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lunes, 19 de mayo de 2014

Triana (y 3) Salida de los cantes

(Última entrega sobre Triana y sus cantes, elaborada por Pedro Sanz)

Ahora viene la pregunta del millón, si Triana fue la forjadora de estos cantes, ¿cómo salen del barrio? Estas son algunas de las razones que pudieron determinar su salida:

- Traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz
- Pragmática de Carlos III haciendo súbditos a los gitanos (reparación de la Gran Redada de Fernando VI)
- Toma por los franceses de Triana
- Cafés Cantantes

El comportamiento de los gitanos sé rigió por sus propias leyes, si bien no escritas llevadas a cabo con rigurosidad; manteniendo unos clanes, la mayor parte de ellos emparentados, una ayuda mutua en defensa de la supervivencia debido a las Pragmáticas dictadas contra ellos, por tanto mantenían una relación extrema aún en la distancia, reminiscencia de su nomadismo, dando como resultado una comunicación continua.
Los factores expuestos son de vital importancia ya que si barajamos sus fechas nos pueden dar el resultado del por qué los cantes de Triana son transmitidos, si bien una vez que llegan a otras comarcas evolucionan dándole la personalidad característica del hábitat donde se desenvuelven.

Al promulgar Carlos III la Pragmática en 1783, consolidada dos años más tarde, haciendo a los gitanos súbditos -como a los demás- se liberan de las persecuciones, obtienen una libertad de movimientos hasta entonces no conocida, con lo cual la cultura musical que se estaba gestando iba a ser divulgada, siempre reconociendo el lugar de origen, al tiempo que la hacen evolucionar.
El traslado de la Casa de Contratación a Cádiz en 1717, trajo como consecuencia un declive económico y comercial de Triana, pero es curioso observar cómo en el camino hacia Cádiz aparecen comarcas cantaoras por excelencia: Utrera a la izquierda de la ruta, Lebrija a la derecha, Jerez en el centro, hasta desembocar en Cádiz. Todas estas comarcas ejecutan los cantes de Triana, pero los dotan de peculiares características. ¿Y por qué Jerez y Cádiz con más influencia que las otras? Por una sencilla razón, por ser Jerez centro neurálgico de paso y Cádiz el fin de un viaje y el comienzo de otro hacia las Indias, es decir el Nuevo Mundo.
No he nombrado Alcalá por una sencilla razón, porque aparece más tarde y no en razón del traslado de la Casa de Contratación a Cádiz, sino por la toma de los franceses de Triana el 10 de Febrero de 1812, a raíz de la cual varias familias gitanas, asustadas nuevamente por una persecución, se establecen en Alcalá. No nos extrañe que Joaquín el de la Paula fuera un integrante y descendiente de esas familias. Juan Talega con su voz rotunda decía en muchas ocasiones que los cantes son de Triana.

Juan Talega.
En cuanto a los Cafés Cantantes, fue Silverio Franconetti el que jugó un papel de importancia al llevar los cantes del barrio al escenario, coincidiendo con la desaparición del Puente de Barcas y la inauguración del Puente de Triana en 1852, y así facilitar la labor para que los cantaores trianeros se desplazaran a intramuros sin dificultad alguna. Es curioso observar cómo los cantes se van desarrollando una vez salidos del Puente hasta llegar al centro.
Existen muchas más razones pero las primordiales son las que han sido expuestas aquí.

(No he querido entrar en pormenorizar los estilos personales de los distintos cantes que se dieron en Triana, ya que sería prácticamente interminable, esperamos dejarlo para otra mejor ocasión).

martes, 13 de mayo de 2014

Triana (2) De sus cantes y orígenes

(En esta segunda entrega Pedro Sanz se adentra en la génesis de los cantes de Triana). 


