lunes, 19 de febrero de 2018

Mientras llega el 23-F, el recuerdo gira hacia la Tertulia Flamenca (de Valladolid)

Otro mes de febrero, hace seis años, hubo dos citas de la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid. Por entonces se llamaba Club Flamenco -y con la etiqueta club figuran en este blog todas las entradas a él/ella referid@s-; club para igualarse a otros existentes en la Biblioteca, nombre oficial: 'de Castilla y León'. Pública tiene que ver con sus orígenes, de cuando aquí no había saber público y se creó este centro del saber di-verter-vertir. Abierto al alcance de tod@s nuestro para nosotros: público -luego están ellos...
En esas dos citas del 12 y 27 de febrero, las dos primeras de la Tertulia-Club que había arrancado un mes antes, los temas fueron: orígenes y viejos cantes. Se empezaba por el principio. Basta echar un vistazo a los cantes seleccionados para la escucha en ambas citas y ver la base que tenían aquellas reuniones abiertas a todo tipo de filiaciones, gustos, intereses flamencos, medio flamencos o no, de quienes asistíamos.
Sí, se echa de menos la Tertulia. Se 'salvó' la del año pasado reduciendo tiempo de sesiones; al terminar se habló de temas a tratar para el año siguiente, este.
Temas. Mirando atrás. Mirando adelante. Un horizonte de flamenco, lejano, en uno y otro sentido. Territorios muy poblados ambos, con espacios abiertos por llenar, zonas (de) 'fantasmas' por conocer transitar, cada uno de ellos. Lo conocido y por conocer provoca(ba) el debate, el intercambio de conocimientos e intuiciones.
Queda ahí colgado por desarrollar, "el flamenco es un arte imperfecto", como afirmaba rotundo Miguel Ángel, se lo decía su instinto de flamenco y artista -tiene nuevo libro el amigo Galguera, El motín del pan, una de las casi revoluciones que pasaron en este Valladolid: malo para el público.

Fotografía: Paco Manzano.
Más concretado estaba el tema Enrique Morente. Hacerlo entre varios. Como las etapas que tuvo el cantaor. Siempre estuvo presente en las Tertulias, provocando el definirse de cada cual ante su hacer flamenco. Ya sabes. Que si lo mejor estuvo al principio, que si no entiendo-me gusta lo que hizo después, "¡el cajón para los pollos!"...  El flamenco moviéndose en círculos. Teoría en desarrollo: Su tiempo es más circular que lineal, más oriental que occidental. Admite el imaginarse que gire en un sentido contrario al de las agujas del reloj. Círculo que al completarse e iniciar un nuevo giro, desde su clásico misterioso inicio en adelante hasta hoy, parte con la posibilidad que da el saber algo más. Avanzar, sin repetirse, desde la repetición. No se excluye fusión tiempo circular con tiempo lineal.
También estaba el hablar sobre los palos del flamenco. Tema que abría muchas posibilidades. Tal fue el sello de la Tertulia: posibilidades. Desde lo hecho que está el flamenco.
Me acuerdo de la Tertulia Flamenca de la Biblioteca Pública, mientras se avecina el 23-F. De febrero. De Flamenco. Inicio de Festival de Jerez. Salida al mercado: Niño de Elche. A nivel trans-nacional.
Aquí, en un pueblecito muy cercano a la capital, La Cistérniga, aficionad@s y admirador@s vallisoletan@s se citan ese día para dar un homenaje a Paco de Lucía.



Y dos días después, espectáculo de baile con la compañía de Sara Nieto, en el Teatro Cervantes. Y más adelante lo de Daniel Casares y la Semana Santa. Girando.

viernes, 9 de febrero de 2018

¿Y si Camarón hubiera tenido éxito comercial con 'La leyenda del tiempo'?

