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jueves, 17 de enero de 2019

La natural grandeza de Carmen Linares (Remembranzas)

Ya sólo quedan las mujeres como fuerza de cambio hacia adelante en esta Andalucía que ha echado a andar para atrás, es un pensar que me viene al ver que le llega el turno a Carmen Linares, dentro de la serie 'textos de libretos de discos tomados de la colección de flamenco de la Biblioteca Pública de Valladolid', que venimos trayendo a este blog.
De entre la media docena de discos de la cantaora que figuran en el catálogo no es fácil decidirse por cual libreto escoger, hay textos de Félix Grande (disco de Juan Ramón Jiménez), Álvarez Caballero (Antología de la mujer en el cante), Frédéric Deval -editó discos suyos en Francia-..., pero nos quedamos con Remembranzas porque viene a resumir buena parte de su trayectoria vital y artística.


Fue publicado en 2011 por Salobre y distribuido por Karonte, el mismo año en el que fue grabado y en el que también, Carmen Linares recibe de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música el Premio a toda una vida; un galardón que reconoce, "su maestría, su valentía profesional y su calidad de referente en la positiva evolución de  la condición femenina en el arte flamenco a lo largo de los años", como se lee al inicio del texto escrito por Miguel Espín García, Pablo Martínez Samper y Miguel Espín Pacheco, donde relatan cómo fue el concierto que da título al disco, de esta manera:

Remembranzas es el testimonio de más de cuarenta años de carrera profesional, de pasión y aprendizaje del cante flamenco. Este proyecto también es la forma de agradecer a sus compañeros músicos y al público este reconocimiento. Un ofrecimiento musical donde Carmen recorre, acompañada de un plantel impresionante de músicos, los temas más emblemáticos de su trayectoria.
El recital se abre con "Romance  Pascual de los Peregrinitos", unos versos del poeta que luchó por engrandecer el arte flamenco, Federico García Lorca. Artistas como Camarón, Enrique Morente, Manolo Sanlúcar o Paco de Lucía han trabajado a partir de los poemas del poeta granadino y Carmen en 1993 actualizó en el disco 'Canciones Populares Antiguas de Lorca' el cancionero que el poeta grabó a piano junto a La Argentinita en 1931. Este número narra una tierna historia de amor entre primos que van a Roma a lograr la dispensa del Papa para poder casarse. Siguiendo el espíritu del relato, asistimos a una reiteración obsesiva de la melodía cuyo tratamiento musical parte de una melodía medieval -con pasajes de percusión, contrabajo, violín y flauta- que luego se traspone al ritmo de una bulería con carácter de guajira.
La Taranta es uno de los cantes que en Linares ha alcanzado su máxima perfección y variedad. La taranta es un género que lleva en sus raíces. Nacida y criada en Linares, cuna de cantes mineros, escuchó estos cantes desde chica acompañada por la guitarra de su padre, a quien homenajea en este recital al elegir una música bellísima que expresa sin adornos especulativos la quintaesencia del estilo minero. Con calidez y pasión finaliza por Cartagenera grande -con letra del sevillano García Barbello-, rememorando al gran maestro Antonio Chacón. Al toque Miguel Ángel Cortés quien ha crecido profesionalmente junto a la cantaora y en este número aporta una intensidad musical extraordinaria.


Admiradora de las formas tradicionales, Carmen Linares nos hace llegar el desgarramiento y la esencia del arte jondo a través de dos cantes por Seguiriya. El primero como recuerdo a la gran cantaora Pastora Pavón 'Niña de los Peines'. El segundo, más personal, con música y letra referidas al barrio de Triana, cuna de grandes seguiriyeros. Precisamente este cante encabeza su poderosa 'Antología de la Mujer en el Cabnte' (1996), que en su estreno en el Teatro Monumental de Madrid junto a Moraíto fue el número más aplaudido. En esta ocasión le acompaña el guitarrista Paco Cortés, con el que ha interpretado estos cantes antológicos durante más de veinte años. Aquí vuelven a sonar con todo el esplendor en el toque que acompaña  la emoción del quejío con el que ella recuerda esta noche a su madre recientemente fallecida.
Remembranzas continúa desgranando 'Antología de la Mujer en el Cante', el proyecto discográfico donde recrea los estilos más importantes del arte flamenco creados por cantaoras antiguas y en el que participaron los mejores guitarristas del momento. Se escucha el recitado por alegrías de José Luis Ortiz Nuevo, llega el ritmo y la gracia de Cádiz en forma de Cantiñas. Carmen canta para escuchar y para bailar. En la primera faceta recrea y completa el cante de la Mejorana ("Toma este puñal dorado") para dar paso a la cantiña del contrabandista ("Las caenas del amor") y la romera -"No me hagas señas"- que baila espléndidamente Javier Barón.
Llegamos al ecuador del recital y nos vienen a la memoria aires de Huelva. Las mágicas palabras de Juan Ramón Jiménez, la hondísima vibración de la guitarra de Juan Carlos Romero y la herida luminosa de la voz de Carmen Linares constituyen "Raíces y alas", trabajo que recibió el Premio de la Música como Mejor Álbum Flamenco 2009. Abre "Remembranzas" por alegrías recordando la infancia del poeta y lo siguen los fandangos "Moguer, Auroras de Moguer" que nos incitan a recorrer las huellas que la música nos deja y que las notas dejan en los músicos.