"¿Y por qué en Triana? Existen muchos razonamientos y tendremos que dar algunos. Uno de ellos, el primordial, es la llegada de los gitanos. No obstante tendremos que decir que antes de su llegada ya se daban fiestas auspiciadas por la celebración de la Velá de Santa Ana, al haberse erigido un templo en su nombre por Alfonso X 'El Sabio'. La velada de la Santa alcanzó tal nombradía que fue punto de encuentro de gentes venidas de los más lejanos territorios, estableciéndose la costumbre Cristiana-Castellana de sacar a la Santa alrededor del templo motivando un gran jolgorio y fiestas en su nombre.
"Uno de los rasgos de la cultura de los gitanos es que tomaban los más diversos elementos de los comportamientos ya asentados con el fin de subsistir; aunque no se integraran. El pueblo gitano adaptará los romances tradicionales castellanos a su peculiar forma, corrompiéndolos por la transmisión oral. Un principio. 
"Tras los Corridos o Romances van a aparecer las Tonás, las cuales, mantengo, provienen del Cancionero de la Colombina, consecuencia de este evento histórico como fue el Descubrimiento. ¿Quien crea este Cancionero? No son otros que Juan de Triana, racionero de la antigua Catedral de Sevilla; Francisco de la Torre de Sevilla y Hurtado de Jerez. Ahí aparecen las letras de las Tonás; letras que, en su mayor parte, se oían en las tabernas, calles, plazas y lugares de trabajo de las clases inferiores de Triana. Los gitanos, ya trianeros, recogen estas letras popularizándolas y creando estilos personales llegando a cantar hasta treinta y tres tipos de Tonás, como la edad de Cristo (Silverio Fraconettí llegó a cantar hasta veintinueve).
"De las Tonás surgen diversas variaciones -acomodadas y adaptadas al exotismo oriental y las creencias ancestrales de los gitanos-: La Debla, de su creencia religiosa; las Carceleras, de la represión a la que estaban sometidos; de su asentamiento e integración, el Martinete, cante de fragua por excelencia, prospero oficio que les dio pingües beneficios estableciendo entre ellos mismos una diferenciación, nacimiento de distintos clanes y jerarquización muy típica de su raza. De los Martinetes tendré que hacer una observación: Se está en la creencia que este cante se ejecutaba cuando laboraban la forja; no es así, la fragua era el lugar de reunión cuando habían acabado el trabajo.

