Mostrando entradas con la etiqueta gitanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gitanos. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de julio de 2021

El futuro del flamenco está escrito (y publicado: Crimen y parranda, de Paco López)

Una de las preocupaciones cuestiones ¡problemáticas! ¡polarizantes! -por usar expresiones actuals- en el mundo flamenco es la de ¿qué será del flamenco? ¿cuál su futuro? ¿adónde irá? ¿hasta cuándo -¿su existencia?-? ¿cómo será, sonará? la raíz, la tradición, lo de siempre ¿seguirá, volverá, se volverá a imponer, retornará?
Este blog retorna una vez más, casi dos años después de la que iba a ser la última entrada, gracias al amigo Paco López, que nos brinda la oportunidad de decir adiós end fin koniec al blog y a sus cositas acompañantes -tuiter-. Cambiamos el misterioso origen, por el misterioso futuro del flamenco, espacio-tiempo al que nos lleva el amigo Paco al grito de: GRANDE CAMARÓN.
Y los detalles, ingredientes, dramatis personae, acaeceres... de ese espacio-tiempo por venir han sido puestos por escrito en este libro:


"Una fantasía flamenca", dice Paco al preguntarle sobre qué, cómo definir etiquetar su libro, su novela. Fantasía es la novedad que aporta el amigo Paco al flamenco, al mundo ¡al universo! flamenco (a partir de ahora, también: flam).
Su libro es como el flamenco -y como Camarón-: únicos, con, como se suele decir, personalidad propia; 
(como en el flam) es una mezcla; aquí, de géneros (realismo, costumbrismo, thriller, fantástico -sección distopía/utopía-, histórico...);
protagonismo fundamental del pueblo gitano en su creación y desarrollo -con otra importante gozosa novedad: escuchar cómo suena ahora, es decir, hoy el pueblo gitano, ¡glorioso! soniquete. 
Como Camarón y su cante, que suena a lo largo de Crimen y Parranda ("no estaba muerto, estaba de...", que es por donde va esta segunda parte del título, y además resalta la singularidad de la mezcla de géneros, en particular la tocante a lo fantástico; a los americanosyankys con ser tan suyos los zombies nunca se les ocurriría lo que Paco ha imaginado con este género). Lo popular y lo hondo, como el flamenco, en esta novela
irreverente, alegre siempre, de ensanchar el alma que decía aquel, y sabia, delicada cuando toca, creando imágenes de una belleza conmovedora y también -aquí se nota el lado geógrafo/historiador del autor- trastornante destrucción ¡cambios!, y otras tantas cosas más propias del hacer/ser de les payos y l@s gachés, que no podían faltar, como en el flamenco.
Y, para que no se diga que esto es cosa de amigos, publicada en la editorial de quien lanzó, produjo a Lole Manuel, Triana, María Jiménez, a buena parte del rock andaluz de los 70-80 del siglo pasado..., el también director de cine, Gonzalo García-Pelayo. Una pequeña editorial llamada como aquel glorioso sello discográfico: Serie Gong (en su cuenta de tuiter se dice de Crimen y Parranda: "Una inusual y trepidante novela urbana firmada por Paco López que atrapa al lector desde la primera línea con una prosa impredecible". ¿Dirán algo los suplementos, revistas de libros sobre esta novela única en el panorama literario español -sólo podría haberse escrito en este país, ¡va a tener salvación de la buena esta españa literaria con obras así! ¡sin falsificar!-? Achilipú).

 


 
Por terminar. En la sinopsis de la editorial sobre la novela aparece la palabra "ariquitáun" -"un escalofrío de naturaleza musical", se especifica-; es el poder que l@s -aunque no tod@s- flam resurrect@s de esta novela poseen, "es la energía que desprende el flamenco", escribirá Paco en su siguiente libro precuela secuela ¿?. Ariquitáun, que Antonio Manuel en su libro, 'Flamenco. Arqueología de lo jondo", va a describir (pues es otra de las presencias árabes que perviven en el flamenco, en nuestra lengua; y es que, sostiene AM, "en el origen de los nombres se halla el manantial de lo jondo"): 
"... ar-rizq, sustento divino de las personas y de todo lo creado, equivalente al maná de los judíos pero sin equivalente en la simbología católica. que careciera de traducción en castellano y de una palabra con una fonética similar donde cobijarse, la mantuvo intacta en el Corán y en las oraciones aljamiadas; aunque muy popular, solía aparecer declinado (ar-rizq-un), o en plegarias solicitando a Dios que les dieran alimento o la misma vida (ar-rizq a'a'tan)" (Desconoce Paco la existencia de AM y su libro).
Y este es el primer cante -escrito, escrito, a ver qué pasa con el audiolibro- que aparece de Camarón de la Isla en el libro de Paco López:

 



El amigo Paco es parte de este blog desde sus inicios; aquí ha dejado alguno de sus escritos; aquí ha contado su atracción por el flamenco (pinchen en la etiqueta).
Es una gran alegría haber esperado hasta la publicación de su libro, Crimen y parranda, antes de despedirnos de este mundo internet (seguiremos un rato más por las reacciones, recogerlas y transmitirlas, así como darle un tanto más de proyección a la novela ¡es tan gozoso descubrir, encontrarse con que sigue habiendo obras, autores que devuelven su poder al Arte!) Salud para tod@s.
 

 
 
(21 de diciembre de 2021, se ha añadido a esta entrada un nuevo texto correspondiente a la presentación del libro de Paco López: Crimen y parranda. Fue el 25 de noviembre en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid. En este añadido se recoge lo dicho por el autor respecto sobre su libro –pues hubo otros decires: agradecimientos, respuestas a comentarios y preguntas…):
 
"Tenía pensado... me he pasado toda la noche sin dormir, y al final se me han ocurrido tres opciones (sobre cómo empezar su presentación ante l@s reunid@s):
1) el monólogo 2) el audio 3) Siri Hustvedt (muestra el libro, Los espejismos de la certeza)
¿Levantamos la mano? (entre risas del personal) 1 (muchas manos) 2 (menos manos) 3 (muchas manos). Igual empiezo por Siri, luego el audio y el monólogo, bueno, a lo mejor el diálogo... no sé...
 
Empiezo con el monólogo. A Siri Hustvedt yo la recomiendo, porque es una autora impresionante impresionante. 'Los espejismos de la certeza', cuidado, 'Los espejismos de la certeza'. Hace ahí una crítica de la mente y el cerebro... está increíble.
Vamos con el monólogo. Tengo aquí un par de cosas anotadas.
 
El libro este tiene que ver con los flamencos, tiene que ver con los gitanos, es un crimen y parranda; entre el crimen y la parranda está la resurrección, ¿de quién?: del muerto. Resucita de una manera mesiánica y, entonces, ese mesías inicia una expansión del flamenco a través de la energía vital que es el ariquitáun, es el achilipú. Esto va haciendo que los muertos resuciten, algunos, pero también los vivos. Porque a veces los vivos, igual estamos muertos. Igual, nosotros, somos los zombies; no lo sé; en todo este juego estamos.
 
El libro. Cojo el índice, que es lo mejor que hay para... había pensado que, a lo mejor, leyerais algo del libro... El índice. Son 11 capítulos.
 
Capítulo uno: Tintín. Tintín es el que muere; un chaval de instituto; se lo encuentran muerto con un teléfono móvil... móvil que pertenece a un gitano, y resulta que ahí tiene mucha música de flamenco y de Camarón; a partir de ahí, por las redes sociales, por el big data se va a extender y va a ser la energía vital que hace que... bueno, sigo.
 
Capítulo dos: El testimonio de Absalón Salazar; este es el gitano, que está involucrado en la trama…
El tercer capítulo es: El diario de House. House es una especie de villano, un capullo, un conserje un poco hijoputa. Tampoco le he querido tratar demasiado mal; este es el asesino, porque se le enciende la sangre. Todo esto pasa en un instituto de secundaria.
Estos tres primeros capítulos serían el crimen, que es como una novela negra; a partir de aquí, esto se convierte en una fiesta, en una parranda, en una fantasía flamenca.
 
Capítulo cuatro: Los apóstoles flamencos. Este mesías, los primeros que él besa –no les come el cerebro ni nada de eso, simplemente les toca, les abraza, les besa-, y a partir de ahí notan la energía, el ariquitáun, que no se puede aguantar, es el (cantiñea) tiri tiri tirititi tando de de frío; y empieza el flamenco. El flamenco es subversivo.
 
