jueves, 19 de abril de 2018

Un año de libros flamencos (2017-2018, 23 de abril: Día del Libro)

Llega el 23 de abril, Día del Libro, y como venimos haciendo recopilamos los libros publicados desde el pasado 23 de abril (2017) hasta este. Una notable cantidad para el arte que tratamos, nos interesa; publicaciones cada vez más variadas en cuanto a autor@s, y también tratamientos -tenemos incluso un libro de ilustraciones- de diversos aspectos del flamenco, lo flamenco y l@s flamenc@s.
Esperamos haber recogido la mayoría de libros que se editan o autoeditan, de los cuales hemos dando cuenta, a lo largo del año, en la cuenta de tuiter. En la mayoría de los casos se han incluido enlaces sobre el contenido de los libros o referencias a ellos y sus editoriales. Empezaremos este listado por los publicados en 2017 y de ahí en adelante. Anímense, hay interesante material. 


-Manolo Garrido, un cantaor de casta, de Ildefonso Sena (Imagenta Comunicación, 2017)
-Y la flauta se hizo flamenca. El lenguaje de Jorge Pardo: metodología y análisis (1975-1997), de Trinidad Jiménez (Universidad de Sevilla, 2017). Tésis.
-50 años de Flamenco en el Isabel de España, de varios autores (Colegio Universitario Isabel de España. 2017) Libro de Fotografías.
-Historia de la guitarra y los guitarristas españoles, de Ignacio Ramos (Editorial Club Universitario. 2017) Edición ampliada.

-Historia del Flamenco en Valdepeñas, de Lázaro Abad (AC Flamenca Fosforito; Ayto. Valdepeñas. 2017)
-Desde Jerez para el mundo del flamenco, de José Junquera Barea (Editorial El Boletín. 2017) Letras flamencas.
-La danza en Miami (1998-2017); las reseñas cuentan su historia, de Orlando Taquechel (¿? 2017). 


-Pulpitarrita con pasaporte flamenco, de Silvia Marín (El Flamenco Vive. 2017). Didáctico (incluye 2 dvds)
-De las danzas y andanzas de Enrique el Cojo, de José Luis Ortiz Nuevo (Athenaica Ediciones. 2017). Reedición.
-José Menese. La voz de la cultura jonda en la Transición Española, de Génesis García (Editorial Almuzara. 2017)
-Víctor Monge 'Serranito'. El guitarrista de guitarristas, de José Manuel Gamboa (El Flamenco Vive. 2017). Incluye un dvd.
-Crónica Jonda, de Silvia Cruz Lapeña (Libros del K.O. 2017)
-Mi baile y otros textos, de Vicente Escudero (Athenaica Ediciones. 2017). Reedición.
-El sueño de Don Ramón Montoya, de Agustín Carbonell 'Bola' (La Voz del Flamenco'. 2017). Nueva edición ampliada. Incluye 1 cd.

-El ruiseñor sin ojos, de Álvaro Seisdedos (Allanamiento de Mirada. 2017). Ilustraciones.
-Camarón de la Isla. El mundo es devorado lentamente, de Beñat Arginzoniz (Sierpe Editorial. 2017)
-Una mirada fotográfica hacia el flamenco de Granada, de Joss Rodríguez (Diputación de Granada. 2017). Libro de fotografía con textos de vari@s autor@s.
-Granada y el flamenco. La historia que contar, de José María Bonachera (Los Libros de la Estrella. Diputación de Granada. 2017)
-Desde La Alhambra yo te los cuento, de Antonio Campos (Diputación de Granada. 2017). Ficción.


-Historia cronológica del flamenco y sus estilos, de Luis Presa (Letrame. 2017). Didáctico.
-25 años de Agenda Cultural de la Universidad de Cádiz, de Daniel Heredia (Universidad de Cádiz. 2017)
-En clave de flamenco, de Sebastián Díaz (Editorial Juglar. 2017). Ficción.
-Flamenco. Orientalismo, exotismo y la identidad nacional española, de Trinidad Pardo (Universidad de Granada. 2018).
-Curro Lucena, un señor del cante, de Gabriel Olea (La Serranía Editorial. 2017).
-Diez años de flamenco  al aula, de María Donaire (Autoeditado. 2018)
-José López-Cepero, el poeta del cante, de Antonio Conde (La Droguería Music. 2018). Más un cd.