"La fragua", Louis Le Nain (No tiene que ver con Triana, pero nos gusta).
"No podemos olvidar que los gremios artesanales, establecían el lugar de trabajo en el mismo sitio que el de la convivencia diaria, de aquí lo que significaron las corralas en Triana, patios de vecindad donde se celebraban fiestas por cualquier motivo. El yunque y el martillo, al estar siempre disponibles, se usaron para el acompañamiento haciendo de diapasón, dando las notas al cantaor. Pienso que fue el primer instrumento de acompañamiento, como más tarde en las evoluciones de los cantes se fueron incorporando otros instrumentos caseros, hasta llegar la guitarra. 
"Pasemos a las Siguiriyas, en principio denominadas Siguiriyas gitanas de la Cava. Si bien su origen seguiría el mismo comportamiento de las Tonás, aparecen más tarde, una vez que los gitanos trianeros se encuentran asentados definitivamente, teniendo que hacer una observación de gran importancia: el gitano en Triana se integró conviviendo en los corrales con los no gitanos, no existiendo diferencia alguna, ni creando rechazo alguno por su condición de raza, si bien mantenían su peculiar comportamiento, aceptado por todos. Las Siguriyas, sería el resultado de esta integración.
"Posiblemente fuera recogida de la Seguidilla popular castellana y adaptada por el gitano que la dota de un sentimiento muy especial, profundizando en la pena ancestral de su represión y muerte. La Siguiriya es un 'quejio', es una manifestación personal e individual. La Siguiriya Gitana de la Cava se cantó sólo en Triana, que dio siguiriyeros de gran importancia como Cagancho y Frasco el Colorao. Es indudable que la Siguiriya trianera es la más primitiva, y habría que dedicarle un apartado extenso.
La Andonda.
"La Soleá, mejor dicho, 'El cante por Soleá'. Difícil y complicado determinar su origen. Según el Diccionario, su nombre se deriva de soledad y del latín solitas/solitatis, pero no desvela por completo el enigma de su nombre. Se señala su origen alrededor de 1840, siendo atribuido a La Andonda, al parecer de Triana; también, que la soleá podría venir de los bailes denominados Jaleos, si lo bailaran los hombres, y Jelianas si lo bailaban las mujeres. Estos bailes estaban acompañados de cantes.
"La Andonda empieza a cantar sin acompañamiento de baile, hasta tal punto que adquiere popularidad por este hecho insólito. No es extraño que le dijeran: '¿Andonda canta sola? canta en soledad, sin nadie'. Triana de inmediato se distinguió por la Soleá al ser un cante que adquirió muy pronto una gran difusión y nacieron grandes soleareros. Tal y como hizo la Andonda cuando lo aparta del baile, todos los creadores del cante por soleá siguieron su línea creativa, aportando su propia personalidad. Existe un dato a tener muy en cuenta como son los Cafés Cantantes de los cuales Silverio Franconetti fue un precursor de llevar esta música aún no conocida como flamenco al escenario. Por esas fechas se inaugura el actual Puente de Triana; no existiendo los impedimentos que tenia el Puente de Barcas, el Gran Silverio podrá recurrir a los cantaores de Triana para sus actuaciones en los Cafés. Otro dato a tener en cuenta es que todos los Cafés Cantantes, se establecen a la salida del Puente de Triana hasta llegar al Centro, por este motivo empiezan a salir los cantes de Triana del hermetismo de su circulo trianero.
Ramón el Ollero.
"Si la Andonda fue la precursora en los cantes por Soleá, siguieron su línea creadora muchos cantaores trianeros, y tuvo tal difusión que otros muchos llegaron a Triana para conocerlo, hasta tal punto que se tienen noticias de que en el Callejón del Estudiante, actual calle Magallanes, muy cerca de lo que fue el Zurraque, existía una pensión regentada por una señora, cuyo sobrino era aficionado a la guitarra, convirtiéndose en punto de reunión y paradero de Ramoncito el Ollero, y a donde asistió La Serneta interesada por estos cantes.
El Cante por Soleá fue recogido en el barrio de Triana por gitanos y no gitanos siendo los Alfareros, y su precursor Ramón el Ollero, los que crean unos estilos muy personales. Santamaría, Lorente, Silverio, Ribalta,  La Cuende, La Gómez, Fernando el de Triana y otros tantos y tantas hasta llegar a nuestros días: Emilio Abadía, Domingo “el alfarero”, El Sordillo, Manuel Oliver, Joaquín y Antonio Ballesteros, Antonio El Arenero, Márquez el Zapatero -si bien, nació en Villanueva del Ariste en cuanto al cante es de Triana- o Paco Taranto.
"Por último, los Tangos, uno de los cantes más antiguos.



"Cuando se produce el Descubrimiento, en Sevilla, y en particular en Triana, existía una gran población negra, hasta tal punto que funda su propia hermandad, la 'de los Morenos de Triana', en la antigua calle del Rosario, que en la actualidad es calle Castilla a partir de Chapina. Se está en la creencia que los Tangos vinieron del Nuevo Mundo por existir allí una gran población de color, pero olvidamos que los primeros hombres de color que colonizaron el Nuevo Mundo fueron los morenos de Triana, por razones que no vienen al caso. Su música ancestral se recoge en Triana adaptándola y aflamencándola, procediendo de un baile de movimientos agraciados de ágiles contorsiones, siendo El Titi, gitano de la Cava el que creó un estilo muy personal. En todas las fiestas que se celebraban en los Corrales trianeros los protagonistas eran los Tangos, fáciles de bailar al ser muy pegadizos y rítmicos.
Estos son lo cantes de Triana: Romances, Tonás, Carceleras, Deblas, Martinetes, Soleares y Tangos, lo que un principio se empezó a denominar Cante Jondo. Estos cantes primitivos fueron el comienzo para determinar una cultura musical que vino forjándose lentamente hasta desembocar tal como la conocemos en la actualidad, en la cual Triana jugó un gran papel de importancia".