A veces fantaseo con esta pregunta. Y la realidad del tiempo en el que se publicó el disco y el lugar (España) bloquean la visión de otro futuro en la vida artística de Camarón.
Uno supone que habría sido una liberación para el genio de la Isla; él decía estar cansado de "tanto ay ay". Es terrible ser cantaor/a de flamenco. Siempre expuesto/a, siempre exponiéndose. El desnudo total, ese donde se ven hasta las vísceras, los fluidos que recorren el cuerpo. Y entonces conseguir la grandeza -hacer magia, si así lo entiendes mejor-, transmutarse, unir esa materia carnal al alma, el espíritu, la psique, como quieras llamarlo.
Para eso hay que pagar el alto coste de la vida, la muerte -lo mejor de la vida (Neil Gaiman)- cada vez que se hace el flamenco. Es el destino del artista flamenco. Un destino del que puede escapar si hace una 'leyenda del tiempo'. Un 'no nos pongamos trágicos', de andar por casa, por ejemplo.

Disculpas al autor de la foto, por no acordarme de su nombre ¿Luis Laforga?

Creo que sí podría haber supuesto algo para el pueblo gitano en España. Si hubiera tenido éxito comercial, vender miles de discos, podría haber conseguido más que otros gitanos y gitanas superventas de ese tiempo, Los Chichos, Las Grecas. Tal vez reducir el racismo español contra los gitanos, su 'normalización' dentro de esta sociedad española; por ser quien era en ese momento Camarón, podría haberse roto la idea de sólo entretenimiento que se tiene sobre los gitanos músicos, a quienes se sigue viendo con distancia, como gitanos, dentro del mundo del espectáculo que sigue siendo payo o gaché.
Sí, creo que el éxito de 'La leyenda del tiempo' podría haber hecho mucho para romper barreras de marginación del pueblo gitano en esta sociedad, en esta España, que es la suya.
"Rockero imaginario", dijo un diario francés al hablar de Camarón poco después de su muerte. Ahí estaba el potencial de esa 'leyenda...'
Para un artista, de verdad, el fracaso es un éxito, es consustancial al hecho de ser artista (si no sería un 'artista' de ventas). Y el fracaso de 'La leyenda del tiempo' sirvió a Camarón para encontrar el sonido de su flamenco y por extensión el de todo el flamenco que se iba a hacer a partir de ese momento. Todo arte debe sonar a su tiempo. Y ese es el éxito que trajo el fracaso.

martes, 30 de enero de 2018

Aficionad@s: No preocuparse por las cosas modernas que pasan todos los días

Los Premios de la Música Independiente han comunicado y tra tra tá los candidatos de su edición 2018; entre ellos los de la categoría 'flamenco', los de quienes han sacado disco en 2017. Ahí encontramos a Antonio Agujetas, Carmen Linares, Antonio de Canillas, David Carmona, Jesús Méndez, Paco del Pozo, El Perrete (son los propios interesados, sus sellos discográficos o amigos quienes inscriben los nombres en estos premios, no los organizadores, de ahí que falten nombres). Luego hay otros nombres que podrían entrar en ese apartado -y eso ya queda a la interpretación de los organizadores, sino los meten en otras categorías como pop, jazz o músicas del mundo-: Aurora -el grupo-, Antonio Rey, Dorantes, Chano Domínguez, Camerata Flamenco Project, Rycardo Moreno, Tomasito, incluso, Raúl Rodríguez (puede que haya más nombres flamencos, no me he matado mucho en mirar los casi 900 inscritos de todos los estilos).

Pedro el Morato.