-Un payo entre los flamencos, de Pablo San Nicasio (Octaedro/Mágina. 2018)
-Curro Palo. Vida y misterios de un cantaor flamenco, de Santiago Moreno (Autoeditado. 2018). Ficción.
-La Chana: Bailaora, de Beatriz del Pozo y Antonia Santiago (Capitán Swing. 2018)
-Manuel Torres, de Carlos Martín y otros autores (El Flamenco Vive. 2018). Incluye dos cds.
-Pepa Vargas. Memoria de una mujer flamenca, de Fernando C. Ruiz y Rafael Cáceres (Athenaica. 2018)

-El flamenco, la Cátedra... y yo, de Miguel Domínguez (Autoeditado. 2018)
-Arqueología de lo jondo, de Antonio Manuel (Almuzara. 2018)
-Enrique Morente. La voz libre, de Balbino Gutiérrez (Fundación Sgae. 2018) 3ª edición.



(A continuación, unos libros que no reseñamos en su momento y otro, que sin ser de flamenco, su autor sí ha escrito libros sobre el tema)
-Orígenes, evolución y vivencias del arte flamenco, de Camilo Gómez (Diputación de Huelva. 2016)
-Manuel García Martos. Biografía de un folklorista español, de Carmen García-Matos (Soubriet Libros. 2017)
-Homenaje a Alfredo Arrebola. Arte y sabiduría del cante flamenco, de varios autores (Editorial Granada. 2016)


Añadir este enlace donde se puede leer, descargar el libro, Las fronteras entre los géneros. Flamencos y otras músicas de tradición oral.
O este sobre la revista 'La Madrugá', de la Universidad de Murcia.

jueves, 12 de abril de 2018

Tío Gregorio el Borrico, por Mario Bois (Colección 'Grands Cantaores du Flamenco. Volumen 12)



Un nuevo texto tomado del libreto que acompañaba el volumen 12 de la colección 'Grands Cantaores du Flamenco'; nuevamente escrito por Mario Bois, director de esta serie de discos, editados originalmente en Francia. Con fecha de 1991 este volumen está dedicado a Tío Gregorio el Borrico (1910-1983. Jerez de la Frontera) Incluye, al completo, el disco ‘Homenaje a El Borrico de Jerez’: bulerías por soleá -2-, soleares -2-, siguiriyas -2-, alegrías, bulerías -2-, tangos; más dos cantes de ‘Antología del Cante Flamenco de Hispavox’: ‘Martinetes de Jerez’ y ‘Fiesta en el Barrio Santiago’ con la participación, al cante, de Terremoto de Jerez, Romerito, Diamante Negro, El Sordera, Sernita, y las guitarras de Paco Cepero y Paco de Antequera. El resto de cantes cuenta con el toque de Paco Cepero.