martes, 6 de mayo de 2014

Triana (1) La forja de un carácter diferenciador

Volvemos a Triana y seguiremos en ella durante unas cuantas entradas, de la mano de Pedro Sanz, quien se ha adentrado en una de las principales cunas flamencas para ofrecernos su visión, su opinión, su conocimiento de la historia y el arte trianero. En esta primera entrega sitúa el campo histórico, geográfico, humano del barrio sevillano para dar respuesta a cómo se fue configurando "un carácter, una filosofía de vida, un pensamiento peculiar y como consecuencia una creación propia en la expresión musical" del flamenco de Triana.
"Son muchos los estudiosos, investigadores, escritores -como Serafín Estébanez Calderón 'el Solitario' y su libro Escenas Andaluzas-, que sitúan Triana como el primer lugar donde se localizó el flamenco. A estas fuentes debo añadir la información facilitada, en largas conversaciones, con Emilio Jiménez Díez, investigador, flamencólogo y poeta nacido en la Cava de los Gitanos de Triana, y Manuel Márquez el Zapatero, quien alberga los secretos de la soleá del Zurraque, un secreto compartido por unos pocos y envidiado por los más grandes cantaores profesionales. Gracias a su zapatería de la calle Pureza, este cantaor vivió una de las etapas doradas del cante trianero, aquella en la que El Arenero, Oliver y compañía se congregaban en las tabernas para interpretar los cantes de los alfareros. Aunque la estampa hoy es historia, su cante sigue estando vivo.

Manuel Márquez el Zapatero.

"Para encontrar los cantes de Triana es imprescindible analizar el carácter de los trianeros, que no es otro que el del mestizaje surgido de las tres culturas allí instaladas, y de los que llegaron años más tarde buscando el amparo de un barrio en el que nadie se sentía forastero.
"Triana, desde su configuración como núcleo poblacional, fue un caso atípico en relación con el del resto de Sevilla capital; hasta tal punto, que desde la otra orilla del río el venir a Triana se consideraba una odisea, debido a su mala fama, donde  se creía que las reyertas  eran  continuas y los navajazos estaban  a la  orden  del  día. ¡Cierto que se dieron en ocasiones!... ¡Tal vez haya obedecido a unos intereses muy concretos de la clase  dominante!...
"En sus inicios Triana estaba configurada por un caserío muy disperso y una escasa población que no generaba un lazo común de unión, ni una idiosincrasia peculiar; si bien, empiezan a florecer una serie de industrias auspiciadas por la abundancia de agua y el fértil limo que dejaba puntualmente el Guadalquivir. Como consecuencia nace el trabajo artesanal de la alfarería, así como la industria del jabón. Triana se consolida como núcleo poblacional con la llegada de los castellanos, siendo  Fernando III (siglo XIII) el que establece su campamento para la toma de Sevilla al final del foso de la Cava, en la Dehesa de Tablada, y es cuando aparece su carácter al asentarse en este territorio la mayor parte de las huestes que acompañaban al Rey, donde se encontraban todos los oficios que asistían a la tropa. La llegada de los gitanos aportará una nueva mezcla, sin olvidar a los árabes ya asentados y dedicados a la labor de la tierra (Los judíos quedan en el interior de la ciudad, a intramuros, creando sus propias juderías y perteneciendo a un estrato social más alto, no asentándose en Triana, si bien jugando en su economía).