Empieza a haber un combate entres esos flamencos, esos flams –no quería utilizar la palabra zombie, porque con las connotaciones que tiene, pero bueno, el golem de los judíos de Praga, esa resurrección-, entonces, ellos, los flams, con ese flamenco, de alguna manera, nos están invitando a otro mundo, a dejar el mundo en el que estamos, levantándonos a las seis de la mañana, el atasco -¿habéis estado alguna vez en un atasco?, yo, todos los días, a las siete y media
las luces de los semáforos 
su interior. son como bombillitas, como insectos
rojo verde amarillo
y estoy como entusiasmado
y me pitan
y otro semáforo
Los atascos, si no estás chiflado como yo, es una especie de tortura diaria
el ruido de la retroexcavadora que entra
los autobuses, la bicicleta –que me da una envidia-, y los patinetes;
y he visto un peatón que se cruzaba toda la autovía, con una mochila
anda la hostia:
cosas impresionantes-
los apóstoles flamencos.
 
Capítulo cinco: La resurrección de la carne; pues estamos ya en el fin del mundo, porque esto se extiende, los flams son imparables, son indestructibles. Van a acabar con ellos las fuerzas de seguridad, el ejército, la otan… son indestructibles, son flams, son flamencos; y al revés, son los flamencos que empiezan a aflamencar –me gusta esa palabra, ahora que veo a Julio-, al ejército, a la policía y se empiezan a formar los corros flamencos. Bombardean esto, Campolid, porque no hablo de Valladolid.
Capítulo seis: El labio tatuado de neón. Aquí ya la novela... No es lineal. Aquí seguimos a cada uno de los apóstoles –no son doce-, hay una jerarquía eclesiástica entre los flams: sacristanes… son distintos grados de aflamencamiento. Primero, los apóstoles con poderes para aflamencar (se produce una interrupción por parte de uno de los presentes; solventada, sigue)… empiezan a tatuarse el labio…
 
Capítulo siete: El planeta rojo. No digo nada de esto.
Otro: La Villaescusa, que es la madre del Tintín. Ojo con la Villaescusa; luego, capítulo nueve: Sandra. Otro: Elmer, un apóstol, el jefe de estudios, otro capullete, más o menos.
Por último, el final: Fluorescencia, fulguraciones. Y epílogo.
 
¿Pasamos al audio? (Paco comparte con lxs allí presentas un audio de unos cinco minutos, que le ha llegado por guasap, de un primo de su compañera tras leer el libro: desborda entusiasmo –y jolgoriosa sorpresa, que no se puede aguantar-. Una vez oído, Paco dice:) Yo creo que con esto, cualquier escritor ya se da por satisfecho completamente: de que hay alguien que se lo haya pasado en grande lo mismo que yo escribiéndolo.
 
Poco más que decir, que son 16 euros (empieza sonar Camarón –tiriti…)
(al tiempo que los aplausos, hay preguntas, respuestas: el siguiente libro está en este estilo que voy cogiendo)
 
(vamos terminando, unos y unas se van acercando para que Paco les eche una dedicatoria al ejemplar de Crimen y parranda; la despedida es con este achilipú peretiano).

 

 


martes, 5 de junio de 2018

"Madrid, Capital del Cante", por José María Velázquez-Gaztelu (1978. Revista La Calle. 1ª parte)

José María Velázquez-Gaztelu recibirá el 8 de junio el Premio José María Capuletti que otorgan, en su quince edición, las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' a personalidades relevantes del mundo de la cultura, las artes, el periodismo y otras áreas relacionadas con el flamenco.
Muchas de estas facetas cumple y practica el homenajeado, desde la legendaria serie documental para televisión, 'Rito y Geografía del Cante' (y su secuela, 'del Baile'), hasta su programa en Radio Nacional, 'Nuestro Flamenco' -desde 1984-, por citar aquello por lo que es más conocido y reconocido en el mundo del flamenco. De otra de sus facetas, la de escritor, Velázquez-Gaztelu hablará en la conferencia que ofrezca -día 5- dentro de las Jornadas y que lleva por título "Mi palabra poética y el flamenco".
Su faceta más cercana al periodismo impreso es la que traemos aquí mediante la recuperación de dos artículos que escribiera para la revista La Calle en abril y mayo de 1978 -nº 4 y 5- bajo el título Madrid "Capital del cante" (textos facilitados, como en otras ocasiones, por Carlos Rayaces 'Byron', nuestro historiador y archivista de cabecera, que no olvida nuestro gusto por el flamenco y tanto que se lo agradecemos en lo flamenco y en lo personal. Gracias, amigo).