“Me gusta esa especie de monstruo. Que nadie se extrañe que, de ese cuerpo pesado, de esa masa tallada en roca, de esa cara de bulldog (tiene cierto parecido a la de Winston Churchill), pueda salir una voz grandiosa, de campana y bronce raídos por el tiempo, algo así como las raíces nudosas de un árbol centenario, una voz sacudida por vivos estremecimientos, que canta un cante salvaje, milenario, histórico, una voz del fondo de las cavernas. El Borrico nos recuerda a Terremoto de Jerez, al igual que él, es un terremoto, pero más antiguo, más lejano. El Borrico es anterior a Terremoto (es 26 años mayor) y sin quitar que ambos se cuenten ya, en este siglo (XX), dentro de las más excelsas figuras del cante gitano de Jerez, a nuestro parecer, el modesto Borrico es el maestro (Así y todo, no posee la potencia vocal de Terremoto, ni el timbre, ni la afinación, ni la locura devastadora del genio joven. El alumno ha superado al maestro). Resulta evidente que muchos de los cantaores actuales quedan descoloridos frente a estos dos astros en erupción e incandescentes… El Borrico más Terremoto, es algo telúrico. ¡“La consagración de la primavera”! Otros son… Debussystas, sin que ello sea desmerecerlos, ya que, por otra parte, puede resultar admirable.
Con el Borrico he podido comprobar que no tuve necesidad de escoger entre las (escasas) grabaciones que llevó a cabo: ni un solo cante blanducho, adulterado, nada de Rumbas, Tanguillos, Guajiras, y demás concesiones para agradar. Todo lo que grabó, todo lo que cantaba, surgía incansablemente de los géneros más antiguos del cante grande: Soleares, Siguiriyas, Martinetes… (ensimismado, condenado a la búsqueda del absoluto, al igual que la tauromaquia, que se reduce a tres suertes fundamentales, clásicas, olas, constante vuelta a empezar del  mar ¡Oh, Sísifo!).


Pero también es necesario que hable la voz de la sangre, que los gitanos bailen. Así, El Borrico volverá una y otra vez a las Bulerías (a las que da una dimensión más majestuosa, al  cantarlas por Soleá). Grabó poco, porque se consideró un aficionado (ahí podemos encontrar a los más grandes), una especie de filósofo errante, pobre como Job (¿Hay dinero acaso que pueda pagar su cantar? El cante grande no es algo que se da todas las noche, a una hora determinada, en una taberna de profesionales), un gitano puro que, inconscientemente, sabe que su cante, al igual que la vida, es una eterna re-creación, que los momentos más intensos de la vida, el amor y la muerte, son efímeros, que todo ello no es sino un fuego que asciende y muere y renace, que el placer y el dolor son una misma llama abrasadora que nos extirpa el mismo grito del alma. Entonces… ¿discos? ¿para qué? ¿cantar ante máquinas? ¿ante aparatos extravagantes en un estudio vacío, sin nadie a quien decir esas cosas que salen de lo más profundo de uno mismo? No tiene ningún sentido.


¿Su vida? De aquí para allá, a salto de mata, a lo que salga. En un principio, obrero agrícola, se va consagrando poco a poco al cante, “sin querer salir nunca de su provincia”. Era lo que se decía antes, “un cantaor de ventas”, de esos que son llamados a última hora, ya que siempre están desocupados cuando "está de paso un viajero acaudalado”. Se diría que estamos en el siglo pasado (XIX) (Reconstruimos estos datos del ‘Diccionario de Flamenco’, de José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz). Un día, alguien le espeta: ”¡Canta más bajo! ¡Chillas como un borrico!!”. A raíz del incidente, se le queda ya el apodo de El Borrico. En una entrevista, contó la siguiente anécdota:
“Estando un día en una caseta de la Feria de Sevilla, me encuentro con La Pastora (nombre de La Niña de los Peines) y con su marido, (Pepe) Pinto. Alguien nos embarcó para ir de fiesta a cantar a una venta. Estaba tan emocionado de estar acompañado por gente tan importante, que tuve que… ir al retrete. Allí, me acordé de la letra de un antiguo cante de José el de la Paula. Salgo, me acerco al guitarrista y le digo: "¡Escucha y sígame! Me salió bordado el cante que era la perfección misma, tan requetebién que, aún hoy en día, veinte años después, la gente que estuvo allí, todavía lo comenta”.
En 1967, El Borrico causó tal revuelo con una Bulería por Soleá, en un ‘Encuentro Internacional del Arte Flamenco’ de carácter oficial y formal, que le concedieron la COPA DE JEREZ y le empezaron a rogar que grabara discos. Para ello, era necesario ir a Madrid; fue en el Talgo, y se quedó deslumbrado a medida que iba descubriendo “ceniceros y moquetas por todas partes”. Ortiz Nuevo y Blas Vega contribuyeron en gran medida a que, durante ese último periodo, en el cual hizo una auténtica carrera, fuera conocido. “El Borrico alcanza el nivel de los grandes maestros que conservan las reliquias de la mejor época”, escribirá uno de ellos; y el otro, manifestará lo siguiente: “El cante de El Borrico pertenece a este género del cante grande que jamás puede perecer”.
He ahí pues, como a fines de este nuestro siglo XX, en un rincón de su Andalucía, de donde no le gustaba salir, ese hombre no hizo sino cantar verdadero cante, el que no da ningún dinero, tan complejo y tan difícil de transmitir en su forma antigua, y que él supo respetar con rigor, SIN BORRAR NADA. Ponía letras, “transmitidas a través de sus antepasados", de un alto grado poético. Y ese hombre… ¡no sabía leer! ¡Oh, fuerza, nobleza, grandeza del pueblo andaluz!