Entonces tenemos por un lado a los que hacen el cante y por otro, a los que hacen canciones o temas. Y pueden gustar las canciones a l@s aficionad@s flamenc@s. A mí por ejemplo me divierte la canción que ha sacado Niño de Elche como adelanto de su nuevo disco, y también alguna de Rosalía me gusta, y de Tomasito, y hay una canción de Leonard Cohen versioneada por Morente, Enrique, que también me gusta ¿la Aurora?, y 'La leyenda del tiempo', me gusta, mucho. Y más de otr@s cantantes, gitan@s y gachés, que al igual que quienes hacen el cante presentan alguna singularidad o son singulares (de India Martínez no he encontrado ninguna que me guste; de Niña Pastori tendría que pensar si alguna vez; El Barrio me resulta lejano; el 'corazón partío', no me dice nada).
¿Hay canciones que se pueden incluir dentro del flamenco? ¿Se puede aplicar al flamenco lo mismo que al jazz donde blues, soul, funk, hip-hop, son el formato canción de esta música creada por negros norteamericanos?
Preguntas que se hacen desde que el flamenco es flamenco y siguen ahora generando irritación entre la afición flamenca, gracias sobre todo a las 'noticias' de la prensa al respecto.
He aquí un ejemplo reciente y cercano porque pasará en nuestra ciudad. Se refiere a un concierto, que dará en el Teatro Zorrilla, Juan Fariña, el sábado; dice la/el nota: "utiliza el flamenco para hacer de la copla un cante a sus raíces... hace una oda al flamenco más puro para rescatar la cultura y el cantar del pueblo andaluz, recuperando los recuerdos sonoros de cantaores tan recordados como Manolo Caracol, Rafael Farina, Miguel de Molina o Juanito Valderrama"... El "espectáculo" se llama 'Coplas en mi memoria'. Marketing venta de entradas al margen, quien lea esto entenderá -y el que no ya se enterará en el "espectáculo"- que va a escuchar La salvaora, el emigrante, lo que sea que cantara Farina y las conocidas coplas de Molina, Miguel -y tal vez Antonio-, muy respetables, y más, todas ellas.
Otro ejemplo igual de reciente y cercano, el de Diego Guerrero, que actuará en la Sala Porta Caeli el jueves: "ha trascendido siempre al flamenco en su música. Aunque siempre su raíz flamenca se mantiene, es capaz de interpretar y entrelazar con una elegancia y sabiduría únicas, géneros musicales tan complejos como la rumba afrocubana, la timba, el jazz o el propio flamenco". Mejor decir esto -pal marketing- que lo que hace es lo mismo que Antonio Carmona. Guerrero estuvo nominado a los Grammy latinos dentro de la categoría flamenco el año pasado. También estaban Las Migas y Macanita y Mijita; ganó finalmente Vicente Amigo -¿el toque flamenco como música ambiental?. Un concepto 'amplio' del flamenco tienen los latinos premios estos.
A ambos lados, en la prensa generalista y en la alternativa, el uso de la palabra flamenco es muy elástico, cada uno según sus inclinaciones, desidias o intereses.

Enrique el Gordo.
El flamenco como una técnica musical más, con lo que puede suavizarse el arte de exhibición atroz que efectúa todo/a cantaor/a, que no va al público con su cante, a diferencia del cantante que se exhibe ante el público como ante un espejo. Ya, suena de aquella manera esto. Creo que hay que pensar en el flamenco al revés que otras músicas. Por algo es tan singular ¿no?
Gitano no es sinónimo de flamenco. Cante gitano, sí.
Una letra de un cante, de una canción, no es poesía, por mucho que diga Lorca, que lo decía con otra intención, para señalar su verdad, la sabia pura profunda verdad de aquellos cantaores académicamente 'analfabetos' culturales / naturalmente cultos.
"No se le puede vender a la gente simplicidad voluntaria. O en algunos casos, de bajar en la escala social" (Gary Snider, poeta en American smoke, de Iain Sinclair. Alpha Decay. 2016)
Podría seguirse.
¿Preocuparse? Es el tiempo que nos ha tocado vivir, amig@s, y resuena como el de Demófilo, el del Concurso de Granada, el de Antonio Mairena, Camarón... 