"También va a jugar un papel determinante en la configuración definitiva del carácter trianero el descubrimiento de un Nuevo Mundo, al florecer nuevos oficios: carpinteros de ribera, calafates, rederos, veleros, alfareros, herreros, estos dos últimos jugarán un papel fundamental en la forja de los cantes de Triana.
"Por contra, el traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz (1717), motivado al no poder atracar los buques de gran calado, traería la merma del comercio del puerto al vivir toda su industria  al amparo de éste. Triana entró en declive y aunque siguieron establecidos ciertos oficios, no con la fuerza y pujanza de antaño.
"El aislamiento natural, el Guadalquivir barrera separadora -y castigadora por las anegadas que traía puntualmente todos los años (sus pequeños patrimonios, enseres y ajuares, tenían que reducirse a lo indispensable)-, su configuración de casas bajas a lo más de dos plantas, en su mayoría corrales y patios de vecindad -toda la vida se realizaba en la calle, al aire libre, con la cual las relaciones humanas y la solidaridad, por las carencias citadas, era una constante-, alejaban a Triana de la contaminación de las expresiones y comportamientos de la ciudad; crea así su propio léxico, su propia fonética y su propia música, que no fue otra que el flamenco. Razones tenemos.

"El  humano, el  individuo, en  función del ambiente que le rodea, le hace ser diferente a otros nacidos y criados en otro pago o lugar al estar en consonancia con su hábitat. A los hechos nos remitimos poniendo como ejemplo la diferencia de carácter existente entre los pueblos del norte de Europa con  los del sur, a más distancia menos parecido, a más proximidad más semejanza, pero estableciendo siempre matices  en función de tres factores:  geología, clima e  individuo.
"Triana, debido a la feracidad de su vega, su situación geográfica, climática y la mezcolanza de culturas, propició el nacimiento de un carácter diferenciado al  resto del otro núcleo poblacional situado en la otra orilla del río. No por esto tendremos que argumentar que este fuera mejor que aquel, pero sí diferente por las razones expuestas.
"La expresión personal y la originalidad musical que ha surgido en el hábitat natural de convivencia impuesto por el medio que lo ha desarrollado lentamente no nace de una forma o manera inmediata, por tanto tendremos que decir que en la Triana actual aún se conservan muchos rasgos del comportamiento de antaño, aunque estos van ausentándose, apareciendo otros, pero siempre conectados y teniendo por base los originarios. La Triana rural ha desparecido por completo, estando en la actualidad incrustada en el comportamiento del individuo urbano."

domingo, 20 de abril de 2014

Club Flamenco (26) Triana, y Alcalá, sus cantes y nuestra libre inspiración

Y llegamos a Triana, "la madre del cante", "el corazón del flamenco". Jerez, Cádiz, Utrera-Lebrija fueron paradas anteriores de la Tertulia Flamenca -de la Biblioteca Pública de Valladolid-, en su recorrido  por los principales enclaves geográficos del hecho flamenco.
Como se hablará de forma extensa, detallada de la historia de la Triana flamenca, cuando traigamos aquí el trabajo que al respecto ha hecho Pedro Sanz, en esta entrada sólo aparecerán algunos detalles relacionados con este lugar flamenco, ya mítico, otrora muy real.


Más bien nos centraremos en intentar reflejar el ambiente que se genera en la Tertulia, de las controversias, opiniones, comentarios que de forma libre, espontánea suelen surgir, sea cual sea el tema a tratar, incluso al margen de este. Todo ello punteado por la escucha, y el visionado, de los más variados cantes y cantaor@s. Para este día dedicado a Triana, y Alcalá, se contaba con esta selección:

1- Miguel Poveda: Tango del Titi de Triana
2- José el de la Tomasa: Tango de Triana
3- Antonio Mairena: Tango de Triana
4- Esperanza Fernández: Farruca
5- Carmen Linares: Petenera de la Niña de los Peines
6- El Zapatero: Soleares del Zurraque
7- Juan Talega: Soleares de Alcalá y de Mercé la Serneta
8- Platero de Alcalá: Soleares de Alcalá
9- Manolito de María:  Soleares de Alcalá
10- Gabriel Moreno: Siguiriya de Tomás Pavón
11- Pepe de la Matrona: Siguiriya de Torre
12- Manuel Oliver: Martinete
13- Bernardo el de los Lobitos: Nana
14- La Tomasa: Fandango
15- Luis Pastor: Sevillanas
16- Triana Pura: Bulerías
17- La Paquera: Sevillanas