Alexis Weissenberg escuchó este disco: “El Flamenco es ante todo el grito del deseo, también una confesión inacabada. Es una declamación que vacila entre la acusación y la declaración, entre el impulso de la vida y la nada. Sin embargo, una grieta, o mejor dicho, una ruptura están enclavadas en él desde el principio”.


(Como en otros discos de esta colección, el texto del libreto contaba con traducción al inglés y al español, del original francés. En otros discos de esta colección no se incluye la traducción al español, caso de los dedicados a Manuel Agujetas o Carmen Amaya, -tal vez, con tiempo, pueda traducirlos, y si mi oxidado francés está a la altura. 
Discos disponibles en la Biblioteca Pública de Valladolid, como todos los álbumes que estamos trayendo aquí, y que vamos colocando por orden alfabético. El próximo: Camarón de la Isla, por Faustino Núñez).

jueves, 5 de abril de 2018

Días de flamenco en vivo por Burgos, Segovia, Valladolid: María Terremoto, Jesús Carmona, Rosalía, Lizana...

Recogemos algunas propuestas de flamenco, vamos a dejarlo ahí, en directo para este fin de semana en nuestra ciudad y provincias cercanas a ella de esta región (las que hemos podido controlar, ojalá haya más aunque no nos enteremos, y vosotr@s/ustedes lo vean y disfruten).
Empezamos por Segovia y con baile, el de Jesús Carmona. Este viernes y sábado en el Teatro Juan Bravo presentando su espectáculo 'Amator' (horarios, precios, aquí). Uno de los nombres destacados del panorama actual del baile flamenco, impulsado por el premio obtenido en el Festival Internacional del Cante de Las Minas en 2012, El Desplante para la modalidad de baile. Desde entonces es un habitual de festivales, teatros -nacionales y extranjeros-, y de tablaos.


Carmona recientemente ha participado en el Flamenco Festival de Nueva York, al igual que Rosalía, quien para su actuación en Burgos (Cultura Cordón.  7 de abril. 20.30 horas. 12 euros) cambia a su actual acompañante y mitad de su éxito, el guitarrista Raúl Refree, por el tocaor Alfredo Lagos. Una cierta novedad en su trayectoria la de contar con el acompañamiento del hermano del cantaor David Lagos, que no es la primera, pues han colaborado en diversas actuaciones; y la llevará a mostrar un repertorio más propiamente flamenco (hay que decirlo así, por cierta controversia existente en torno a la ¿cantante o cantaora?). Añadir que el día antes, viernes, Rosalía y Alfredo Lagos estarán en el Teatro Bretón, de Logroño (entradas agotadas).


Nos quedamos en Burgos, también el sábado, pero en el Teatro Principal. Y sin solaparse con la actuación de Rosalía, pues será a las diez de la noche -¡aprovechen la sobredosis de flamenco, burgaleses!. Porque mucho flamenco traen María Terremoto, Anabel Valencia, al cante, y Nazareth Reyes, al baile (más un amplio plantel de tocaores y acompañantes: palmas, percusión). Tres mujeres, jóvenes, continuadoras de sagas flamencas con peso. María, de los Terremoto de Jerez; Anabel, de la casa Valencia, de Lebrija (es prima de José Valencia); Nazareth, del barrio Santa Cruz, de Sevilla, hija de los bailaores Cristóbal Reyes y Juana Amaya.

