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lunes, 13 de mayo de 2019

XVI Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (10-16 junio): Todo sobre la mujer en el flamenco


Los prejuicios morales y religiosos, el tutelaje impuesto por los varones, la esclavitud cultural de su único mundo posible: la familia y todos los inconvenientes que la hicieron invisible en la vida social, cultural, política, científica, académica etc., no lograron que fuese invisible en el flamenco. La valentía y resistencia de la mujer flamenca venció en innumerables ocasiones todas estas trabas, y gracias a ello, hoy podemos disfrutar de este legado, que sin las mujeres no sería lo que es: el flamenco como máxima expresión de las emociones y los sentimientos, como arte total que muestra la esencia de lo humano.





Con esta cita del profesor Miguel López Castro abre Pedro Sanz, director de las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (10-16 junio), su comentario acerca de dedicar la décimosexta edición del certamen flamenco vallisoletano a La mujer en el flamenco; texto que ofrecemos a continuación:

"En esta edición, las Jornadas quieren tener una atención especial, por su importancia, a la MUJER EN EL FLAMENCO. A pesar de numerosas dificultades y prohibiciones por las que pasaron tenemos que agradecer a las mujeres flamencas la conservación de muchos de los cantes y bailes que configuran el frondoso árbol de este arte. Sin ellas el flamenco, lo jondo no hubiera sido igual.


Las mujeres viven un gran momento en el mundo del flamenco, pero no siempre ha sido así. Las mujeres son y han sido muy importantes en la creación y desarrollo del flamenco. A pesar de la situación de discriminación y los continuos obstáculos y ofensas que han tenido que soportar, sometidas a un sistema patriarcal donde el hombre ejerce de dueño y señor, prohibiendo su acceso a cantar, bailar o tocar la guitarra en público, o impide desarrollar su labor creativa relegándola al cuidado de la prole, las labores de la casa o el trabajo en el campo.

Desde el siglo XIX hasta la década de los 70 del siglo pasado, la presencia de la mujer en los espectáculos de flamenco era prácticamente escasa o nula; solo se las permitía cantar o bailar en las fiestas intimas y familiares, y las que escapaban a este permiso se exponían a críticas, vejaciones de todo tipo y, en algunos casos, malos tratos. Más difícil en el caso de las mujeres gitanas, y más aún si estaban casadas: tan cerradas eran sus costumbres con la mujer. Aún así algunas mujeres decidieron dedicarse al flamenco como medio de vida, como sostén de la economía familiar.

Por citar algún ejemplo, Tía Anica la Piriñaca, que no cantó en público hasta que, ya muy mayor, quedó viuda, y al quedar en la indigencia económica tuvo que acudir a las actuaciones en fiestas particulares y otros actos públicos donde dejó patente sus grandes dotes artísticas para el cante. Igual le pasó a la Tomasa, madre del cantaor José de la Tomasa; también a La Perrata, madre de Lebrijano, y otras muchas.

Otras que se casaron, tuvieron que dejar una espléndida carrera como la excelente bailaora Gabriela Ortega, que al casarse con el torero El Gallo fue retirada de los escenarios por este. De manera que la mayoría de las mujeres que siguieron adelante en el mundo del flamenco tuvieron que optar por la soltería, como Fernanda y Bernarda de Utrera o la Paquera de Jerez. Esta situación -como digo-, era más complicada en la sociedad gitana.


Con todos los inconvenientes y prohibiciones a los que se enfrentaban, la aportación de la mujer en el ARTE FLAMENCO ha sido fundamental en la creación de nuevas formas, de desarrollo de las ya existentes, así como en la conservación de los más puros y ortodoxos estilos flamencos.

La historia flamenca nos puede llevar de la mano, sin la menor duda, para conocer la nombradía y talla artística de, entre otras, La Niña de los Peines, La Andonda, María de las Nieves, La Serrana, La Trini, María la Mica, Dolores la Parrala, Paca Aguilera, Mercedes la Serneta, Tía Anica la Piriñaca, María Armento, La Perla de Cádiz, Emilia de Benito, Concha la Peñaranda, Anilla la de Ronda, La Bilbá, María la Chilanga, Luisa la Chirrína, La Roezna, Pilar López, Pastora Imperio, Carmen Amaya, La Argentinita, María la Jaca, María la Borrico, La Loca Mateo, La Niña de la Puebla, Fernanda y Bernarda de Utrera, La Paquera de Jerez, etc. etc.