Y con sendos vídeos de Miguel Poveda, con su interpretación de los tangos del Titi, y del Titi y familia haciendo lo propio, empezó todo:
-De flamenco no sabe nadie nada, pero por lo menos hay que entender un poco para discernir entre flamenco de verdad y flamenco para turistas. Poveda, al que respeto muchísimo, que me parece un tío valiente, a mí no me dice nada, su flamenco no es el flamenco que yo entiendo.
-Poveda reconoce que él no ha mamado el flamenco, lo ha aprendido y lo sigue aprendiendo -y tiene esa honradez en decirlo-, de la manera más fiel posible. Creo que en estos tangos que interpreta sí hay un parecido, una similitud muy firme en cuanto a plasmar su esencia, y creo que lo hace muy bien.
-Poveda lo ha calcado, eso hay que reconocerlo. Luego, ¿qué nos pellizca más? A mí el tango interpretado por el Titi, ese flamenco en estado puro. Pero Poveda no está haciendo fusión extraña.
-¿Qué han hecho los payos por el flamenco? Embellecerlo. Mejorarlo, creo que no. El flamenco sigue siendo el cante de los gitanos.

Ilustración de Mercedes García para la tertulia sobre Triana.

-Triana tiene la peculiaridad de un cante muy definido: el de las gitanerías y el de los gachés -este criticado desde la oficialidad representada por Antonio Mairena, que ponía a parir a Ramón Ollero, uno de sus creadores-, estas dos maneras de interpretar el flamenco han convivido en Triana.
-Pepe el de la Matrona (le vemos y escuchamos por livianas y serrana) interpretaba como los gitanos, que iban a verle. Canta sembrao, y no era de Triana.
-Triana ha influido de una manera brutal en los cantes que se hacen en otras zonas.
-Las soleares de Alcalá se han mantenido puras, en Triana, no (vídeo de Enrique de la Paula, hijo de Joaquín el de la Paula, que "engrandeció el cante, y no grabó ningún disco").
-Las maneras tradicionales de interpretar las soleares eran ligando los tercios, sin respirar, como una especie de abusar de facultades...
-Así ya no se canta.
-... los de Alcalá acortan y separan los tercios.
-Antonio Mairena cuando cantaba por soleá...
-Nuestra generación le tiene que agradecer todo.
-... no acababa nunca, era pesadísimo.
-Y la apolá sale de Triana.
-¿Y cuando la hace Chiquetete?
-La hace bien.
-No, muy bien. Y también bien por tarantos, y tangos.
-El tango es uno de los palos más generosos, con más colores  y sabores que ha dado Triana, de los que hay tres o cuatro variantes (Niña de los Peines, Manuel Vallejo). A diferencia de otros tangos más hondos como los de Frijones (Jerez), los derivados del Mellizo (Cádiz) o más arrumbados, amables como los del Piyayo (Málaga), los de Triana tienen esos aires, melismas caribeños.
 -¿Por qué no se llevaron el cante de Triana a las 3.000 viviendas? ¿por qué se pierde? ¿sólo echaron los gerifaltes del franquismo a los gitanos? ¿los payos se quedaron?
-Hoy Triana es otra cosa.

Se suceden cantes por soleá de Juan Talega, del Arenero, se cita a los Pelaos, Los Caganchos, Tomás Pavón ("uno de los mayores conservadores del cante de Triana, como su hermana, Pastora"), se apuntan nombres que faltan (Pepe el de la Culata, Naranjito de Triana...) y llegamos al final, que nunca es tal, pues la cita sigue fuera de la biblioteca.
Cierre circular, al estilo clásico, pues termina la Tertulia como empezó: con sones de fiesta, de alegría. Por arte y gracia de Lole, La Negra y familia, que al cantar en árabe nos recuerdan que la principal influencia del flamenco -o lo jondo, lo gitano- está en lo árabe (y en particular la de su rama sufí). Asunto para otro momento.

