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lunes, 11 de marzo de 2019

Dicen de Pepe Marchena, "Maestro de los Maestros", se dice Pepe Marchena

Como Antonio Mairena Pepe Marchena también provocó opiniones encontradas cuando no enfrentadas entre los flamencos. El texto que traemos recoge esas opiniones. Un texto escrito por Mario Bois para el volumen 10 de la colección Grands Cantaores du Flamenco, que él dirigía; texto incluido en el libreto que acompañaba al disco dedicado a Marchena (cada volumen un/a cantaor/a y fueron veintitantos).
Discos que se publicaron entre los 80 y 90, y reeditados hacía el 2010 en adelante -aún se pueden encontrar-, en Francia, primero (el texto del libreto contiene traducción al inglés y español). El disco dedicado a Marchena fue publicado en 1986, un tiempo donde el debate sobre el cantaor iba perdiendo fuelle, pero también encontrando defensa, reivindicación por parte de las nuevas generaciones de artistas y aficionados -estudiosos, flamencólogos-. Y no hace mucho recuperación con el disco El Niño, de Rocío Márquez, inspirado-basado en el cante, en el hacer el cante de Pepe Marchena (invitamos a leer el texto de Pedro G. Romero que acompaña el disco de la cantaora en este enlace).


De Mario Bois hemos traído otro texto a este blog dentro de esta serie 'textos de libretos...de discos de la Biblioteca Pública de Valladolid', y al igual que en aquel hemos obviado los comentarios del autor sobre cada cante, así como una cierta reducción en el texto principal (por redundante, en ocasiones; por perderse en su personal lírica flamenca ¡adjetivos!...), esto es lo que escribe Bois:
 

Esta vez hay que abandonar nuestras costumbres del cante jondo, esa voces de garganta desgarrada' -como decía Jean Cassou-, que gritan notas negras que surgen del fondo de las cavernas. Aquí ya no se trata de aguafuerte, sino de acuarela, ya no es Goya, es Raoul Dufy. Pero para dibujar indolentemente delicadas guirnaldas de soleadas flores, no se necesita ningún ácido que muerda el acero; es más apropiada la acuarela, es un placer distinto.

Voz fácil, afinada, de timbre agradable, lánguida, plana, sin herir nunca, estilo preciosista, que vocaliza, abusa de florituras, transformando sus adornos en tirabuzones o zarcillos alrededor de la cepa ¡Cuántas licencias consentidas a la canción flamenca, con todo lo que ésta llega a tener de dulzón y de melindroso! Además, en este disco, este Pepe nuestro tan encantador mezcla en sus cantos, anuncios, dedicatorias y comentarios tan de cara a la galería que resulta incluso risible (él se llama a sí mismo "maestro de los maestros"...). En su amplia discografía hay para todos los gustos y les puedo asegurar que, para llegar a conseguir este disco que aquí presentamos, hubo que proceder a una laboriosa selección.
Pero cuando Marchena no se deja llevar por esas fruslerías almibaradas ¡qué músico! ¡qué bien canta! No es que cante flamenco, sino que es flamenco. Ser flamenco implica cierto modo de vivir que sólo se puede llevar en Andalucía.
Si Marchena aborda el cante flamenco, sólo es para cantar el placer de vivir, un rayo de sol, una rosa, una mujer hermosa. Ninguna pasión mórbida. Marchena es la cara diurna del flamenco.

En su abundante obra no se encuentra ninguna sombra preocupante: es un canto sin dolor, una ópera sin drama, una corrida en la cual no se mata al toro. En Sevilla, una mujer con trapío me dijo: ¿Marchena? Es un galán que corteja mejor que nadie y, luego, en lugar de entrar en tu habitación, se queda en el vestíbulo.
Dentro de su repertorio (chico, chiquísimo), se mueve como si diese un paseo, se siente a gusto. Y a partir de los años 30 y ante tanta facilidad, los flamencólogos empezaron a discutir y a reaccionar en contra: Pero ¡adónde iremos a parar con es cante tan bastardeado?
Se ha llegado a hablar del 'marchenismo' ya que, por la brecha abierta, se fue metiendo toda una retahíla de seguidores y de imitadores de pacotilla que estaban precipitando al flamenco hacia la decadencia. Ricardo Molina declaró: "Marchena no me gusta, sus cantes no me dicen nada."
Lo que no admiten los anti-marchenistas es su ausencia total de jondura. Sin embargo, existe la parte totalmente opuesta de la crítica que le reconoce cualidades. En primer lugar, porque ha sido innovador: cantaba de pie y fue el primero en cantar cantes con orquesta.
Fue el primer cantaor que haya actuado en revistas, en comedias. Aún más, renovó el repertorio de los textos, aportando cosas hermosísimas que dice bajo la forma de romance; mezcla de un modo muy original la recitación y el canto.
"Es pura poesía para el oído", "hace malabarismos con la línea melódica, "trovero moderno, no tiene ni maestro ni modelo" (Incluso Falla hace su elogio en un texto confuso). Luego, "ha llenado los teatros de España durante 50 años". Y hace cabaret, cine, da conferencias.

