cante: 1922', exitoso debut de la bailaora Rafaela Carrasco al frente del Ballet Flamenco de Andalucía. Será en el Teatro Principal (entradas entre 15 y 8 euros).
El mismo día, pero en el Teatro Principal de Palencia, y dentro del Festival de la Guitarra, concierto de Carlos Piñana (entrada 5 euros).
Y de momento es todo lo que podemos reseñar sobre las citas flamencas por esta nuestra región que como es sabido no es precisamente el epicentro donde se gestó, nació y se desarrolló el flamenco. Aunque se ha especulado mucho sobre la llegada del flamenco a estas tierras, lo cierto es que no hay datos creíbles. Unos apuntan que fueron los labriegos de la baja Andalucía cuando subían hacer las faenas del campo; otros, que lo trajeron los militares que combatieron contra Napoleón, o que fueron los montañeses (Santander) cuando tras emigrar a Andalucía -maestros en la salazón del pescado- pasaron por aquí de regreso a su lugar de origen. En cualquier caso, damos por buena cualquier versión, lo que importa es que la presencia del flamenco en las tierras de Castilla y León no desmerece en nada a su lugar de nacimiento.