"Bailaora", de Francisco Casado.

(Han pasado unos dos meses pero por fin hemos recuperado esta cita de la Tertulia Flamenca dedicada a Triana, que se nos quedó 'colgada', hasta el punto de haber sacado antes la última cita de la Tertulia, de ahí el baile en la numeración del título de esta serie de entradas del Club. La próxima reunión en la Biblioteca Pública se anuncia para mayo, hacia finales, con la comparecencia de la Peña Flamenca de Medina del Campo. Pero, si se consiguiera el dvd de Triana pura y pura, de Ricardo Pachón, se realizaría, antes, otra nueva Tertulia).

jueves, 6 de septiembre de 2012

Fin de era: Pata Negra-Mártires del Compás

La canción flamenca moderna toma verdadera carta de naturaleza con La leyenda del tiempo. Ni el éxito anterior, en ventas y popularidad, de Las Grecas, la rumba "Entre dos aguas" de Paco de Lucía, ni de Lole y Manuel o Triana  tuvieron el suficiente empuje para asentar un estilo, integrarlo en la corriente musical imperante alejada del flamenco, el pop y el rock, y quedarse en ella; atraer tanto a músicos gitanos y no gitanos, como a público de todas las clases.
Raimundo Amador y Kiko Veneno.

Entrada masiva de los presentados con la etiqueta 'nuevo flamenco', luego fusión o mestizaje, a principios de la década de los 80. No era más que, de nuevo, canción flamenca puesta al día, no cante flamenco, pero partía de él.
Y es Pata Negra el modelo, referente, piedra angular de todo ese 'movimiento'; los hermanos Amador abrieron la puerta para todos los que vendrían inmediata y posteriormente, casi, o sin casi, hasta hoy.

Arrajatabla (de izquierda a derecha): Diego Amador (teclados); Juan Reina (voz, guitarra); Jesús Arispont (bajo); Raimundo Amador (voz, guitarra eléctrica); Manuel Sutil (batería); El Manglis (guitarra eléctrica).

Pasaron los años, las décadas y el modelo se mantenía, parecía que todo seguía igual en el mundo pop-rock al que había accedido, se había instalado la canción flamenca moderna. Si Morente hubiera publicado "Omega" diez años antes se habría visto como evolución lógica de lo hecho por Camarón en "La leyenda...". En lugar de un trabajo singular más del cantaor granadino, la canción flamenca podría haber avanzado con los tiempos, plantearse nuevos rumbos y no esporádicos acercamientos a la actualidad musical del momento (Chambao, 'flamenco chill').
Claro, que el panorama musical pop-rock patrio, sin raíces o influencias flamencas, también invitaba al estancamiento, el mirar hacia atrás. Más o menos sigue ahí (en el resto del mundo pasa-ba- lo mismo).
Y aparece Mártires del Compás cuando la canción flamenca -fusión, mestizaje- de finales del siglo XX era un cliché, dejándose llevar por la inercia, cargada de sonidos comunes, repetitivos, de textos llenos de tópicos, vacíos (el modelo Niña Pastori, de éxito, se impone, y permanece con las actuales Indias Martínez y compañía).
Chico Ocaña, voz, alma y letra de Mártires del Compás.

Chico Ocaña y sus muchachos van a acabar con el cliché al poner verdad, así como con los tópicos, la escasa, nula calidad de los textos. Recuperan la pureza de la canción flamenca moderna. Un reto para el resto (de ahí el nombre que dan a su música de 'flamencobilly', referencia al rockabilly, la autenticidad del rock and roll primigenio).
Pero también se acabó Mártires del Compás (gracias por todo, de corazón).
Pata Negra y compañía conectaron y se integraron en el sonido del tiempo que les tocó vivir, el más popular; ahora es otro tiempo y hay -ya desde hace tiempo, pero bueno- otro sonido, que va a hacerse popular, y sobre el que el músico con raíces flamencas tiene que pensar (o revertir a/en objeto folklórico). ¿Cómo convivirá el compás natural del flamenco en un mundo sonoro tan dependiente de un enchufe para hacer música?, ¿cómo sueña un cantaor su cante en un mundo de seres electrónicos?