Carmen contempla el tendido, agradece a músicos y asistentes y, haciendo una pausa mira a su izquierda en invita a sumarse a Miguel Poveda. Con la introducción de los versos de Ortiz Nuevo arropados por la música de Juan Carlos Romero ambos interpretan la canción "La luz que a mí me alumbraba", que nos trae el esperado encuentro entre dos voces únicas en el arte flamenco contemporáneo. La Maestranza de Sevilla se hace silencio, la toná mide la fuerza del quejío flamenco, Miguel y Carmen dan un paso al frente. Suena el "Canto de la resignación".
Es el momento de seguir recordando. Carmen se emociona, su voz y su memoria vuelan por el Albaicín. "Asesinado por el cielo" es una obra con letra de Lorca que interpretó por primera vez en "Poeta en Nueva York", un espectáculo que Blanca Li coreografió y bailó en los Jardines del Generalife en la Alhambra de Granada en agosto de 2007. La composición del guitarrista Salvador Gutiérrez así como la adaptación para el cante por granaína y rondeña de la difícil letra lorquiana, constituyen una de  las aportaciones más interesantes en la carrera de Carmen Linares. Hoy la canta en memoria de su compadre Enrique Morente con el que tantas 'medias sonrisas' compartió en el flamenco.
Del cielo poblado de imágenes hirientes llegamos a los versos de sabor a tierra de Miguel Hernández. Estamos en 2009. "Oasis abierto. Miguel Hernández flamenco" es un espectáculo cocinado a fuego lento por Carmen. Ella misma ha cuidado cada pequeño detalle, desde la selección de versos inéditos en el flamenco, las composiciones de Luis Pastor hasta la dirección escénica de Emilio Hernández. En la crónica del estreno en Madrid comenta Alfredo Grimaldos que, "el poeta del pueblo encuentra su acomodo en el flamenco". Lo que sin duda permanecerá como un hallazgo es el diálogo entre la sonoridad del piano de Pablo Suárez a la voz jonda de Carmen. En este concierto nos ofrecen "Mis ojos sin tus ojos" -entre copla y tango argentino- y "Casida del sediento", dos temas donde Carmen consigue alcanzar quiebros y registros de voz que renuevan la raíz trágica del flamenco. Un sentido homenaje al gran amigo oriolano José Antonio Martínez Bernicola con el que inició el proyecto escénico en torno al poeta.
Como despedida y gratitud hacia el público Carmen canta acompañada de todos los artistas de Remembranzas unas arcaicas seguidillas sevillanas con letras de Federico. Estas Sevillanas de Lorca son para escuchar, con unas dificultades de tono, extensión y cuadratura absolutamente superiores. Con todo, hay algo más importante, el respeto y la inconfundible gracia sevillana con que la cantaora interpreta estas coplas mientras las bailan Miguel Poveda, Ana María González, Javier Barón y Rosario Amador como en su día lo hicieron Imperio Argentina y Pilar López durante una actuación suya en la casa natal del poeta en Fuentevaqueros.
¡Ahí queda eso! Ochenta minutos de concierto. Llega el soniquete de los camerinos. La Maestranza se vacía. Los artistas se recogen.
Nada se ha perdido, hemos conquistado un estrato más de memoria. La memoria que nos une es el sonido de las remembranzas de Carmen.