La mujer ha sido forjadora del arte flamenco al unísono con el hombre, cuando no verdadera descubridora. Este sería el caso de Antonia Mercé ‘La Argentina’, creadora del ballet flamenco y español. O el de Pastora Pavón, Niña de los Peines, la voz más reconocida de la historia del flamenco. (Hay quienes afirman que por su condición de mujer puede ser el motivo de no haber recibido en su momento la Llave de Oro del Cante).

Si bien el reconocimiento de la aportación de la mujer en el flamenco, el ‘encierro’ de cantaoras en sus casas, comienza a cambiar a partir de los años setenta y ochenta con la proliferación de festivales flamencos, la apertura de las peñas flamencas a la presencia de artistas flamencas o la nueva generación de estudiosos del flamenco con una mirada igualitaria, aún no es suficiente." 


Como ya avanzó el propio director de las Jornadas las actuaciones programadas para esta edición correrán a cargo de cantaoras, de diversas generaciones; y las conferencias previstas -entrada libre- ampliarán el conocimiento y papel de la mujer en el cante, toque y baile flamenco.
Así, José María Castaño, hablará de Mujerez, diez años después; de lo que supuso el disco que reuniera a Juana la del Pipa, Macanita y Dolores Agujetas (11 de junio).
Juan Vergillos disertará sobre Pioneras, heteredoxas y flamencas (12 junio); y Cristina Cruces Roldán sobre el tema de estas Jornadas, La mujer en el flamenco.

viernes, 12 de abril de 2019

La imaginación del arte flamenco

Imaginación. No parece que tenga mucha relación con el flamenco; de entrada como que no entra al hablar de flamenco, y sí la realidad, la vida, las cosas que pasan, de lo que se nutre el cante, así a simple oída.
Y sin embargo, se dice, el flamenco es un misterio. No el de su historia, el de las fechas, el de los personajes, artistas. El misterio esta en su creación, en su creatividad. Misterio, un asunto de la imaginación. Sin imaginación no hay artista que se precie de tal nombre, serán fabricantes. ¿Crees que en Niña de los Peines, Camarón no estaba la imaginación al hacer su arte? O en Agujetas.
¿Recuerdas en el documental de Dominique Abel, Agujetas cantaor, el Cristo que había hecho?
Si nos alejamos del cante (la realidad la vida las cosas que pasan), la presencia de la imaginación se hace más visible. Cuando el toque se aleja del acompañamiento al cante falsetea (la realidad la vida las cosas que pasan) se queda solo: imagina; y el baile sería la aparición total de la imaginación (y no me refiero sólo a Israel Galván, sino a cualquier bailaor/bailaora: por situar un punto, desde antes y después del abuelo Farruco, a ese tipo de nivel, lo bailen gitanos o no gitanos). Qué extraño es el baile flamenco, qué extraño es el toque, qué extraño el sonido de las palmas. 
Las emociones podrían ser esa muestra 'palpable', por sentida, de la imaginación  en el arte flamenco. Pero no se toma como muestra de la imaginación, si no como vulgar definición de lo que es flamenco y para lo que está, 'sirve'; se asocia al flamenco en demasía con el realismo, con portador de la realidad la vida las cosas que pasan. Lorca vio la imaginación en el flamenco; pero se ha preferido llamarlo poesía. Poesía eran los poemas que hacia él. Sus escritos sobre flamenco reflejan el mundo de la imaginación del flamenco. A su estilo. A donde nos está llevando continuamente Lorca al escribir sobre del flamenco es a la imaginación, como sus poesías -no tanto su teatro- llevan ahí, son de la imaginación.
Qué extraña es la imaginación tal y como la presenta, vive el arte flamenco. Tanto que parece que no hay no está, y sólo hay vida realidad y las cosas que en éstas pasan. De ahí que se tienda a detenerse en las emociones, como que eso es lo que transmite y punto final. Si fuera así no sería un arte, sería un producto o una canción más, Harry Potter. 
Luego está la risa de la imaginación. ¡Un delirio!
Espero que a no tardar mucho puedan leer la novela del amigo Paco López. Y puedan sentir ver incluso la imaginación y del flamenco. Mientras: ¡Salud a todos los flamencos!

 

lunes, 1 de abril de 2019

Niña de los Peines, Antonio Mairena, La Perrata... cantaron en la boda de El Lebrijano (1964) y Enrique Morente recordó (2010)

Sucedió: La Niña de los Peines, Antonio Mairena, Pepe Pinto, La Perrata juntos cantando en la fiesta que se celebró tras la boda de Juan Peña el Lebrijano (con Charo Cortés), y en la que Pastora Pavón y Mairena ejercieron de madrina y padrino, respectivamente. Y con la guitarra de Pedro Peña acompañando un momento de gloria acontecido un 18 de junio de 1964. Y muchos años después, cumplida una decena de años del siglo XXI, lo que sucedió fue publicado en un disco titulado La boda (séptimo volumen de la colección Flamenco y Universidad).