Nota: En este primer texto, Velázquez-Gaztelu, se centra en "aspectos e intentos de integración de los gitanos en el ambiente ciudadano"... de la capital española, "otro Madrid, el que vive de espaldas a las luces y relumbrones del centro", en concreto, los barrios de Torregrosa y Caño Roto, que el periodista visita para realizar un amplio reportaje de la vida del pueblo gitano en los Madriles de 1978. De momento, vamos a obviar -y no por falta de interés- buena parte del texto para centrarnos en las partes referidas al flamenco, y dejar para tal vez otra ocasión el aspecto social que en él se refleja. Un texto que comienza así:

Madrid es y ha sido siempre un lugar de especial atracción para los artistas flamencos. Un público interesado en mayor o menor medida, compuesto por andaluces que no renuncian a oír los cantes de su tierra y por una amplia amalgama de eventuales aficionados, madrileños o no,, que van desde el castizo al señorito, pasando por intelectuales, empresarios, toreros, universitarios, deportistas famosos, actores de moda, turistas extranjeros, etcétera, se han dado cita en colmados y tablados, para luego seguir la fiesta, hasta el alba, en alguna conocida venta del extrarradio de la capital. Todo un mundo que bulle, con desigual intención, alrededor del flamenco.
Desde los primeros cafés-cantante de finales del siglo pasado (XIX) y principios de éste (XX), como La Bolsa, Barquillo, Naranjero, Imparcial, Don Críspulo, El Brillante, La Encomienda o Villa Rosa, hasta las salas actuales, pasando por épocas de brillantez -que siempre han correspondido a una lógica de favorables circunstancias económicas- o de decadencia, el cante, poco después de su aparición pública, se establece en Madrid como algo propio e imprescindible, suponiendo una inmejorable ocasión de solventar la problemática situación monetaria de los artistas. Estos han ido llegando teniendo  la mirada en Andalucía y el bolsillo, por lo general escaso, en Madrid.
El 'Viva Madrid, que es la Corte', que don Antonio Chacón cantaba por cartageneras, fue una declaración de agradecimiento que, más o menos resignado, pero siempre convencido, haría suya cualquier cantaor de ayer y de hoy, cuando los recitales masivos y las casas discográficas constituyen nuevos elementos que han contribuido a centralizar la mayor parte de la actividad profesional de los flamencos.
Paralelamente, en silencio, como una lenta riada a la que apenas se ha mirado más allá de la indiferencia que produce una velada desazón, se ha ido llevando a cabo en las afueras de Madrid el asentamiento de numerosas comunidades gitanas que proceden principalmente de Castilla la Nueva y Extremadura. Han llegado después de interminables etapas, víctimas de la persecución y el hambre, nómadas de una libertad perdida, para establecerse a la sombra de los grandes polígonos industriales, rodeados de autopistas, al lado de los vertederos que vomita la gran ciudad.
Traen sus cantes; cantes con ritmo de caminos, con 'dejes' melancólicos.

Repartidos por diversas zonas de Madrid -La Celsa, Caño Roto, Torregrosa, Pan Bendito, Altamira, Entrevías...- están viviendo la contradicción que surge al producirse un enfrentamiento de dos culturas radicalmente opuestas. Por eso, condicionados y en inferioridad, van siendo absorbidos por los distintos grupos -de carácter religioso o político- que tratan de atribuirse en exclusiva "la salvación de los gitanos".
Si el gitano ha estado insistentemente apaleado desde su llegada a España -Pragmáticas de los Reyes Católicos-, hoy se trata, utilizando remedios, digamos civilizados, de "integrarlos en la sociedad". Una nueva metodología de colonialismo interior. Entre estos gitanos existe un desasosiego al verse, irremediablemente, al borde de la pérdida de sus más íntimas significaciones raciales, de sentirse como molestos vecinos a los que hay que enseñar buenos modales.
(...) Tangos, jaleos, aires extremeños. A causa de la emigración, estos cantes han influido poderosamente en las formas gitano-andaluzas. Son cantes, los tangos, melancólicos, de caminos. Cantes de un pueblo nómada, melódicamente sencillos, pero ricos en melismas, de una gran fuerza expresiva. Dice Moreno -un gitano grave, extremeño-, que en su tierra no hay cantares profesionales: "Lo que conocemos nosotros es de escucharlo toda la vida a los más viejos. Los tangos lo utilizábamos en las fiestas familiares y en las bodas, o bien montados en el burro; también cantábamos en los ríos, cortando varetas para hacer cestos. Son cantes para ir de un lado a otro. Ahora, en Madrid, los recordamos de vez en cuando, pero los jóvenes ya no lo saben. Hay mucha radio y televisión".