Además de los músicos citados en el texto también participaron Rafael Villanueva (violín); Pedro Esparza (flauta); Julio Blasco (contrabajo); Antonio Coronel (percusión); Javier González (coros y palmas junto a Ana María y Rosario), y las guitarras de Paco Cruzado y Eduardo Pacheco. El libreto también incluye fotos de la cantaora, de cuando era niña, de pie, cantando o, sentada, de adolescente, ambas pisando escenario; y de ella como la hemos ido conociendo todo@s, y la seguiremos, pues ahí está, con su voz, la que "aquella tarde del último invierno (...) fue y vino, se alzó y alcanzó cimas de brillos y bajó a simas de lo hondo más profundo, se acordó de fundamentales piezas de su repertorio, evocó a maestras y maestros yendo de la alegría a la pena, del dolor al júbilo; dando en todo momento clara lección de sencillez y de natural grandeza", escribió, en otro de los textos incluidos en Remembranzas, José Luis Ortiz Nuevo, instigador que investiga y viceversa el flamenco, poetactor surgido del mismo tiempo que la cantaora. Ese tiempo de gigantes -años 70-80 siglo XX- con quienes Carmen Linares caminaba a la misma altura, al mismo paso. 
"De ahí que ya ni siquiera se necesiten más palabras, pues estas no tienen más sentido que incitar al disfrute y que sea cuanto antes, ahorita mismo, sin más dilación, para que suene de nuevo -humilde y poderosa- la razón del cante, en remembranzas dobles." (Ortiz Nuevo).


Con su disco Antología de la Mujer en el Cante, Carmen Linares hizo entrar a muchas mujeres en el flamenco y a las que ya estaban les ofreció orgullo, historia, reconocimiento, el valor que por derecho tenían a estar donde estaban: el flamenco.

jueves, 28 de junio de 2018

Pablo San Nicasio presenta su libro 'El Payo Humberto': "Su relación con los flamencos era de forma natural"(y 2)

Seguimos con la presentación del libro El Payo Humberto. Memorias de Hubertus J. Wilkes en la España de la Transición (Octaedro/Mágina. 2018), por parte de su autor Pablo San Nicasio en las pasadas XV Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (4-9 junio). Es el turno de intervenciones de los asistentes y nos tocó empezar a nosotros: 

tiempoflamenco (tf): ¿Cómo es la personalidad de Humberto para permitirle acceder a los artistas o estos estaban abiertos?
Pablo San Nicasio (PSN): No, yo creo que los artistas no estaban abiertos, en ningún caso. Creo que fue el azar. Por lo que él me cuenta, el tener aspecto de guiri, de extranjero, como de turista, hacía que nadie le echara cuentas. Y no se daban cuenta que Humberto estaba ahí, muy atento, tomando notas, grabando. No sé si habrá o si habrá alguna otra: la grabación del concierto de Paco de Lucía en el Teatro de la Zarzuela (1975), que fue muy polémico porque tocó con la pierna cruzada... Humberto se llevó una maleta con un magnetofón Philips, un escándalo de aparato; y lo metió en el teatro y nadie le dijo nada. Y lo grabó.
Yo creo que le veían como inofensivo, como que no daba el perfil de flamenco; le dejaban acceder a todos los sitios. Por ejemplo, cuando tocaba en los colegios mayores universitarios con Enrique Morente, la policía daba palos a todo el mundo menos a él, decían 'este se ha confundido, no se entera'... Y por eso Morente se lo llevaba de guitarrista, no daba problemas, y él encantado.
Yo creo que los flamencos lo hacían sin saber, pero este hombre no era inocuo, que estaba perdido por allí. Sabía dónde estaba y no perdía comba, Lo grababa todo. Hay un momento en la grabación del disco, creo que es Siroco, en la que el grupo está ensayando, hablando, y se oye a Jorge Pardo decir: 'oye, tío ¿es que tú lo grabas todo o qué pasa?'. Les grababa hasta en el ascensor, cuando salían del estudio, cuando se iban de paseo por la Castellana (Madrid) y se oyen conversaciones que no tienen que ver con el flamenco, o  sí, que son superjugosas.
Yo creo que eso lo hacía por amor al flamenco, porque sabía que lo que estaba viendo era algo histórico. Carmen Linares, en la presentación del libro en Madrid, lo dijo: 'si no llega a ser por Humberto, que tenía una cámara de vídeo, yo no tendría vídeos de mis niños pequeños'.
Humberto, aparentemente, era inofensivo, pero su inquietud era desmedida. Y creo que su testimonio hace que sea muy valioso, creo yo.