Nació en 1903 en la provincia de Sevilla, en el pueblo de Marchena (donde hoy se alza un monumento a su memoria por suscripción pública). Transcurrió toda la primera etapa de su carrera bajo el apodo de Niño de Marchena. Tras sus primeros pasos en los tablaos andaluces, debuta en Madrid en 1921. A partir de entonces, trabaja siempre en espectáculos flamencos (La Copla Andaluza, La Feria de Sevilla...), en galas (comparte el cartel con Chacón, su maestro, y la Niña de los Peines), con frecuencia se hace acompañar de un guitarrista genial: Ramón Montoya, antes de dedicarse al teatro, al cine o a la grabación de discos. Recorre España, Iberoamérica (con Carmen Amaya), Marruecos e incluso... Pakistán. No es que fuera muy inteligente, sino muy generoso (ayudó a muchos colegas suyos cuando se encontraban necesitados). Le conocí en los años 70, en la caseta que tenía cada primavera en la Feria de Sevilla. Pero ya llevaba dentro la horrible enfermedad...

 
El hombre que, a mi juicio, es autoridad en materia de flamenco, es José Blas Vega (autor de aquel monumental 'Diccionario del flamenco', editado hace poco y único en su género). El mes pasado en Madrid, entré en su librería:
-¡Te vas a enfurecer! ¿Sabes a quién incluyo en nuestra colección de Grandes Cantaores? A Marchena.
-Tienes razón.
-Pero... En tu antología de Hispavox de 20 discos ¡ni se cita siquiera!
-No teníamos los derechos, esa es la única razón. Si sabes seleccionar correctamente, puedes obtener un disco excelente.
Salí muy contento: había recibido la bendición del Papa. 

Jean Cau tras escuchar este disco: "Pepe Marchena roza la sensibilidad. No tiene voz, sino un hálito que acaricia el alma y nos induce a soñar -no sabemos qué- por la noche, en el patio donde, tímido y confidente, solloza el surtidor".



El disco contiene 17 cantes que, según informa Mario Bois en el libreto, "salieron bajo la etiqueta Belter" (compañía discográfica española de la época), menos dos procedentes de Antología de Cantaores Flamencos de EMI, y en los que suena la guitarra de Ramón Montoya. El toque en el resto de cantes corre a cargo de Paquito Simón.
Y de forma inesperada, el disco se cierra con unas Siguiriyas de Don Antonio Chacón con la guitarra  de Pedro del Lunar.
Los cantes que hace Marchena son los siguientes: Nana, Fandangos (4), Bulerías, Guajira, Tientos, Malagueña del Mellizo, Murciana, Solea de Cádiz, Peteneras, Taranta, más Los cuatro Muleros, Romance a Córdoba. 
Un aporte más sobre el cantaor, este texto de Rocío Márquez.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Éxitos del flamenco en aquellas máquinas de discos (jukebox): Sevillanas y Fandangos (primera parte)