Pasamos a Valladolid, con Antonio Lizana (viernes; Lava. 20. 30h. 11 euros). Una actuación integrada dentro del 13 Festival Jazz de Valladolid -antes de Castilla y León-, la del saxofonista y cantaor, también presente en el citado Flamenco Festival NY. Su presencia puede considerarse como muestra del interés que (el) flamenco sigue generando más allá de su circuito.
El sábado en el Teatro Las Peñuelas de la localidad vallisoletana de Cigales (19.30h.; 8 euros) el guitarrista Raúl Olivar, y su grupo, que continúa presentando su nuevo disco, Castellano.

Arte: Triptxo Lopez.

Y el domingo la afición flamenca de Valladolid rinde homenaje a uno de sus aficionados más entregados a la causa del flamenco en esta ciudad: Carlos Salgado 'Castañeta'. Y será la propia afición quien brinde este reconocimiento con su cante, toque y baile para un hombre, un aficionado entrañable, dispuesto a jugarse sus 'jurdós' en pro de que la afición flamenca a este arte perviva en su ciudad.

lunes, 2 de abril de 2018

Beni de Cádiz (Colección 'Grands Cantaores du Flamenco'. Vol. 17) por Mario Bois

Proseguimos con textos aparecidos en libretos de discos flamencos. Turno para el dedicado a Beni de Cádiz (1929-1990), el volumen 17 de la colección, Grands Cantaores du Flamenco. Una publicación made in Francia, con continuas ediciones, no sólo en el país galo, sino en diversos países de Europa, España incluida (años 80, 90 -a esta década pertenece el cd del cantaor gaditano-, y principios del siglo XX). Dirigida por Mario Bois -ver nota biográfica al final-, quien firma los textos del libreto, en francés, inglés y español. Hemos obviado los comentarios de Bois a cada cante, al considerarlos muestra de la personal forma de escribir del autor, la cual queda más que reflejada -de ahí el interés de traerla aquí- en su texto sobre la vida y obra Beni de Cádiz.
Sí incluimos la ficha técnica:
Guitarras: José Manuel Roldán, Pepe Martínez, Luis Maravila, Antonio Arena, Antonio González, Paco Aguilera
El disco contiene 18 cantes seleccionados de toda su discografía: Fandangos, bulerías por soleá, bulerías, siguiriya, zambra, soleares, alegrías, malagueñas y verdiales, “cante macho del levante”.
Traducción Montserrat Moral.


"Sin duda alguna este disco evocará a Manolo Caracol. De genio menos fuerte pero capaz de un arte tan elevado. Beni de Cádiz no sabe hacer ‘hacer carrera’, y lo mismo que Caracol tampoco sabe de asuntos. Beni lleva en sí el cante  grande, el que viene desde lejos, lo canta sin remilgos, tal como sale, a veces con geniales ocurrencias, siempre con musicalidad e indiscutible gran pureza de estilo: de esta vieja fuente surte, generoso, un chorro límpido.
Pero Beni no sabe manejarse la vida; graba mucho para cualquier editorial fonográfica, importante o no, ofrece su cante grande en cualquier ocasión con tal de recibir un ‘cachet’ enseguida desvanecido y hecho humo. La suya es obra dispersa: raros son los discos que grabó enteramente. Si tal o cual le pide cantar cualquier cosa, mediocres cantes flamencos, ‘novedades de tercera fila acompañadas por orquestas de quincalla, pues igual lo admite y canta estas farándulas. Bien sabemos que lo mismo hacía Caracol; y también podemos entenderlo ya que con muy pocas excepciones –una de ellas es Antonio Mairena-, la sola práctica del cante puro no alimenta. Por esto se encuentra lo mejor y lo peor en los discos comercializados de Beni, se encuentra todo lo que uno quiere y más de lo que no quiere. Muy a las claras Beni nunca supo de directores artísticos o consejeros profesionales…