José María Velázquez-Gaztelu (V-G): Contaba a mi amigo Pablo que Humberto, cuando nadie le conocía, estuvo en mi programa de radio y traía un texto; y estaba desesperado porque nadie se lo quería publicar, un libro sobre Niño Ricardo. Entonces, yo tenía muy buena relación con José Luis Ortiz Nuevo, era editor también y responsable-creador de la Bienal de Sevilla... y le llamé, delante de Humberto, al terminar de grabar el programa. Les puse en contacto, y José Luis le publicó el libro.
Y él vino a mi programa con ese pedazo de mamotreto de magnetofón; el técnico de sonido se quedó espantado (risas), y grabó la entrevista.
Carlos Martínez Ballester (CM): Ese archivo sonoro ¿está depositado en el Centro Andaluz de Flamenco o cedido? Está bien que lo tengas tu para trabajar en el archivo, pero ¿que se deposite en alguna institución para que se tenga acceso, o que le pase algo?.
PSN: El asunto es que él me dice que me lo quede. Y yo firmo una cláusula de confidencialidad, por la cual yo no puedo distribuir esos archivos, de momento. Por ejemplo, las letras de Enrique Morente de las que os hablaba, se las voy a dar a un cantaor amigo suyo, Gregorio Moya, que es de Torremasilla de Alba, y es muy morentiano. Yo me voy a quedar con correspondencia que tiene de Niño Ricardo, Leo Brouwer, Enrique de Melchor, Carmen Linares... carpetas... Los audios también los voy a conservar.
En lo que él me diga que no puedo hacer, yo no puedo hacer nada. Pero, desde luego, este material se tenía que cribar, seleccionar y hacer alguna copia. El concierto de Paco de Lucía en la Zarzuela tiene una calidad muy buena, y con la tecnología que hay ahora se puede hacer un disco perfecto. Sobre todo, el material personal es muy interesante.
V-G: La relación con los flamencos de Humberto era natural, no iba con el rollo de... Entonces, al cabo de los días era como uno más de la familia. Él era educado y trataba con naturalidad, entonces la gente le trataba natural.
PSN: Yo, al principio, no me lo creía ¿cómo vas a entrar en casa de Paco de Lucía? Y sí, sí, claro. Payo Humberto toca la guitarra muy bien, ha sido profesor en Holanda, y cuando le escuchas tocar, escuchas ese sonido de Niño Ricardo. A Ricardo se le acusaba de sonido 'sucio', entre comillas, porque tenía problemas de uñas y no cuidaba el sonido como lo podía cuidar Sabicas.


La guitarra de Payo Humberto suena superflamenca y cuida mucho los detalles, de la posición, la manera de atacar... Tiene mucho criterio a la hora de opinar con los flamencos y creo que los flamencos le hacían caso. No hablaba por hablar. Hay un momento en el que Humberto habla del flamenco actual, que dice que es como la sangría; a él le gustaba el vino bueno y éste tiene muy pocos ingredientes y, dice, que ahora los ingredientes que tiene el flamenco son tantos que el vino es casi sangría.
V-G: Humberto era 'ricardiano' a tope. No sólo por su admiración hacia el guitarrista, sino porque todo lo que tocaba de flamenco era de Ricardo. Y la relación con Paco de Lucía venía de ahí, su maestro era Niño Ricardo. En casa de Paco de Lucía era la referencia, tanto para su padre como para sus hermanos.
PSN: Hay un momento muy bueno en el que está hablando con Paco de Lucía, de una entrevista inédita que publiqué en 'Contra las cuerdas', y aparece el padre de Paco y se pone a protestar:
-Oye, ¿tú quién eres? ¿qué haces aquí? ¿qué estás hablando con Paco, que no está estudiando?
-Que no, que estamos hablando de Niño Ricardo.
-Ah, bueno, entonces sí, podéis seguir (risas).
tf: Actualmente, este hombre...
PSN: Pues, vive en Amsterdam, con una compañera. Él enviudó en los 80, estaba casado con una española; y ahora está conviviendo con una holandesa, pero, por trabajo de ella, viaja mucho a Estados Unidos. Y dos veces al año viene a España, y nos vemos. También viaja mucho a Japón.
Él está jubilado. Da clases de guitarra, pero vive bien, él dice: 'yo soy un burgués vividor'.
Cuando viene solemos quedar en los sitios a los que él iba, los bares, restaurantes, donde se juntaban los flamencos, en la calle la Cruz, en la zona del barrio de Las Letras, de Madrid... y le gusta pasear por allí, para ver cómo ha cambiado todo. Yo hablo con él, prácticamente, a diario. De hecho, me ha dicho que tengo que escribir un libro sobre la espiritualidad, que me deje ya de flamenco (risas). Él estaba siempre pensando en esas cosas del más allá. Dice que el flamenco está bien, pero no todo el día.
Pedro Sanz (PS): En menor medida, tenemos otro caso en Zamora, el de Caroles y el material flamenco que tiene. Caroles es un aficionado, un bohemio relacionado con el flamenco que dejó miles de horas grabadas. Qué es lo que se va a hacer con ese material, es lo que se está viendo en Zamora.
CM: Yo creo que está metida la Diputación. Lo digo porque me llamaron hace poco, y me dijeron que no habían hecho nada con el archivo. Lo que más valor tiene son las grabaciones en directo, pero necesitan una intervención rápida porque están en cintas de baja calidad. Habría que digitalizarlo rápidamente.