En un reciente viaje a Andalucía se produce un encuentro imprevisto con el flamenco a través de una serie de cajas de discos singles, en su mayoría, que guardaba desde los años 70 del siglo pasado nuestro primo Antonio, Nono para los más cercanos y anfitrión de nuestra estancia en la sierra de Huelva.
Procedentes de su colección-gustos personales y del que fuera su trabajo como arreglador/propietario de aquellas máquinas de discos en las que se echaba una moneda y elegías la canción que querías oír (jukebox, que dicen los yankys). Colección que, de paso, da una idea de las canciones -de todo género- y los intérpretes populares del momento, nacionales y extranjeros.
Dado que nuestro primo trabajaba por entonces en el entorno de Sevilla, de la que es natural, encontramos bastantes singles de grupos de sevillanas: Los Hermanos Reyes, Los Romeros de la Puebla, Amigos de Ginés, Los Maravilla, Los Manzaneros de Gelves, Los Marismeños, El Pali, cómo no, y otros... En ellos encontramos artistas flamencos como el guitarrista -y también compositor-, Félix de Utrera -si pinchan en el enlace de su nombre verán el por qué de su presencia constante en estas grabaciones-; también a los tocaores Curro de Jerez, Antonio Piñana hijo, Joaquín de Parada, Antonio de Córdoba, Aquilino Duque, Manolo Sanlúcar -además haciendo arreglos musicales-... y el nombre de José Blas Vega en tareas de producción de varios de ellos (era el encargado del área de flamenco para el sello Hispavox por aquella época).
En uno de los singles de Los Romeros de la Puebla, de los primeros que grabaron, aparece en la contraportada este texto escrito por Martín Vega Sanz en 1968 (la fecha de edición no empieza a aparecer de forma clara hasta los 70 y no en todos los discos). Como nos parece interesante y da una idea de este mundillo de las sevillanas, aquí lo traemos:

"Los Romeros de la Puebla forman en el momento actual el conjunto más destacado y a la vez el más discutido en el difícil arte de la interpretación de las sevillanas. Y digo difícil porque las sevillanas de los Romeros de la Puebla no son un cante ligero continuador de las seguidillas  antiguas que cualquiera podía cantar. Hay en cada sevillana de este nuevo conjunto, unos tercios que más bien parecen preludios de soleares, o recortes de un cante grande y profundo, con rancio sabor de solera gitana.
Tuvo que ser en la Puebla del Río (Sevilla) cuna y guardadora de un venero tradicional de música popular, en donde se iniciara la evolución de la que constituye la médula de la canción sevillana por excelencia. La Romería del Rocío que congrega cada año a millares de personas de varias provincias españolas, fue principalmente el origen de esta nueve fuente de inspiración, y más concretamente aún la Hermanda de Nuestra Señora del Rocío que radica en La puebla y que cada año efectúa su tradicional Romería al Santuario de las marismas de Amonte (Huelva).
Con motivo de allegar fondos para construir una casa en las citadas marismas, que sirviese de albergue a  la población que acude cada año a rendir culto y homenaje a la Celestial Señora, se organizó un conjunto que actuaba en un bar -especie de club cantante- y que viene a ser la sede donde radican Los Romeros de la Puebla, y donde además se reunen cada noche los buenos aficionados del pueblo -que son muchos- a cantar cada uno según su propio estilo. En el mismo bar existe un antiguo granero que tiene mitad de desván y mitad de cueva gitana, esta es la Cueva del Soberao, que no es un tablao flamenco más donde se dicen los cantes que ya se escucharan en otros... hay un cante con sello propio, porque está creado en su letra y en su música solamente para servir a este conjunto; y en esto creemos que radica la originalidad y quizás sea por esto por lo que se hace inconfundible a la hora de valorar este hermoso canto de las sevillanas, siempre lleno de fuerza expresiva y emotividad popular".


Más conocidos por los fandangos, Los Hermanos Toronjo, también cultivaron el palo de las sevillanas, y una referencia a ellas encontramos en el texto de la contraportada del single con el que debutaron en la casa Hispavox, Pepe y Paco:
"En lo que se refiere a las sevillanas también alternan sus cantes e incluso presentan la modalidad de las Sevillanas de la Caña (cantada o sin cantar), con un sentido tradicional y con una belleza expresiva difícilmente superables".
Fandangos, otro palo muy popular, de los que encontramos algunas muestras en la discografía de nuestro primo. Singles de Gordito de Triana, con la guitarra de Melchor de Marchena; de Curro de Utrera con la de Félix de Utrera -single Fandangos de El Cordobés, en concreto-; los de El Sevillano con Paco de Lucía -en otro single de El Sevillano es Niño Ricardo quien le acompaña al toque-; Juanito Valderrama que en los singles alternaba sus populares canciones con palos flamencos (fandangos, soleares, "seguiriyas del Marruro") y contaba con el toque de Ramón de Algeciras; o Flor de Córdoba.