(...) Amador y Miguel Losada cantan y tocan la guitarra. Forman parte del grupo Los Chorbos, autores de un disco que en su día tuvo cierta repercusión: 'Sonido Caño Roto'.
"Desde pequeños nos ha gustado tocar la guitarra y cantar. Como en el barrio siempre ha habido mucha afición y muchos artistas, nosotros, los más chicos, los imitábamos y en las noches de verano nos reuníamos y hacíamos nuestras pequeñas fiestas. Así íbamos saliendo guitarristas o de palmeros, y poco a poco nos colocábamos en los tablaos o en algún cuadro flamenco".
Los propios gitanos llaman a Caño Roto la Utrera de Madrid, ya que en esta zona se da el mayor número de los que se dedican profesionalmente al cante, al baile o la guitarra. Este hecho, que implica un permanente contacto con un sector payo y consumista, alivia de algún modo la problemática económica y social, por lo que no hay atisbos de una directa hostilidad hacia el no gitano, sino todo lo contrario. Los más jóvenes son cordiales y siempre dispuestos a testimoniar sin recelos las circunstancias que atraviesan.
Amador dice que canta, "porque me siento bien haciéndolo y gano dinero", aunque Miguel crea que "el que se sienta artista profesional canta aunque no gane, porque el artista pasa mucho. De modo que si fuera sólo por dinero, mucha gente no cantaría". El viejo gitano Elías Losada -patriarcal y simpático- recuerda que "entonces se cantaba de otra forma, más flamenco, no había rumbas ni nada de eso. Se cantaba por derecho. Lo que pasa es que ahora tienen otras posibilidades económicas. Estos de Caño Roto son buenos artistas y, claro, ganan dinero".

(...) En Caño Roto existen dos o tres pequeñas plazoletas que, en los días soleados, constituyen puntos de confluencia y reunión de vecindario. En una de ellas, Amador y Miguel juntan a sus hijos y hermanos pequeños para que canten y bailen. A este grupo se unen otros niños gitanos que tocan  la guitarra y las palmas. Naturalmente, esto hace que en pocos minutos aquello se convierta en una verdadera fiesta, donde no falta el coro de los mayores que han acudido a animar a los pequeños. "Lo que hacemos nosotros es una especie de tango muy avanzado, progresivo. Hemos partido de lo que escuchábamos a los mayores. Esta es la base. Pero al final ha resultado algo muy personal, muy nuestro. Musicalmente, estos tangos están emparentados con los extremeños, pero tienen otro deje, Son tangos castellanos. Nuestro disco, 'Sonido Caño Roto', se llama así porque hemos nacido en este lugar; es algo nuevo: el resultado de nuestra forma particular de entender la música".
La reunión de la plazoleta continúa. Es curioso observar la incorporación de elementos extraflamencos, como el bongó que toca el hijo de Miguel, apenas sin poder -no levanta un palmo del suelo-, pero con una especial capacidad rítmica, a pes ar de su corta edad. Estos niños, admirables y despiertos, que reaccionan sabiamente ante cualquier eventualidad, están cantando y bailando como quien interpreta su propia historia, asumiendo, sin inhibiciones, una música que es la suya, la misma que el día de mañana les dará de comer.

(Próximamente. 2ª Parte: Sordera. La Carcelera. José Menese y Francisco Moreno Galván. Tablao Café de Chinitas)

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Club Flamenco (45): Mujeres, palos, Morente, el Güito... la diversidad que está por venir

Mientras íbamos tomando asiento en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid el cante por bulerías de Cristobalina Suárez sonaba por los altavoces. La mujer de El Funi protagonizaría el primero de los vídeos de la noche en la apertura de la nueva temporada de la Tertulia Flamenca. Con un cante por seguiriyas acompañada por el toque de los nudillos sobre una mesa. Pureza, naturalidad, arte del arte que propone esta cita abierta en nuestra ciudad.

(Apunte 1: El vídeo, extraído de la serie Rito y geografía del cante, una fuente de maravillas; el audio, de un compañero de Tertulia que compró en una gasolinera la casete del único disco que grabó Cristobalina; más maravillas. Y primero de los vídeos en ser proyectados todos protagonizados por mujeres, por flamencas en un viernes 25 de noviembre Día Contra la Violencia de Género).