PS: Bueno, Pablo, pues me parece un personaje muy interesante el Payo Humberto.
PSN: (señalando la portada del libro) Esta foto ya dice mucho. Está tomada en la casa de Paco de Lucía en la calle Cambrils (Madrid). Esa foto la tomó la mujer de Paco, la primera, Casilda y Humberto aparece como enseñándole a tocar la guitarra a Paco. Era así.
CM: A mí me parecen muy interesantes este tipo de obras porque, en principio, parecen que tratan sobre personajes tangenciales de lo flamenco, pero muchas veces, a través de estos personajes, se entiende mucho mejor lo que ha acontecido en el flamenco.
PSN: Sí, y es que este hombre ha organizado durante las décadas de los 70-80-90's todo el flamenco que se ha programado en Holanda. Y los ha alojado en su casa, hablado con las salas, ha negociado los cachés, los viajes. Y estamos hablando de figuras.
Hay una anécdota muy buena... no la he puesto en el libro, cuando quite la grabadora os la cuento entera. Es de Paco de Lucía, al que le organizó un concierto con su hermano, Ramón de Algeciras, en Holanda, y se montó una fiesta en casa de Humberto. Fíjate, allí, con los colegas, un montón de tías... aquello fue un desenfreno... y toda la noche... Al acabar la fiesta, por la mañana, Paco de Lucía, que era veinteañero, le dijo a Humberto: 'Me voy a retirar de esto'. Payo Humberto decía que Paco de Lucía ya estaba de vuelta de todo, que la guitarra flamenca no tenía nada que ofrecerle, y estaba desesperado por buscar otra cosa que le motivara. Y le dijo Paco: '¿Me retiro o qué hago?'. Explorar otras músicas era necesidad física para Paco, decía Humberto. Esa noche se lo pasaron bien. Y ahora si me dices cómo se apaga la grabadora, os cuento el resto. 
Click.

domingo, 20 de mayo de 2018

'El cante de mujer. Segunda selección', por Ángel Álvarez Caballero

El segundo volumen dedicado a 'El cante mujer' contaba también con un texto de Ángel Álvarez Caballero. Si en el anterior relataba la presencia de la mujer en el cante desde sus inicios más o menos conocidos, en este nuevo continúa la historia hasta el cercano, más o menos, presente de la edición del disco (1994). El texto del añorado escritor, crítico, investigador flamenco comienza así:
En Jerez de la Frontera nació, vivió, cantó y murió Tía Anica la Periñaca, quien fue un portento. Ella fue quien acuñó una frase que ha quedado ya para siempre como principio y fin de una cierta estética cantaora: “Cuando canto a gusto, me sabe la boca a sangre”. En la historia del cante no ha habido una voz de mujer que mejor haya sabido expresar y transmitir la siguiriya gitana. Acerca de ella ha escrito Caballero Bonald: “Todo el humano chorro de pasión de esta anciana excepcional emerge como una flor terrible de cada una de sus llameantes lamentaciones. Para nosotros, la intocable raíz del flamenco está representada exactamente en esas entrañables, humildes, sobrecogedoras quejumbres, extraídas de la más oscura memoria racial. No hay huella de artificio ni deformaciones ornamentales: es el registro angustioso de la historia del pueblo gitano-andaluz, el puro borbotón de su dolorosa experiencia humana”. Jerez ha dado otros importantes nombres de mujer al cante: María Soleá, la hermana de Terremoto y, como él, poseedora de un quejío lastimero y estremecedor; o María la Burra, hija de Tío Gregorio y heredera de su rajo y su desamparo cantaor; o la Paquera, cuyo grito pelao solivianta al más tranquilo.