Le conocí por los años 70, cuando iba de bar en bar, en la noche sevillana. A su alrededor noté tanta admiración como piedad. Le vi consumido por fuego misterioso, quemado por esta incandescencia que calienta, da brillo y luego destruye, abrasado por este oscuro y obstinado demonio que se llama el duende flamenco.
Se llamaba Benito Rodríguez Rey. Nació en Cádiz en 1929. Su vida profesional la empieza como bailaor en la compañía de Manolo Caracol y Lola Flores. A partir de 1955 se integra en la Compañía como cantaor. Luego pasa al Ballet Pilar López y, a consecuencia, de una grave enfermedad, tiene que dejar su actuación en 1959. Se le cree perdido y se organiza, en Cádiz, un importante homenaje a favor suyo: aquella misma noche actuaron la Niña de los Peines, su marido Pepe Pinto, la joven Paquera de Jerez, el fabuloso Terremoto de Jerez… ¡Es poco decir nuestra añoranza de no haber asistido a tal velada!
El año siguiente se encuentra otra vez a Beni en los mejores tablaos de Madrid y, durante el verano, en los festivales andaluces de flamenco. En 1971 en el Concurso Nacional de Córdoba recibe, además de varios premios por categorías, el Premio de Honor. Vuelve entonces la enfermedad. Pero Beni, Fénix que siempre renace, otra vez emprende el vuelo y vuelve a los tablaos y a las peñas de Andalucía, sobre todo las de Sevilla. 1976 representa el año cúspide ya que gana el máximo galardón: el Premio Nacional de Cante. Los últimos años serán de declive, de cansancio, de sufrimiento y de pobreza.
Todavía participa en algunos festivales (algunas veces incluso llega a olvidarse del texto, cosa nunca vista ni en un simple cantaor de afición). Muere en 1990, según dicen, discretamente, en una casi indiferencia, a los 60 años. Hace muy poco se le ha brindado un rotundo homenaje. Acabada la vida, brota la leyenda.


En su tiempo se escribió de él:
“Artista de excepción, Manolo Caracol influyó de manera tan importante como peligrosa en el estilo de Beni… su propia personalidad así amenazada tendría que cuidar más de la calidad de su repertorio” (según Fernando Quiñones).
“Benito demuestra inmejorables calidades escénicas. Se trata no sólo de cantar y de cantar bien sino también de comunicar (…) de lanzar el cante con brío, de anclarlo en el público, a quien ya no se puede dejar. En esto, que muy pocos artistas dominan, Beni es el maestro de los maestros… Lograr atención, luego silencio y entonces darse el lujo de cantar sin micrófono, de irse entregando… en un cante de los más afinados, compenetrado de misterio y de dolor” (según J. L. Ortiz Nuevo).
Como auténtico flamenco vivió Beni del aire de su tiempo, vivió como bogan aquellas barcas en la bahía de Cádiz."




Mario Bois (1931, Francia), escritor y editor musical. Muy relacionado con la danza y la música clásica, llegando a ser presidente del Consejo Internacional de la Danza para la Unesco entre 1994 y 1997; de joven mantuvo relación con Igor Stravisnsky, publicando un libro con sus recuerdos, al igual que haría con Rudolf Nureyev, con quien mantuvo una larga amistad, confiándole el bailarín la gestión de sus derechos; también con el compositor Iannis Xenakis. Nombrado Chevalier des Arts et des Lettres, el flamenco ha sido otro de sus interese. Además de dirigir esta colección de flamenco -hasta 26 volúmenes hemos encontrado-, ha escrito diversos libros: Carmen Amaya, la danza del fuego (Espasa Calpe, 1994); Flamencos (Prix de la Maison de poesía), Le Flamenco (Prix des Muses), Le flamenco dans le texte (Atlantica eds. 2016).

lunes, 26 de marzo de 2018

Los discos que trajo el invierno (y 2): El toque y otras relaciones (Cañizares, Arcángel, Mayte Martín...)