Otro género muy popular fue la rumba, flamenca, madrileña, catalana, de la que también hay testimonio en la colección de nuestro primo, que al ser de singles en lugar de Lps cobra una cierta novedad en esto de recuperar imágenes del pasado. Lo abordaremos en la siguiente entrada, junto con un material algo más propiamente flamenco, que lo hay.

Nota: Cuando digo, al principio del texto, "encuentro imprevisto" es porque no entraba en nuestros planes el entrar en relación con el flamenco; más sabiendo que en esos días comenzaba la Bienal de Sevilla, que todavía sigue (el día antes de su inicio estuvimos en la capital hispalense y vimos carteles, recuerdo el referente a 'Persecución', pero estábamos allí por otros encuentros más familiares; aunque como veis al final resultó inevitable, es lo que tiene esta relación con el flamenco, tan íntima, tan familiar).

viernes, 1 de noviembre de 2013

El arte flamenco en otras artes, ahora

El flamenco también se manifiesta a través de otros soportes, atrae autores de otras disciplinas artísticas, para así mostrar su historia, sus vivencias, su sentir y pensar, todo el potencial de su arte. A continuación os dejamos algunos muestras recientes de las sugerentes e interesantes conexiones que se pueden producir entre el flamenco y otros medios artísticos.

Un libro: Se reedita ¿Se sabe algo?, de José Luis Ortiz Nuevo, por la Editorial Libros con Duende. Publicado por primera vez en 1990 por Ediciones El Carro de la Nieve es, "uno de los libros más fundamentales de la investigación flamenca, y sobre todo del conocimiento del arte flamenco en general", escribió José Blas Vega en la introducción. El recordado flamencólogo fue también el impulsor de este libro, según confiesa Ortiz Nuevo, al empujarle a buscar en periódicos material relacionado con el flamenco, lo cual queda reflejado en su subtítulo: Viaje al conocimiento del arte flamenco según la prensa sevillana del XIX. Desde comienzos del siglo hasta el año en que murió Silverio Franconetti (1812-1889).


El libro fue rechazado en el I Premio de Investigación (1988), convocado por la entonces Fundación Andaluza de Flamenco, al considerar algunos miembros del jurado, "que era lamentable y contraproducente, sacar a relucir esta nefasta imagen", en referencia a uno de sus capítulos dedicado a la crónica negra del flamenco.


Un cómic: Hablando con el amigo Quique de un cómic, La línea de fuga, de Christophe Dabitch y Benjamin Flao, nos puso sobre la pista de otro realizado anteriormente por estos dos autores galos, El buscavidas, una novela gráfica dedicada al flamenco. Lo editó Norma Editorial en 2011, y aún está en su catálogo (y puede que en alguna biblioteca, en la pública de Burgos le tienen). Poco es el material comiquero relacionado con el flamenco, y el que existe es interesante y todo un reto para sus autores.


Una película: Triana pura y pura, un documental del hombre tras La leyenda del tiempo, Pata Negra, la serie de tv, El ángel, y tantas otras aventuras flamencas: Ricardo Pachón. Uno de los capítulos de aquella excelente serie para la tele estuvo dedicado a la gitanería flamenca de Triana, y ahora con más material se ha estrenado en el Festival de documentales musicales, In-Edit, y próximamente se proyectará dentro del Festival de Cine Europeo, de Sevilla (donde también podemos encontrar a Estrella Morente en el documental, Guadalquivir, poniendo voces y algún cante; o a niños gitanos de las 3.000 y payos recreando Romeo y Julieta en otro documental, Piratas y libélulas, entre otras cosillas relacionadas con lo nuestro, como Alegrías de Cádiz, de García Pelayo). Esperemos que se pueda ver en cine esta última gran reunión de los gitanos flamencos antes de irse de su Triana (Le dedicamos el trailer a Santi, nuevo seguidor de este blog. ¡Bienvenido!).


Una exposición: Empezamos citando a José Blas Vega y concluimos con una exposición a él dedicada, que hasta el 11 de noviembre permanecerá abierta en el Centro Social de Caja Rural, en Zamora. Fue inaugurada el pasado día 25 con un acto de homenaje, cuyos detalles pueden leerse aquí. (Para la próxima entrada hablaremos de turismo, es decir, de política. Tenía que pasar).

lunes, 29 de octubre de 2012

D. José Blas Vega, un flamenco honesto y riguroso

El fallecimiento de José Blas Vega en la tarde noche del pasado miércoles, ha supuesto un duro golpe para el mundo del flamenco, no en vano ha sido durante los últimos cincuenta años uno de los mayores defensores, difusores  y eruditos de este arte. Se ha ido como era él, honesto y riguroso, poco o nada dado a emitir juicios sin contrastar documentalmente de lo que manifestaba o plasmaba en sus investigaciones. De ahí el profundo respeto y admiración que teníamos hacia su persona. José Blas Vega nos deja a la edad de 70 años y tras varios años de lucha contra una terrible enfermedad.