Cádiz nos dejó el eco emocionante y entrañable de La Perla, cantaora prematuramente desaparecida pero que a medida que pasa el tiempo gana en valoración de los aficionados. Como el mismo Camarón declaraba, que bebió mucho de ella, dejándose influir conscientemente por una expresión cantaora que le llenaba plenamente. Caracol se emborrachaba con su cante. Había aprendido de su madre, otra interesante cantaora conocida como Rosa la Papera.
En Utrera, la Fernanda y la Bernarda. Se hallan ya en el declive pero han llenado una parcela importante del cante de mujer en las últimas décadas. Si Bernarda es –ha sido- una festera de excepción, Fernanda es –ha sido- probablemente la mejor solearera de todos los tiempos. Cada vez que Fernanda se enfrenta al cante por soleá estamos seguros de que se libra, allí en los oscuros rincones de donde nace el manantial gitano de su cante, una dramática batalla. Porque Fernanda, con una voz opaca y rota, casi siempre insuficiente, arriesga todo en cada cante, pelea los tercios hasta agotar sus posibilidades, rebusca, pellizca, persigue los duendes desesperadamente, angustiosamente… Arriesga tanto que la cantaora se queda como desamparada en la copla, y si no llega al logro perseguido la vemos como quebrarse, vencida en la pelea, pero si el logro llega habremos tenido el privilegio –raro aún entre los cabales frecuentadores del cante- de asistir al milagro que siempre es una soleá dicha con rajo.
La más veterana de todas las que siguen en activo es Dolores Jiménez Alcántara la Niña de la Puebla (nacida en 1908), musa ciega de los campanilleros, el género al que debe su máxima popularidad desde 1932 en que lo grabó por primera vez. El público identifica de tal manera a la cantaora con ese cante que difícilmente puede darse una actuación suya en que no lo haga. Los fandangos, los estilos de ida y vuelta los ha frecuentado también mucho, y en ellos afirmó su popularidad en los tiempos de la ópera flamenca. Pero ella cultiva igualmente los estilos de mayor dificultad –soleares, siguiriyas, granaínas…-, e incluso, en sus años de madurez, muestra más dedicación a ellos, como si quisiera dejar patente que es cantaora capacitada para los cantes de más enjundia flamenca.

Por supuesto que no podemos agotar aquí un repertorio siquiera elemental de todas las mujeres que en la historia del cante pusieron en su quehacer un acento personal que dejó huella perdurable. Rosalía de Triana, Pepa de Oro, Teresita Mazzantini, Perla de Triana, Paca Aguilera, la Pirula, la Repompa, la Repompilla, María Vargas, la Susi, Encarnación Fernández… Son muchas cantaoras, artífices de un cante rico y valioso, del que en esta breve antología ofrecemos sólo una pequeña muestra.
En la actualidad debemos reconocer que el cante de mujer no tiene demasiadas ejecutantes de gran valor. Algunas las hemos citado ya anteriormente, y desde luego no podemos silenciar a quien nos parece la mejor voz femenina de esta época: Carmen Linares (n. 1951). Formada en la infantería del cante, esos sufridos peones que valen para todo en el cuadro de un tablao flamenco, en los últimos años se ha decantado con rigor extremo hacia un cante profundo y trascendente, interpretado en una tesitura de gran dramatismo y enorme jondura.

Cantaoras: PERLA DE CÁDIZ(2) – GLORIA ROMERO – DOLORES DE CÓRDOBA(2) – MARÍA ‘LA TALEGONA’ – FERNANDA DE UTRERA – NIÑA DE LA PUEBLA(2) – CARMEN LINARES(2) – LOLA FLORES(2) – AMINA(2) – RAFAELA REYES ‘LA REPOMPILLA’(2) – ADELFA SOTO(2) – GRACIA DE TRIANA – DOLORES ‘LA DEL CEPILLO’ – CARMEN AMAYA(2) – HERMANAS GARRIDO ‘LAS CARTAGENERAS’ – ANGELITA DE CÓRDOBA ‘LA CACHARRERA’ – ANA MARÍA ‘LA JEREZANA’(2) – BERNARDA DE UTRERA(2) – NIÑA DE LOS PEINES  - MARÍA ‘LA CANASTERA’ – ENCARNACIÓN FERNÁNDEZ – PEPITA SEVILLA – LUISA ORTEGA – LA INÉS – DOLORES AMAYA VARGAS – FERNANDA, BERNARDA y PEPA DE UTRERA con Perrate.


Guitarras: Manuel Morao –Juanito Riera –Félix de Utrera – Antonio Dueñas –Andrés Batista –Juan Maya Marote –Manolo de Badajoz –Pepe Habichuela- Juan Carmona –Melchor de Marchena –Paco Aguilera –Enrique Abadía –Antonio Vargas –Pepe Martínez –Remolino (hijo) –Luis Verdú – Luis González –Andrés Heredia –Antonio Fernández –Manolo Bulería –Juan Habichuela –Enrique Escudero –Antonio Arenas…

Cantes: Soleares /Malagueña /Fandangos / Media granaína / Bulerías por soleá /Bamberas /Sevillanas /Taranto por rumba / Bulerías de la Repompa / Campanilleros /Corrido o romance gitano /Zambra /Rumba flamenca /Tientos-Tangos /Siguiriyas /Tangos del Perchel /Bulería por Soleá de María Peña / Lorqueñas / Cantiñas / Villancico gitano / Minera / Rumba de Navidad /Alegrías / Alboreá /Saeta /Jaleo…

jueves, 22 de marzo de 2018

Los discos que trajo el invierno (1): El cante (Pérez, Carpio, El Cabrero, Soto, Pino, Peña, Serrano, Benítez...)