Tocaba presentar las propuestas a realizar durante esta temporada. La primera con sorpresa. Resulta que el representante del guitarrista José Antonio Rodríguez se pone en contacto con la Tertulia para poner a nuestra disposición la presencia del tocaor que actuará en el Teatro Carrión de Valladolid el día 21 de enero; estaría con nosotros el día 20, viernes, el día de la semana de en que se reúne la Tertulia.
Otra presencia sería la del bailaor El Güito. Nada más ni nada menos. La Compañía y Academia Flamenca Sentidos, de Valladolid está haciendo gestiones para contar con el bailaor de cara a la celebración de su tercer Festival dedicado al baile para el mes de marzo en la Sala Borja de esta ciudad. Y un día antes estaría en la Tertulia un histórico del baile flamenco.

'Por bulerías': Marvin Steel.

(Ap 2: Contar con la presencia de artistas flamencos o personas relacionadas con él viene siendo una constante en la Tertulia. La presencia de los dos citados sin duda eleva el nivel y es un estímulo en el hacer de esta cita flamenca; señal de que no estamos solos, ni todo queda en las paredes de la Biblioteca).

Otra cita fija es el 23 de diciembre con la proyección de la película Latcho drom, de Tony Gatlif. Uno de los grandes musicales de todos los tiempos a mayor gloria del pueblo gitano y del flamenco por la parte que le toca. De él se extrajo para visionado de l@s tertulian@s la parte donde sale la Kaíta -con Remedios Amaya en los coros-; y tocar el flamenco extremeño fue una de las propuestas posibles a tratar en la Tertulia. O dedicar una sesión a los jaleos extremeños.
También se baraja la posibilidad de dedicar un monográfico a los cantes de ida y vuelta -propuesta que despertó interés- o la bulería; y aunque no sea un palo flamenco tiene muchas opciones de ocupar una cita en la Tertulia, la copla o canción andaluza que dijo Paco de Lucía.

(Ap 3: Hay más que evidencias de la relación entre copla y flamenco, además de servir para nuevamente ocuparse de las derivaciones y relaciones externas del flamenco con otras manifestaciones musicales. La web flamencomagazine está realizando un trabajo altamente recomendable sobre la bulería, desde sus inicios; es en francés y por un francés sabio y cabal, Claude Worms).
 
Otros temas a tratar, en esta temporada o futuras, serían sobre el compás para lo que se contaría con la sapiencia del tocaor Miguel Uña, uno de los nuestros. Y entre anuncio y anuncio, con comentarios de l@s allí presentes intercalados, seguimos viendo vídeos. De La Marelu y La Susi cuando irrumpieron allá por los 70; de la tía Encarna de los Pata Negra, Raimundo y Rafael Amador, en un ejercicio de virtuosismo al meter una letra de tango por bulerías que provocó aplausos y exclamaciones apasionadas; cantiñas de Pepa de Benito, en su recuerdo; de La Negra y Lole con el tema de Om Kalsoun; y final con la familia Terremoto con María Soleá, que nos llevó al final.
No sin antes citar la última propuesta, hablar -más vale tarde que nunca- de Enrique Morente: debate asegurado.


(Ap 4: Hubo tiempo para anunciar algunas actuaciones flamencas que tendrán lugar en Valladolid. La del día 3 con El Cabrero en el Auditorio Miguel Delibes y, sobre todo, las del Teatro Cervantes en su nueva andadura que propone alternar citas protagonizadas por aficionad@s y profesionales. Y la afición ocupará este mes de diciembre empezando por el día 2; después el 16; y concluirá el 23 con un acto centrado en los villancicos flamencos -no será zambombá- a cargo de la Asociación vallisoletana Punto Flamenco. Y en 2017 más. Y si encuadramos o se sigue encuadrando a Niña Pastori dentro del flamenco -los Grammy Latinos aseguran que sí; y algunos aficionados también- decir que estará el 27 de diciembre en el Delibes. Y como creo que no lo hemos dicho en el blog -sí en tuiter- Estrella Morente el 22 en el Teatro Zorrilla).


Antes de salir de la Biblioteca y seguir la reunión en la calle y sus bares, Fernando colaborador de la revista Zoco Flamenco distribuyó varios ejemplares de su último número, el de noviembre.

(Ap 5: Contar con las mujeres del Secretariado Gitano de Valladolid, que en la temporada pasada no pudieron acudir tanto como quisieran y quisiéramos; es lo que tiene estar ocupadas en el cambio y ellas lo están con su labor en la Asociación de Gitanas Femenistas por la Diversidad).