Su dedicación, respeto y amor por este arte, nos permite disponer y disfrutar de una extensa obra bibliográfica y videográfica; dejando al flamenco en el lugar que le corresponde, siempre bajo una estricta rigurosidad en la investigación, que le sirvió para desmitificar algunos de los viejos bulos del flamenco.

Numerosas son las aportaciones discográficas como asesor de las casas Hispavox y Philips, con esta grabó en sistema digital El Cante Flamenco y con Sonifolk la colección de Grabaciones históricas del Flamenco, por el que le concedieron el Premio Nacional de Flamencología en 2002

En las IV Jornadas Flamencas de Valladolid, le tuvimos impartiendo una
impresionante Conferencia sobre “Escuelas de Cante: Cádiz”.


Descanse en paz maestro y, nuestro más sincero pésame a su esposa y familia.

Pedro Sanz

domingo, 28 de octubre de 2012

Entre cine y cine, Blas Vega nos dice adiós

Ocupados durante la semana pasada con el Festival de Cine de esta ciudad (Seminci) nos enteramos tarde del fallecimiento del escritor, productor, crítico y flamencólogo José Blas Vega.
Blas Vega, retratado por Paco Sánchez.
Sirva este par de enlaces, en el Afinador de Noticias y en Papeles Flamencos, para recordar una figura destacada en el campo del flamenco ya que no como artista sí como estudioso comprometido con el apoyo y conocimiento de este arte. Sus restos serán enterrados en Morales del Vino (Zamora) en el patio que lleva su nombre y donde cada año se celebra el festival flamenco.
(En los primeros días de seguimiento del certamen cinematográfico, entramos, entre película y película, a un bar cercano. Al levantar la cabeza -a ese estado te lleva el escaso interés de las pelis de este festival- la mirada se despierta al contemplar varias fotografías de Camarón tras la barra. Dos con el torero José  Mari Manzanares, padre -como esa de abajo-; otras dos con Curro Romero. Preguntado el dueño del bar si le gusta Camarón, responde: "Un poco". ¿Y el flamenco?: "Un poco", dejando asomar un amago de sonrisa tras su lacónica respuesta. Levantamos cabeza, como siempre que se cruza Camarón en nuestro camino. El bar se llama La Muralla, está en la Calle Angustias y muy cerca de la taberna flamenca La Acequia).

En una de las secciones no a concurso de la Seminci se proyectaba The Pelayos, de Eduard Cortés, sobre cómo Gonzalo García Pelayo y su familia reventaron la banca en el Casino de Madrid, y de otros casinos del mundo. Tan real como verdadero (eso es arrebatar el dinero a quien se lo merece; y todo legal, con inteligencia).
A García Pelayo dedica el Festival de Cine de Sevilla, un ciclo con las películas que dirigió a mediados de los 70-principios de los 80. En algunas de ellas aparecen, o suena la música, de Lole y Manuel, Triana, Gualberto -fue productor de sus primeros discos-, Alameda, Silvio, El Negro del Puerto, Farruco... Señalar que Gonzalo García Pelayo produjo el primer disco de José Mercé.
Otras películas con presencia flamenca en el festival sevillano son Gypsy Davy, de la norteamericana Rachel Leah Jones, en la que aparecen Inés Bacán, Concha Vargas o Miguel  el Funi; o En cuando yo era, donde José Sánchez Montes rueda la creación de un espectáculo de Eva la Yerbabuena.
Es lo que hemos encontrado en la programación del festival, más interesante que la del de esta ciudad, el único evento cultural de importancia con el que aquí se cuenta, cuyo estado actual es un reflejo del interés por la cultura de su Ppatrón, el ayuntamiento de Valladolid. Cero interés, por si no queda claro.

(Damos la bienvenida a un nuevo seguidor: rhn. Va por tí este fragmento de Manuela, peli de García Pelayo, con Lole y Manuel sonando):