"Se ha obrado el prodigio, un prodigio inesperado y maravilloso / estamos ante un hermoso milagro / un material de riqueza metalúrgica, puro oro flamenco, con todos los quilates que el caso reclama/  Una joya destinada a instalarse en el aire libre del universo donde habitan las obras maestras", escribía Juan Manuel Suárez-Japón, Rector de la Universidad Internacional de Andalucía, en el libreto que acompaña el disco, uno de los varios textos. Y nos detenemos en el escrito por Enrique Morente en Granada, un 10 de mayo de 2010:

Querido y admirado Juan Peña.
Quiero felicitarte por el día de tu boda de todo corazón y desearte que seas muy feliz recordando a tus seres queridos al escuchar esta maravillosa grabación donde todavía viven el sonido de personas tan amadas para tí y que están en tu memoria con todas las imágenes que recuerdas. Porque habrá muchas sensaciones, risas y carcajadas, olores, ráfagas de llantos y de alegrías que seguramente estarán en tu mente y en tu corazón en esta joya documental de audio de 1964. Te deseo que celebres esta conmemoración de la forma más feliz hoy día en compañía de los familiares y personas queridas con las que convives actualmente, 2010, siglo XXI.

Te felicito por tu boda histórica en un sentido retrospectivo naturalmente, porque tuviste la suerte de convivir y estar a la altura como cantaor entre artistas de alta dimensión como fue por ejemplo la mejor de todos los tiempos, Pastora Pavón, Niña de los Peines, pero también Antonio Mairena, Pepe Pinto, la flamenquísima guitarra de Pedro Peña y tu señora madre, La Perrata, madre, hermana, prima y abuela de grandes artistas que hoy día configuran gran parte de la historia del arte flamenco de toda Andalucía. Juan, te agradezco que saques a la luz este documento que será muy importante para todo buen aficionado que se precie y servirá como fuente de inspiración a todo artista que ame profundamente este arte y que contribuirá a que cada vez haya menos fronteras y los jóvenes tengan más posibilidad de aprender y seguir el camino.
Gracias por tu aportación como creador de obras importantísimas como por ejemplo Persecución o de Sevilla a Cádiz porque una vez más se demuestra que el arte flamenco igual que todos los artes necesitan la creatividad de los artistas de cada momento de su historia. Es hora de ver con más claridad que el cante flamenco en un ochenta o noventa por ciento, lo han creado los cantaores, por eso existen composiciones múltiples escritas en partituras del aire, es decir, invisibles, como por ejemplo, la Malagueña del Mellizo, la Malagueña de la Trini, la Petenera de Pastora o el Fandango del Sevillano... La realidad ha sido fantástica porque tú y yo pertenecemos a una generación de cantaores que aprendimos directamente de lo que escuchábamos, es decir, no teníamos, al menos yo, ni tocadiscos... Por lo tanto, hemos ido conservando y transmitiendo de unos a otros en un ambiente de profesionales de lo mítico, lo religioso y lo pagano todo envuelto en noches de humo y de cante, rodeados muchas veces de sombras que no tenían nada que ver con lo único que a nosotros nos importaba y por lo que estábamos y vivíamos que era el cante.
Las necesidades de expresarse son las mismas para los de un pueblo que para los de otro. Por eso es que nos sentimos orgullosos de que de todas partes de Andalucía siempre hayan salido artistas que han hecho posible que el flamenco hoy sea amado en el mundo. Entre los más grandes estás tú.
Un fuerte abrazo.


Hay otros textos en el libreto del disco, publicado en 2011 (Enrique Morente no vería la presentación del disco, falleció, como se sabe, en diciembre de 2010, doce días antes de cumplir 65 años; pero sí estuvo su hija, Estrella, como también estuvo en aquella boda, con su padre). 
Textos de Mª Ángeles Carrasco, Directora de la Agencia Andaluza del Flamenco; Francisco Triguero, Secretario General de Universidades e Investigación; Rafael Infante, director de la colección ("El interés que el Flamenco ha despertado en la Universidad viene ya de antiguo, pues el primer documento institucional al cual hemos podido tener acceso, data de 1961. En ese año se celebró en el Colegio Mayor 'Beato Diego' del Campus de la Universidad de Cádiz -en aquellos años pertenecía a la Universidad de Sevilla-, el Primer Curso Nacional de Cante Flamenco dirigido por Amós Rodríguez. En los años sucesivos, las Universidades Andaluzas organizaron conferencias, recitales. Se crearon Seminarios, Aulas de Flamenco y Cátedras. En ellos se estudia y analiza por equipos multidisciplinares, este rico Patrimonio Andaluz con todo el rigor que esta manifestación cultura merece / Editar conferencias y recitales que han tenido lugar en las Universidades y que constituyen verdaderas Lecciones Magistrales; recuperar aquellos documentos sonoros que tienen un alto valor histórico").