(Las fotos, inéditas, son un regalo del amigo Lostau, que también gusta de aflamencamientos).

jueves, 31 de mayo de 2012

El flamenco, según el rock andaluz

-¿Quiénes te interesan en el cante y la música gitana?
-Muchos, por ejemplo, Camarón de la Isla. También Paco de Lucía, Pansequito… y, por supuesto, el respeto obligado a Mairena. 
Respuesta de Jesús de la Rosa, voz y teclados de Triana, con motivo de la aparición del single, “Recuerdos de una noche. Bulerías 5 x 8”, adelanto de su primer álbum, El patio, en una entrevista aparecida en Disco Expres (nº 300. 15-11-1974), el semanario del 'rrollo' rockero aquel de los 70, del que seguimos extrayendo material relacionado con el flamenco.
En esta ocasión, de músicos que no hacen flamenco, pero que han tenido contactos con él, y dicen cosas o aportan datos interesantes. 


En el nº 322 (25-4-1975), doble página dedicada al lanzamiento de cuatro discos para Gong –subsello ‘progre’ de la disquera Movieplay- con referencias flamencas en los álbumes de Gualberto y el grupo Granada.
En el de este último aparece Manolo Sanlúcar por su participación en el tema, Hablo de la tierra, que también da título al álbum, una “interesante amalgama de sonidos clásicos y ritmos y cuadros eléctricos”, apunta el firmante, Jesús Ordovás.
Enrique Morente es citado en A la vida al dolor -“original e imaginativo… un proyecto de ensamblaje entre el rock y la música andaluza”-, del exSmash, Gualberto (años después su sitar suena en "Nana del caballo grande", de La leyenda del tiempo). El cantaor granaíno interviene en dos temas, "Terraplén" -“con un ‘dios mío’ que quita el habla”- y "Prisioneros".

Gualberto.
Unos meses antes (noviembre, 1974), Gonzalo García-Pelayo entrevistaba a Gualberto tras su regreso de Estados Unidos, donde había grabado un disco con Felix Cavaliere, líder de Young Rascals: “Yo estaba en el estudio y él me vio tocar algo de flamenco y me dijo que si podía hacer algo así dentro del disco que estaba grabando en solitario. En uno de los temas pude meter unos aires por alegrías de Cádiz. Le gustó y quiso que hiciera algo más y grabé algo de sitar en otra canción con estilo medio hindú, medio gitano”.
Medio gitano es Gualberto, como cuenta en la entrevista: “Por parte de mi madre. Ella canta flamenco, pero sólo en casa y sin guitarra. Se parece a la Perrata, la madre del Lebrijano”.
Precisamente, El Lebrijano grabó un tema, "Behind the stars", para Smash. “Todavía me parece bueno. ’El garrotín’, sin embargo, no me gusta nada”, confesaba Gualberto, que habla también de sus futuros proyectos –como el citado disco que editará Gong o que “me gustaría hacer algo con Paco de Lucía”-, de más cosas de su estancia en los USA (el manager de Jefferson Airplane le ofreció una prueba, “pero no pude acoplarme con los músicos de sesión. Eran negros y muy buenos, pero no encontraban el aire del compás gitano que yo quería”) o de sus gustos musicales: “Los Stones siguen siendo los mejores. Hendrix me sigue pareciendo el mejor guitarrista de la historia”. Tiempo después el nº 400 de Disco Expres dedica su portada y tres páginas interiores al músico sevillano.


(Nos va quedando poco de los flamencos en el Disco Expres, unas cositas  de Manolo Sanlúcar, de Lole y Manuel, tal vez algo de Manuel Gerena y, sobre todo, una joya de entrevista con Paco de Lucía, tal vez sea lo siguiente...).