miércoles, 24 de enero de 2018

Di-vagando entre flamenc@s

¿A quién pertenece el flamenco? suena como preguntar ¿sueñan los androides con ovejas eléctricas? Y el caso es que hay respuestas. Posibles.
Lo que sí parece claro es que el epicentro de esta música, de este arte se encuentra en esta parte del planeta llamada España, también su lugar de misterioso origen. Cuando a Rosalía le han preguntado por qué ha escogido el flamenco, ella responde porque es nuestra cultura. Una respuesta con mucho valor por parte de quien mayoritariamente es seguida por un público no flamenco, más bien de música pop -actual o de antes-, es decir, de preferencias influencias anglosajonas (se acepta world music, también).
Parece claro también que la palabra flamenco tiene un atractivo sobre el público. Aún. Da un sentido de autenticidad, de 'propiedad', ya se sea aficionado al flamenco o al flamenquito; si un grupo o un/a cantante dice que en su nuevo disco hay un tema con aires flamencos o que colabora un/a flamenco/a la atención que va despertar en los medios de comunicación va a ser mayor que si no hubiera ese 'flamenco'.
Incluso quien no haga flamenco, ni cuente con colaboraciones, pero exprese su admiración por el flamenco obtendrá un titular. Se agradece el reconocimiento.
El Purili de la Línea, Pepe el Boleco, Lela Soto, María Terremoto, adolescentes, cantaores y cantaoras muy jóvenes que van en la línea flamenca 'clásica' son señalados por los 'entendidos' como novedad-modernidad frente a otros nombres espurios tal que la citada Rosalía o Niño de Elche (los dos actuarán en el Sónar, festival de músicas avanzadas; e Israel Galván, también). O Rocío Márquez -en ocasiones no hago cante.
Hacer el cante o cantar canciones. Verdad o ilusión. ¿A gusto del público la elección o que se j... el espectador medio? Fascinante, cambiante, irritante... está el mundo del flamenco en estos casi primeros veinte años del siglo XXI.
(Una pregunta imaginaria. En un mundo como el que pintan algunas películas de ciencia ficción -Blade runner, Ghost in the shell, Valerian...- ¿se hará flamenco?).









Ya aprovecho -y al margen si se quiere de lo arriba comentado- para señalar estos dos recitales en nuestra ciudad, Valladolid, este viernes y el domingo. Con dos cantaores, de interés.

miércoles, 17 de enero de 2018

La nueva cantera flamenca que llega: Juanjo Navas presenta 'Nortejondo' este sábado en Valladolid

Tenemos este sábado en nuestra ciudad, Valladolid, un recital flamenco en el Teatro Cervantes. Se presenta bajo el título 'Nortejondo' porque del País Vasco vienen su cantaor y tocaores; músicos jóvenes que han saltado a la palestra a raíz del  libro-cd, Reflejos de Andalucía, basado en los poemas del también joven escritor Beñat Arginzoniz.


De cantaores vascos recientes teníamos noticias de Maizenita, pero hay más, como se cuenta en este artículo, entrevista al cantaor Juanjo Navas, de familia andaluza emigrada al País Vasco, todos aficionados al flamenco.


Además, Euskadi es zona donde el flamenco en directo tiene su lugar dentro de diversas programaciones como el Bilbao Flamenco o la que ha empezado a recorrer estos días distintas localidades, un clásico del invierno, la Gira Flamenca del Norte (de la que se ha descolgado Burgos este año, presentando su propia programación, que comienza este sábado con Jesús Méndez y Antonio Reyes).
Viene sucediendo, nuev@s nombres, nueva cantera de flamencos y flamencas, preparad@s, conocedores, sin flamenquito; también nuevo público,y nuevos autores que se suman al interés por este arte, caso de Beñat Arginzoniz, que acaba de publicar un libro sobre Camarón:


Antes de dejaros con la introducción de Beñat al disco-libro que se presenta este sábado, recordar el curso de cante que dará Juanillorro en Valladolid (ver cartel):





"Primero fue la noche, el pulso oscuro de la sangre. Primero fue la persecución y el miedo.
El hambre, el frío, la humedad, las cuevas, las chabolas, el ghetto, el sucio catre donde se abrazan el sufrimiento y la vergüenza. La miseria, los suburbios, las duquelas, las conducciones, las rejas de la trena, madre, calabosito oscuro.
El jornal, los campos, los olivos. Las manos peleando con las sordas raíces bajo tierra, la espina del sol latiendo sobre la herida. El cansancio, el sudor o las lágrimas, que fatiguitas las mías.
Los ojos sobre el yunque gastado de la vida, los labios resistiendo el vinagre oxidado de los días, las rosas desangradas…La luz combatiendo en la alborada.
Los hermosos cortijos, las cosas de los señoritos, sus brillantes monedas, la saliva y el desprecio, las moscas, la injusticia y el sol, el sol y la rabia.
Las minas, túneles de amor o muerte, las galerías, los barreneros, a mi hermano le han cortao las dos manos, el candil apagado, morir sin confesión. Subir al respiradero por los columpios del aire y mirar el puerto natural de las estrellas. El alto cielo, el cobre de los caminos y la libertad, el vientecito de la bahía, los planetas, la imaginación, María, los bandoleros, y los caballos galopando sobre el sueño. El hospitalito, allí tengo la cama hecha.
Y el no saber nunca cuándo ni porqué, la fortuna, el destino, la suerte, el sino, y el mundo tan grande y deshabitado."