El citado Suárez-Japón ("Con el respaldo de la guitarra de Pedro Peña, un Antonio Mairena en plenitud, de un Juan Peña Lebrijano que llamaba a las puertas del flamenco reclamando el sitio principal que luego tuvo, de una María la Perrata cuyas escasas grabaciones han sobrado para encumbrarla entre las grandes cantaoras de la historia, de un Pepe Pinto ganado por la magia de los sones festeros, y muy especialmente de una Pastora Pavón, Niña de los Peines, que aflora aquí arrancando fuerzas de donde ya no iban quedando para cantar con la dulzura irrepetible, el sentido sorprendente, el compás y la gracia que estuvieron con ella hasta que -sólo cinco años después de estas grabaciones-, exhalara su último aliento").
Casto Márquez Roncel (no he podido averiguar quién es, realiza un elogio a Juan Peña, y al disco). Y Diego Fernández Jiménez, Director del Instituto de Cultura Gitana: "Los gitanos pensamos que no hay nada más gitano que el tiempo. El flamenco existe y no existe, depende del momento y del lugar / Obra de arte /mucho más que una grabación, es un papel tornasol en el que se demuestra que los grandes mitos son una época en sí mismos / hacen que nos sintamos en el sancta santorum del flamenco / cuando con flores de calabaza la nueva luz se corona".
Como curiosidad, el 9 de febrero de 1964 Niña de los Peines, Antonio Mairena y Pepe Pinto cantaron juntos en un acto celebrado en la Universidad de Sevilla, como informa la web de Papeles Flamencos.

viernes, 11 de mayo de 2018

'El cante de mujer. Primera Selección', por Ángel Álvarez Caballero

Con el título 'El cante de mujer' se editaron, en 1994, por el sello Hispavox, dos volúmenes, con dos cds cada uno. Incluían sendos textos firmados por Ángel Álvarez Caballero, reputado y destacado crítico, escritor, investigador de flamenco (además paisano). En el primero de sus textos, el que traemos aquí, realiza una breve, pero tan signiticativa como sugerente, contundente semblanza de la presencia de la mujer cantaora en los inicios de la historia del flamenco. El libreto que acompaña al cd, además del texto, da cuenta de las cantaoras seleccionadas, así como de los cantes, autores y tocaores. Cantaoras -y alguna cantante o coplista- pertenecientes al fondo discográfico del sello, con grabaciones que abarcan desde finales de los 50 a principios de los 80 -los vídeos que incluimos pertenecen a algunas de ellas-; hemos puesto el listado completo al final del escrito de Caballero, que empieza así: 
La mujer ha tenido siempre una singular presencia en el cante flamenco. No excesiva, es verdad –sobre todo si la comparamos con la presencia varonil-, pero sumamente significante, con rasgos propios y determinantes.
Desde los tiempos de la Andonda, cantaora y amante del Fillo, hacia el segundo tercio del siglo XX, siempre ha habido en la historia del cante algún nombre de mujer ocupando lugares muy representativos. La Andonda fue la primera intérprete de soleá de que se tiene noticia, quizás su creadora. En todo caso, la primera divulgadora de un género que es tenido como columna vertebral de lo jondo.
Las soleares de la Andonda son consideradas las más venerables de Triana, por donde ella anduvo mucho cantando aunque había nacido en Morón. Mujer de condición bravía, fue jovencísima amante del Fillo cuando él era ya un anciano. La memoria de aquellos amores turbulentos quedó en alguna copla, como la recordadísima que aún se canta: ‘La Andonda le dijo al Fillo / ¡Anda y vete, pollo ronco / a cantarle a los chiquillos!’, que se refiere a la voz áspera del cantaor y que en el cante se llama, por eso mismo, voz afillá.