Tras recopilar los discos de cante publicados durante la estación invernal abordamos los del toque, de guitarra, no hay otros instrumentos esta vez. Empezamos por las obras más estrictamente flamencas, que no derivan en fusiones.


- Detrás de la verdad, de Alberto López.
- El mito de la caverna, de Juan Manuel Cañizares.
- Salinas, de Óscar Herrero (también se hace eco del disco del guitarrista en esta excelente web francesa).
Ya entrando en las fusiones:
- El arte del encuentro, de José Antonio Aarnutse.
- Solo, de Samuelito (guitarrista francés, al igual que Jean-Baptiste Marino y Nicolás Sáez; de sus últimos discos se habla, aquí, en francés, pero quede constancia de ellos).
Por último anotar dos discos publicados en otoño, pero que no apuntamos en su momento:
- Bordón de arena, de Pablo Vega.
- Aural, de Fernando de la Rúa. 
Y un próximo lanzamiento: Caótico, de José Quevedo 'Bolita'.


Pasamos al apartado mixturas, en el que aparecen nombres muy conocidos que en sus últimos trabajos discográficos han optado por otras relaciones musicales, digamos, cuyo resultado sonoro, musical no sería el que es sino fuera por sus raíces flamencas o ser flamenc@s (la verdad, da un poco de corte meterl@s en este apartado).


Y resultarán 'familiares', del agrado, de quienes tengan el oído o sus preferencias musicales en géneros, sin serlos propiamente estos discos, como las músicas del mundo (Al este del cante, de Arcángel), el jazz y/o el rock (Delirium tremens, de Rosario la Tremendita) o la canción -clásica, latina- (Tempo Rubato, de Mayte Martín).


Tampoco se podría entender sin el flamenco el nuevo disco de Niño de Elche, Antología del Cante Heterodoxo, para oídos más cercanos al presente musical, pero con temas que también 'tocarán' a oídos más clásicos, tradicionales.
La otra abanderada de la 'revolución' flamenca, Rosalía parece que estrenará nuevo disco en el Sónar; y parece, también, que crea escuela, o eso da qué pensar al escuchar a María José Llergo.
Rosalía es una de las invitadas en A través de la luz, la ópera flamenca de Vallellano & The Royal Gipsy Orchestra -el proyecto de Fernando Vacas-, que después de varios eps y singles, verá su publicación en formato de larga duración con invitados varios, aparte de los que ya se conocían: Remedios Amaya, José Antonio Rodríguez, Jorge Pardo, Niño de Elche, Howe Gelb, Lee Ranaldo, Steve Shelley...


"Todo está más inspirado en el flamenco", dice Soleá Morente al referirse a su segundo disco, Olé, Lorelei, que amplía el territorio pop por el que se movía en su anterior álbum.
También podría incluirse aquí a Naike Ponce y Paquete y su nuevo disco, Con nombre de mujer; o lo nuevo de Makarines, Nuestro Universo.
Qué más. También se ha oído que Rocío Márquez y su proyecto con Fahmi Alqhai, Diálogo de viejos y nuevos sones, verá la luz en formato disco.
(Ya que estamos en este apartado, el 13 Festival de Jazz de Castilla y León a celebrar en esta nuestra ciudad de Valladolid -4 al 8 de abril- incluye la actuación de Antonio Lizana -el grupo Patax también hace alguna cosilla con el flamenco-, más info aquí).
Y por volver al 'canon flamenco', se anuncia para esta primavera el disco del cantaor Israel Fernández, Universo Pastora, que suena tal que así, el cantaor.

jueves, 22 de marzo de 2018

Los discos que trajo el invierno (1): El cante (Pérez, Carpio, El Cabrero, Soto, Pino, Peña, Serrano, Benítez...)