Cambio de estación, ¡la primavera llega! Decimos adiós a un invierno que ha dejado una notable edición de discos de flamenco y adláteres como testimonio de su paso. Entre ellos, nombres de peso, reconocidos publicando muy diversos trabajos. En especial, cantaores y cantaoras (o cantanteores/as, en algunos casos). También nos deja el invierno el anuncio de próximos discos: Estrella Morente, Jeromo Segura, Rancapino Chico, Alfredo Tejada, David Lagos, José Quevedo 'Bolita', Dani de Morón, Miguel Poveda, Antonio Reyes, María Terremoto, Marina Heredia, Esperanza Fernández, José Ignacio Franco...
Los primeros meses del año, así como los últimos, suelen ser pródigos en lanzamientos de cara a llamar la atención de promotores de conciertos flamencos; les deseamos la mejor de las suertes en dicha tarea. 
Empecemos con el repaso -hasta donde hemos podido controlar-, desde lo publicado a principios de invierno hasta su final. Primero, el cante:


-Arañando el alma, de Andrés de Jerez. Publicado en Francia, donde se grabó con la guitarra del francés Samuelito, a finales del año pasado, se ha editado en nuestro país a principios del 2018.
-Trazos, de María José Pérez; segundo disco de la cantaora almeriense, más que preparada para estar en primera línea del cante (entrevista y audición disco, aquí).


-Fandangos de Huelva, de Sebastián Cruz.
-Mi largo caminar, de David Pino (entrevista y audición, aquí).
-Mi tierra, de Mari Peña (entrevista y audición, aquí).


-Coplas del desagravio. A la mujer, de Vicente Soto 'Sordera'.
-Quejío de mi alma, de Enrique Afanador (siento un cierto interés por este joven cantaor).
-Dos caminos, de Samuel Serrano (más info, aquí, de esta joven promesa).
-Quimeras del tiempo. Recuer2, de Ezequiel Benítez.
-Entretelas de mi flamenco, de Roque Barato el Torres.



-Ni rienda ni jierro encima, de El Cabrero.
-Con la voz en la tierra, de David Carpio (más info del disco y de uno de los valores del actual flamenco, aquí).
-Los 100 mejores cantes de Pepe Pinto, de Pepe Pinto (cinco discos dedicados a la obra del cantaor y marido de la Niña de los Peines; info: aquí).
-Homenaje a la poesía de Fernando Villalón, con Calixto Sánchez y Eduardo Rebollar (volumen 52 de la colección 'Flamenco y Universidad').


Hasta aquí esta primera parte sobre los discos publicados durante el invierno, en el apartado del cante. Para la siguiente entrega los discos de toque -guitarra, piano...- y derivados del flamenco. Señalar que varios de l@s cantaor@s reseñados en esta primera parte incluyen algún tipo de 'canción' o de acercamientos a otras músicas, es el signo de los tiempos-mercados. Un mercado donde es difícil entrar a no ser que estés bien respaldado por alguna discográfica potente, muy potente:
51 E 0 0 1 ARCANGEL AL ESTE DEL CANTE UNIVERSAL
48 ▲ 59 18 48 ROSALIA LOS ANGELES UNIVERSAL
38 ▼ 17 17 2 NIÑO DE ELCHE ANTOLOGIA DEL CANTE FLAMENCO HETERODOXO SONY MUSIC
Hace un par de semanas estos discos estaban en la lista de 100 más vendidos en España; también había estado el de Mayte Martín, 'Tiempo Rubato'. De estos, por su contenido hablaremos en la siguiente entrega de la cosecha invernal disqueroflamenca (Significado números lista, de izq. a dcha: puesto actual; semana anterior; puesto más alto; semanas en lista).
Apuntar que Carmen Linares ha sido recientemente premiada en los Premios de la MúsiCa Independiente por su último disco.

P. D.: Creo que no recogimos en su momento la publicación de Reflejos de Andalucía, estreno del cantaor vasco Juanjo Navas, quede constancia de este disco-libro.

domingo, 19 de marzo de 2017

Los discos que trajo el invierno (1) El cante: Macanita, Carmen, Méndez, Cástulo, Angelita, Inés... Rosalía

Se va, oficialmente, el invierno y toca repasar la cosecha discográfica de la estación. Podríamos empezar con el de Carmen Linares, Canta a Miguel Hernández. Regreso a la edición discográfica de la cantaora, con textos de acompañamiento, y compañías que van de Arcángel a Silvia Pérez Cruz para seguir recordando al poeta.
Otro de los destacados lanzamientos del mundo discográfico flamenco: La Macanita, Directo en el Círculo Flamenco de Madrid. Sobran las palabras ¿no? Sólo añadir que también está en dvd.