Voz afillá tenía María Borrico, pese a ser mujer. Hermana del Viejo de la Isla, se dice que era aficionada al cante de hombre precisamente por esa condición de su voz. La siguiriya cambiá de María Borrico continúa cantándose hoy por muchos artistas como remate de algunos estilos  tal que la serrana y la liviana, costumbre que impuso Silverio, quien remataba la serrana con la famosísima letra, ‘¡Dice mi compañera / que no la quiero /cuando la miro, la miro a la cara / yo el sentío pierdo’.
Hay estilos de cantes cuyos nombres aparecen directamente relacionados con alguna cantaora. La jabera, por ejemplo, que en tiempos era conocida también como cante de María Tacón. Se acepta como posible tradición malagueña de que el cante fue creación de dos muchachas hermanas del barrio de la Trinidad -¿pudo llamarse una de ellas María Tacón?-, en cuya calle Mármoles tenían a comienzos del siglo pasado (XIX) un puesto de habas secas y para pregonar su mercancía, o bien en los ratos de esparcimiento y diversión, “interpretaban un cante del corte del fandango malagueño, que ellas habían configurado muy bellamente, con arreglo a sus buenas facultades y gusto”. Y como las habas son jabas, y por extensión cante de las jaberas.



O la petenera (ver nota al final), uno de los enigmas del flamenco que más se resiste a dejarnos desvelar su secreto. Ya Demófilo dejó dicho que el origen de este cante se debía a una cantaora llamada la Petenera, cuyo nombre corrió por las coplas envuelto en un aura de leyenda y fatalismo: ‘La Petenera se ha muerto / y la llevan a enterrar / No cabía por la calle / la gente que iba detrá’. O bien: ‘Quién te puso Petenera / no te supo poner nombre / que debía haberte puesto / la perdición de los hombres’.
En los tiempos de la Edad de Oro del cante vivía en Utrera Mercé la Serneta, una solearera que hizo historia. Mujer de extraordinaria belleza, sus soleares han sido consideradas superiores a las de Enrique el Mellizo y Paquirri el Guanté en variedad y pasión. “Un cante muy puro y muy grande de una mujer, verdadera especialista que consagró su larga vida a la soleá”. Tenía la voz redonda, esa voz viriloide frecuente en muchas grandes cantaoras, y Fernando el de Triana le rindió homenaje en una copla consecuente con su arte: ‘¡Cuando murió la Serneta / la escuela quedó será / porque se llevó la llave / del cante por soleá’. 
María Valencia la Serrana, hija y seguidora del genial siguiriyero jerezano Paco la Luz. Carlota, la hija del Mellizo, tempranamente desaparecida, excepcional saetera. Ana y Antonia la Lora, la Cachuchera, Soleá la de Juanelo y María Armento, todas gaditanas y excelentes soleareras. La Roesna, Carmen la del Gordo y Vicenta la del Gordo de Alcalá, de la familia de los Paula-Talega… Son todos ellos algunos de los nombres de mujer que brillaron en su momento en el cante.
En el cante por malagueñas también ha quedado la memoria de algunas cantaoras de excepción. En primer lugar, Trinidad Navarro Carrrillo la Trini, la mujer que mejor cultivó el estilo, dejando algunas formas de su creación que hoy continúan estando entre las preferidas de los cantaores, mujer pasional, muy bella aún cuando perdió un ojo en un lance accidental con su novio. También pasional debió de ser La Rubia, quien al parecer mantuvo amores con el cantaor El Canario y, cuando esos amores se rompieron, el padre de ella hizo asesinar al galán. De tierras de Levante salió Concha la Peñaranda, también llamada la Cartagenera porque en Cartagena había nacido y ganado popularidad, aunque luego quisiera ampliar su radio de acción y llegara a triunfar en el famoso café de cante sevillano del Burrero, lo que le valió una copla de sus paisanos que enfadados  con ella, le decían: ‘Conchita la Peñaranda / la que canta en el café, / ha perdido la vergüenza / siendo tan mujer de bien’.



Y Pastora Pavón la Niña de los Peines. El nombre capital del cante de mujer, la mejor de toda la historia. García Lorca escribió páginas memorables para retratárnosla en el trance del duende jondo: “Entonces la Niña de los Peines se levantó como una loca, tronchada igual que una llorona medieval, y se bebió de un trago un gran vaso de cazalla como fuego, y se sentó a cantar sin voz, sin aliento, sin matices, con la garganta abrasada, pero… con duende. Había logrado matar todo el andamiaje de la canción para dejar paso a un duende furioso y abrasador, amigo de los vientos cargados de arena, que hacía que los oyentes se rasgaran los trajes casi con el mismo ritmo con que se los rompen los negros antillanos del rito, apelotonados ante la imagen de Santa Bárbara. La Niña de los Peines tuvo que desgarrar su voz, porque sabía que la estaba oyendo gente exquisita que no pedía formas, sino tuétano de formas, música con el cuerpo sucinto para poder mantenerse en el aire. Se tuvo que empobrecer de facultades y seguridades; es decir, tuvo que alejar a su musa y quedarse desamparada, que su duende viniera y se dignara luchar a brazo partido. ¡Y cómo cantó! Su voz ya no jugaba, su voz era un chorro de sangre digna por su labor y su sinceridad, y se abría como una mano de diez dedos por los pies clavados, pero llenos de borrasca, de un Cristo de Juan de Juni…”
La Niña de los Peines alcanzó cimas que en el flamenco ninguna mujer ha logrado jamás. Aurelio Sellés decía de ella que había hecho desaparecer a las cantaoras de su tiempo, quedando sola para repartirse los triunfos con Chacón y Torre: “Caso igual de mujer, no se ha conocido”. Y Pepe de la Matrona decía: “Yo creo que pasarán siglos ‘pa’ que nazca otra igual, por su condición de instrumento, su forma de transmitir, de hacer sentir, que es lo verdadero en el flamenco”.