Cambio de estación, ¡la primavera llega! Decimos adiós a un invierno que ha dejado una notable edición de discos de flamenco y adláteres como testimonio de su paso. Entre ellos, nombres de peso, reconocidos publicando muy diversos trabajos. En especial, cantaores y cantaoras (o cantanteores/as, en algunos casos). También nos deja el invierno el anuncio de próximos discos: Estrella Morente, Jeromo Segura, Rancapino Chico, Alfredo Tejada, David Lagos, José Quevedo 'Bolita', Dani de Morón, Miguel Poveda, Antonio Reyes, María Terremoto, Marina Heredia, Esperanza Fernández, José Ignacio Franco...
Los primeros meses del año, así como los últimos, suelen ser pródigos en lanzamientos de cara a llamar la atención de promotores de conciertos flamencos; les deseamos la mejor de las suertes en dicha tarea. 
Empecemos con el repaso -hasta donde hemos podido controlar-, desde lo publicado a principios de invierno hasta su final. Primero, el cante:


-Arañando el alma, de Andrés de Jerez. Publicado en Francia, donde se grabó con la guitarra del francés Samuelito, a finales del año pasado, se ha editado en nuestro país a principios del 2018.
-Trazos, de María José Pérez; segundo disco de la cantaora almeriense, más que preparada para estar en primera línea del cante (entrevista y audición disco, aquí).


-Fandangos de Huelva, de Sebastián Cruz.
-Mi largo caminar, de David Pino (entrevista y audición, aquí).
-Mi tierra, de Mari Peña (entrevista y audición, aquí).


-Coplas del desagravio. A la mujer, de Vicente Soto 'Sordera'.
-Quejío de mi alma, de Enrique Afanador (siento un cierto interés por este joven cantaor).
-Dos caminos, de Samuel Serrano (más info, aquí, de esta joven promesa).
-Quimeras del tiempo. Recuer2, de Ezequiel Benítez.
-Entretelas de mi flamenco, de Roque Barato el Torres.



-Ni rienda ni jierro encima, de El Cabrero.
-Con la voz en la tierra, de David Carpio (más info del disco y de uno de los valores del actual flamenco, aquí).
-Los 100 mejores cantes de Pepe Pinto, de Pepe Pinto (cinco discos dedicados a la obra del cantaor y marido de la Niña de los Peines; info: aquí).
-Homenaje a la poesía de Fernando Villalón, con Calixto Sánchez y Eduardo Rebollar (volumen 52 de la colección 'Flamenco y Universidad').


Hasta aquí esta primera parte sobre los discos publicados durante el invierno, en el apartado del cante. Para la siguiente entrega los discos de toque -guitarra, piano...- y derivados del flamenco. Señalar que varios de l@s cantaor@s reseñados en esta primera parte incluyen algún tipo de 'canción' o de acercamientos a otras músicas, es el signo de los tiempos-mercados. Un mercado donde es difícil entrar a no ser que estés bien respaldado por alguna discográfica potente, muy potente:
51 E 0 0 1 ARCANGEL AL ESTE DEL CANTE UNIVERSAL
48 ▲ 59 18 48 ROSALIA LOS ANGELES UNIVERSAL
38 ▼ 17 17 2 NIÑO DE ELCHE ANTOLOGIA DEL CANTE FLAMENCO HETERODOXO SONY MUSIC
Hace un par de semanas estos discos estaban en la lista de 100 más vendidos en España; también había estado el de Mayte Martín, 'Tiempo Rubato'. De estos, por su contenido hablaremos en la siguiente entrega de la cosecha invernal disqueroflamenca (Significado números lista, de izq. a dcha: puesto actual; semana anterior; puesto más alto; semanas en lista).
Apuntar que Carmen Linares ha sido recientemente premiada en los Premios de la MúsiCa Independiente por su último disco.

P. D.: Creo que no recogimos en su momento la publicación de Reflejos de Andalucía, estreno del cantaor vasco Juanjo Navas, quede constancia de este disco-libro.