-En este momento, de Paco del Pozo (el madrileño se rodea de un amplio elenco de tocaores y guitarristas rompiendo su silencio discográfico).
-Perla de Sefarad, de Antonio Nieto, ganador del concurso Membrillo de Oro. Editado por la misma discográfica, La Droguería Music, que publica el tercer disco del 'mairenero' Manuel Cástulo, Entretiempos.


-Versos olvidados, de Angelita Montoya (la hija de Antonia la Negra canta a las poetas de la generación del 27 en su primer disco).
-Otro primer disco, Flamencas, de María Canet (la almeriense se acuerda de sus maestras).
-Serrana, de Inés Bacán (no es el primero de la cantaora).
-Pasaje en el tiempo, de Enrique  Remache, Rafael del Zambo y Manuel de la Nina y la guitarra de Fernando del Morao (colaboraciones de Enrique el Zambo y Enrique 'Sordera' y la dirección artísitica de David Lagos arropan una nueva cantera jerezana).
Y mientras escribo esto, 14 de marzo,

Jesús Méndez presenta su tercer álbum, Voz del alba, que será seguido con atención por la afición flamenca. Y pronto se irán sumando nuevos lanzamientos desde Jerez:
-Luis Moneo, Mi palabra, mi cante.
-Antonio Agujetas, En carne viva.
-Tabanco jerezano, con Diego Rubichi, Paco El Gasolina, padre e hijo, El Gordo de Tío Juane, Mateo Soleá y Antonio El Cañero, dentro de la colección Flamenco y Universidad. Colección que continúa aumentando su muy interesante catálogo con dos recientes entregas:
-¡Pa mi Manué!, de Manuel Moneo.
-Trilogía de Arte Flamenco, de Fosforito, Paco de Lucía y Antonio Murciano.

Y de fuera de Jerez están al caer:
-La voz vivida, de Antonia Contreras.
-1917, de Manuel Romero -¡hay flamenco reivindicativo!-; y con su promo despedimos esta primera parte de la cosecha discográfica invernal centrada en el cante, y que se adentra en la primavera para la que se anuncia el nuevo disco de Rocío Márquez, por ejemplo (Arcángel dice que ha empezado a grabar).


La siguiente entrega repasará los discos de toque, y no sólo de guitarra; así como desviaciones, variaciones, fusiones o amigueterías flamencas.
No, no me olvido de Los Ángeles, el disco de debut de Rosalía y Raúl Refree, del que se ocupan tanto medios generalistas como alternativos y en todos aparecen las palabras flamenco, el disco, y cantaora en lugar de cantante. La cobertura informativa sobre el disco ha sido tan amplia, y sigue, como en su momento lo fue con Niño de Elche y sus Voces del extremo (aunque este no salía en páginas de moda; por contra Rosalía no ha atraído tanto la atención de sectores informativos politizados de izquierdas, por así decirlo). Toda esta atención se ha traducido en que sea el único de los discos aquí citados y publicados durante el invierno que ha entrado en la lista de álbumes más vendidos en España, en el puesto 44 en su primera semana y cuatro semanas después se encuentra en el 28.
Estar en una multinacional ayuda; de hecho, quienes están en grandes compañías discográficas son l@s que entran en estas listas, ¿excepciones?, no sé, no recuerdo en caso de que las haya; este es el panorama discográfico en el que se mueven los discos de flamenco: autoeditados, o por instituciones o en sellos pequeños; y este año tampoco va ganar el disco al mejor álbum flamenco ningún/a flamenco/a -está Jorge Pardo, que le consideramos como tal- y eso que este año figuraban entre los semifinalistas Dolores la Agujeta y Manuel Valencia, que recuerde, pero han sido descartados para la final. Como es cosa de votos del público, a lo mejor es por eso que n o estén y sí Kiko Veneno, Estricnina, La Negra y Dúo Orquesta Regalizes. Rosalía no está porque no es independiente, en términos de industria discográfica, pero sí más metida en el flamenco que est@s nominad@s.
De momento son contadas las páginas de flamenco que se han ocupado de la cantaora y del disco. No deja de ser llamativo que haya apostado por el flamenco -hay palos en el disco: tangos, fandangos, saeta, alegrías...-, cuando también hace esto y esto. ¿Habrá que esperar a ver si Manolo Bohórquez o Pedro G. Romero dicen algo? O al futuro. De Rosalía -es su primer disco, sólo-, y del flamenco.