 

Cantaoras: JUANA LA DEL CEPILLO – NIÑA DE LOS PEINES (2) – PERLA DE CÁDIZ (2) – FERNANDA DE UTRERA (2) – ENCARNA LA FINITO – NIÑA DE LA PUEBLA (29 – CARMEN AMAYA – BERNARDA DE UTRERA (2) – CARMEN LINARES (2) – LUISA ORTEGA – RAFAELA REYES LA REMPOMPILLA (2) – TRIANERA – MARÍA LA CANASTERA – PEPITA SEVILLA – ENCARNACIÓN FERNÁNDEZ (2) – MARÍA LA TALEGONA (2) – PEPA DE UTRERA – DOLORES DE CÓRDOBA (2) – LOLA CABELLO – ANA MARÍA LA JEREZANA – PEPITA SEVILLA (2) - AMINA – MARUJA GARRIDO – MARICELA - ADELFA SOTO – GRACIA DE TRIANA.

Guitarristas: Melchor de Marchena –Manuel Morao –Juan Maya Marote – Manolo de Badajoz – Antonio Delgado – José y Francisco Amaya – Pepe Habichuela – Antonio Vargas – Manolo Bulería – Antonio Fernández – Juan Habichuela – Félix de Utrera – Paco Antequera – Pepe Hurtado – Andrés Heredia – Juan Carmona – Manolo de Jerez – Andrés Batista- Enrique Abadía – Pepe Martínez… 

Cantes: Corrido o romance gitano – Siguiriya (2) –Tangos – Soleares – Sevillanas (2) – Taranta rancia – Fandangos (2) – Alegrías de Pinini – Malagueña y verdial – Tanguillos – Bulerías por soleá – Saeta – Romeras – Media granaína (2) – Levantina – Fandangos de Lucena – Tientos (2) – Bulerías (2) – Petenera – Tarantas – Camapanilleros – Alegrías de Córdoba – Cartagenera grande de Rojo el Alpargatero – Colombiana – Nana – Rumba – Tangos de la Repompa – Fandangos verdiales – Alegrías – Zambra.



Nota: Habla Álvarez Caballero de "uno de los enigmas del flamenco", la petenera, y su origen. Desde 1994 en que escribió este texto se ha avanzado en el descubrimiento del "secreto", como bien cuenta Faustino Núñez en este enlace de su recomendable y sabia web, flamencopolis. Una 'revelación' que no interfiere, ni invalida la leyenda de este cante. Realidad y leyenda suelen formar un todo dentro de la historia del flamenco, no son excluyentes.
Señalar por último que el traer este texto no tiene que ver con la relevancia que se está dando al papel de la mujer en el flamenco, últimamente. Es una coincidencia, ya que seguimos el orden alfabético de los cds cuyos libretos contienen textos -de interés- de la colección de flamenco de la Biblioteca Pública de Valladolid. También decir que nos gustan estas coincidencias. Como la de toparse, tal que ayer, con esta cita del¿a? escritor¿a? Dominique Sylvaire -allá por el primer tercio del siglo XX-, a propósito de la bailaora, Antonia Mercé "la Argentina con todos sus esfuerzos para descubrir lo que es esencial proyecta mediante la danza que el flamenco, es mujer".

miércoles, 12 de julio de 2017

Niña de los Peines, Antonio Mairena en el 'Examen de ingenios', de Caballero Bonald (1)

José Manuel Caballero Bonald ha añadido un nuevo texto a su extensa bibliografía. Examen de ingenios (Seix Barral, 2017) lleva por título, "un centón de retratos de escritores y artistas hispánicos que me han atraído por alguna razón y a los que he tratado de manera asidua o eventual", explica el autor en el prólogo de un libro que fija su atención principalmente en escritores, su oficio, su vocación. Y entre los "artistas" figura algún pintor y varios flamencos.


La relación de Bonald con el flamenco es conocida y va más allá de la afición, el escritor y poeta ha sido parte activa en su difusión. Ahí está su Archivo del Cante Flamenco. Seis discos en vinilo publicados en 1968 por el sello Vergara (reeditados en 2011 en 4cds por Sony), que recogen una labor de campo llevada a cabo por Bonald entre 1964 y 1966, grabando en directo en tabernas, casas, pueblos, ciudades, "el flamenco genuino". Una antología que anticiparía lo que años después fue, en la televisión, Rito y Geografía del Cante (en este enlace se puede consultar el listado de artistas flamencos "genuinos").
Otro acercamiento reseñable, en formato libro, sería Luces y sombras del flamenco (Lumen, 1975). Recordar que a finales del año pasado-principios de este se editó el disco-libro, Jerez a Caballero Bonald, un reconocimiento, homenaje a la relación entre el escritor, el poeta y el flamenco.
Con La Niña de los Peines inicia Bonald las semblanzas de cinco figuras del flamenco en Examen de ingenios. Comienza contando el primer contacto con la cantaora, ya retirada del flamenco y de la memoria de su vivir, para pasar a describir quien fue/es Pastora Pavón:


En cierto sentido, su personalidad hace un poco las veces de puente entre el cante tradicionalmente vinculado a los maestros decimonónicos y el que empezaba a gestarse en los inicios del siglo XX.
(...) Es sin ambages una figura legendaria; encarna la imagen de la irrestricta libertad interpretativa del cante, cuyo único precepto inamovible es el de conseguir exteriorizar la intimidad por medio de un ritmo y un tono, cuyo nutriente esencial es el "duende". Un raro ejercicio de intuición expresiva que tiene mucho que ver con la llegada a una situación límite (que ella) alcanzó con frecuencia.
(...) Evocar ese "sombrío genio hispánico" viene a ser como restituirle al flamenco su vertiente más primaria, más compleja, más fascinante.
En uno de los encuentros con La Niña de los Peines le acompaña Antonio Mairena, compañero a su vez en parte de la realización del Archivo del Cante Flamenco, como informador privilegiado. Y del cantaor -propiamente un pontífice, o sea, un constructor de puentes... del puente entre la herencia flamenca recibida y la que transmitió a sus contemporáneos- también traza una semblanza, en la que destaca, se le debe, su labor en pro de la dignificación profesional del flamenco: (...) Exigiendo que el artista flamenco fuera respetado y situado en su justa estimación social.
Su tarea fue impagable, señala Bonald sobre quien -fue un hombre de izquierdas- ejemplo el mismo de esa exigencia por hacer respetar el flamenco, como refleja en esta historia:
Un cierto señor quiso contratar a Mairena para que actuara en una fiesta. El cantaor solicitó unos honorarios que al señor le parecieron excesivos, pero finalmente accedió, rogándole que se limitase a cantar, sin inmiscuirse ni entablar conversación con los invitados al festejo. La respuesta de Mairena fue lapidaria: "En ese caso, los honorarios tienen una bonificación del diez por ciento". Qué arte.


Paramos aquí las semblanzas flamencas de Bonald, a retomar en la próxima entrada con los tres restantes genios examinados por el 'duende' literario del escritor, poeta jerezano.

viernes, 7 de julio de 2017

La emoción, el misterio, la imagen de 'Los Ángeles', de Rosalía & Raúl Refree, este domingo en Valladolid

Cantaora enamorada del flamenco, cantaora millenial, neo flamenco, flamenco experimental, la Patti Smith de los tablaos, la cantaora que ha revolucionado el flamenco, el flamenco hipster.... se dice, se ha dicho de Rosalía y del proyecto musical que comparte con Raúl Reffree y recogido en Los Ángeles, el disco que les está llevando por escenarios de todo el país y este domingo llega a nuestra ciudad, Valladolid (diez de la noche; Patio de San Benito; entrada: 18 euros).


Y también por el extranjero. La pareja ha estado esta semana en el Festival de Jazz de Montreal, y como pueden leer -si pinchan en el enlace- en el texto de presentación dedicado a ambos por el festival canadiense también se comparten los mismos comentarios que los medios informativos españoles les han dedicado desde hace un largo año, cuando el nombre de Rosalía saltó a la palestra musical.
Al decir medios informativos se engloba tanto a los mayoritarios -prensa, radio, tv, internet- como a los especializados -y no sólo de música; también de moda, nuevas tendencias-, tal ha sido la difusión obtenida por Rosalía; un hecho sólo al alcance de los lanzamientos musicales tipo superventas; y en el terreno en el que se mueve Rosalía sólo comparable a la atención que tuvo Niño de Elche, en su momento.
Una y otro dieron pie a nuevas (¿?) etiquetas u otras formas de referirse a unos intérpretes que se situaban -antes, después, o no- en el flamenco. Y no cabe duda que es esa relación con el flamenco la que ha propiciado tanta atención, en medios que no suelen distinguirse por la difusión del mismo. Pero la novedad cuenta, y si es con flamenco como que más. Y la imagen también cuenta. 

Vestido Loewe + Zapatillas Nike Air VaporMax          Estilismo de Astel Batlle 
Abrigo Palomo Spain

Para mí la estética tiene que estar al servicio de la propuesta musical. La moda es una vía mediante la cual me expreso. Concretamente conecto con la moda más arriesgada, más personal o más alternativa, aunque también me gustan firmas más clásicas como Gucci, Louis Vuitton o Loewe, declaraba a una revista, en la que posaba con ropas de distintas firmas.



Pero vayamos con la música, con el misterio de ese éxito:
Yo tengo unos referentes muy claros en el Flamenco que son precamaronistas. Como La Niña de los Peines, Caracol, Vallejo, Valderrama… Cosas que son muy antiguas. Entonces todo tiene que ver con ese momento, con la reivindicación de esa época y de ese tipo de cante. El flamenco es algo único. Que nos pertenece. Yo siempre lo quiero reivindicar, es importante… Yo creo que la gente joven también se da cuenta. Hay más público de flamenco actualmente, porque se está creando una escena de un flamenco más actual. 
He tenido que dedicar muchas muchas muchas horas para conseguir “nada”, ¿me entiendes? He tenido que sacrificarme mucho, darle mucha dedicación, porque me enamoré del Flamenco y para mi escuchar esta música fue un antes y un después.
Fue una decisión firme porque dije, yo quiero ser cantaora. Me lo he tenido que currar mazo. Buscar un maestro, encontrarlo más que buscarlo, y él me ha acompañado hasta día de hoy y sigo estudiándolo (se refiere a José Miguel Cerro, conocido como Chiqui de la Línea).


En la trayectoria musical de Rosalía, previa a Los Ángeles, aparecen los nombres de Chicuelo, Fura del Baus, Alfredo Lagos, Rocío Márquez o C. Tangana (el vídeo realizado en colaboración con el cantante neopop alcanza la cifra de casi catorce millones de visionados); esta mezcla también se refleja en sus gustos musicales, en lo que escucha: El Negro del Puerto, Sufjan Stevens, Young Thugh, Kendrick Lamar, James Blake... Camarón (ha contado que su escucha cuando tenía unos trece años fue reveladora).
En cuanto a Raúl Refree, la wikipedia aporta los suficientes datos para tener una clara idea de su trayectoria musical. El sonido de su guitarra no es el típico que acompaña al cante.
Luego, entonces, Los Ángeles (18 semanas en la lista de 100 discos más vendidos en España): La forma de estructurar las canciones, porque ya no son cantes sino canciones, ha consistido en buscar cómo se estructura normalmente la música popular, es decir, las canciones pop. En lo popular hay siempre unas repeticiones, unas ideas sencillas que brillan… 
Hay una intención de que haya una parte tradicional con peso, con las letras y las melodías, y yo he intentado ser muy respetuosa con eso. Luego hago mezclas porque yo una misma letra, la estudio de Morente, de Chacón, o una misma letra la estudio de Molina, de Valderrama y de Vallejo. Me la estudio de varias cosas y luego hago mi mix.


El Duende. Creo que cuando la gente del flamenco habla de eso, se refiere a ese momento. Es como si Dios te estuviese acompañando, sí, como si no estuvieras solo. 
Creo que hay una búsqueda de la emoción muy presente en todo el disco. Lo mismo pasa con los directos donde la prioridad está ahí, por encima de lo que está bien o mal. 
El siglo XXI es otra cosa, se está abriendo algo. 

¿A mí qué me parece Rosalía & Raúl Refree? Tal vez cuando les vea este domingo te lo diga. De momento les dejo con este comentario de Juan Vergillos, en su blog Vaivenes Flamencos, uno de los escasos testimonios procedentes del mundo flamenco sobre la pareja que este domingo actúa en Valladolid (¿Cuánt@s aficionad@s flamenc@s de la ciudad irán al concierto? De momento sólo sé de dos, tres conmigo; para uno de ellos esta letra que canta Rosalía).

Del mundo leguas y leguas,
aunque mi cuerpo ha corrido,
del mundo leguas y leguas,
como aquí me he dejado el alma,
aquí he venido a por ella...

(Alegrías, de La Niña de los Peines

 
 




(He tomado estas declaraciones de Tiumag y Neo2)