martes, 9 de enero de 2018

Manifiesto 'Así pasen cinco años' (Por una "celebración crítica y fecunda" del flamenco: hoy)



 ASÍ QUE PASEN CINCO AÑOS
Manifiesto
por una celebración crítica y fecunda del primer centenario 
del Concurso de Cante Jondo de 1922.

Los impulsores de este manifiesto somos personas independientes, relacionadas en diversa medida con la creación o la reflexión flamencas, que compartimos una visión determinada del arte de Silverio y de su proyección en la sociedad que lo nutre, lo acoge y a la que se debe. "Poesía -escribió Antonio Machado- es el diálogo del hombre, de un hombre, con su tiempo". El flamenco está llamado a idéntico diálogo, no puede quedarse en eco, en repetición de repeticiones; está obligado, para no morir, a dialogar y debatir (no solo sobre su presente, también sobre su pasado), a proponer e innovar.

José Manuel Gamboa, escritor y productor musical, José Javier León, profesor y autor, Belen Maya, bailaora y coreógrafa, José Luis Ortiz Nuevo, escritor y cómico flamenco y Miguel Ángel Vargas, director de escena y productor.
MANIFESTAMOS:

UNO - Así que pasen cinco años, contando desde este, de 2017, Granada puede y debe celebrar el primer centenario de aquel concurso que, auspiciado por Manuel de Falla, Federico García Lorca y una veintena larga de personalidades de la cultura, tuvo lugar en la Plaza de los Aljibes de la Alhambra los días 13 y 14 de junio de 1922. La ocasión deberá ser aprovechada de manera proactiva y consciente para elaborar un programa artístico y de reflexión que, sin dejar de recordar las buenas, las mejores intenciones de aquella iniciativa, no maquille ni oculte sus errores. Que no se convierta en una hueca efeméride, sino que sirva como favorable coyuntura para propiciar un debate franco sobre lo que el flamenco fue ayer y es hoy, y lo que puede o deba ser mañana. En son de fiesta, sin duda, pero también de análisis crítico.

DOS - Queremos hacer una llamada nada retórica a las instituciones culturales y educativas (tanto locales como autonómicas, nacionales e internacionales) y muy señaladamente al Festival Internacional de Música y Danza, para que aborden un programa revulsivo. Con frecuencia se repite en Granada, sobre todo entre flamencos, la queja por no disponer de un gran festival o concurso a imagen y semejanza de la Bienal de Sevilla o del Concurso del Cante de las Minas de la Unión. Pero Granada ya lo tiene, ya tiene ese gran festival: se llama Festival de Música y Danza y es hijo, por un lado, de aquel concurso del 22 y, por otro, de los conciertos sinfónicos que se celebraban desde 1883 en torno a nuestra fiesta mayor, el Corpus Christi, en el anillo leonado del Palacio de Carlos V. Es hora de que nuestro Festival incorpore las artes flamencas no como manifestación anecdótica o paralela o adorno pleno de color local, sino como elemento copartícipe en el mayor evento de música clásica de la ciudad, y la cita de 2022 puede ser la ocasión perfecta para consolidar ese giro deseable y necesario. No se nos olvide que el flamenco es un “arte casi clásico”, un arte de composición, debido a la “extraordinaria precisión” que exige. Son palabras de Igor Stravinsky, en 1921, un año antes de que Falla y Lorca buscaran su tesoro, supuestamente perdido, por los pueblos andaluces.

TRES - Quienes firmamos este manifiesto no sabemos si existe la marca Granada ni es nuestro deseo vindicarla. Denunciamos, en cambio, el exceso de marcas negativas con el que esta ciudad se está cargando y hacemos votos porque la necesaria celebración del centenario del 22 no sea una más, que venga a engrosar la lista de fiascos locales. No podemos permitirnos un nuevo revés, como el de la celebración del milenio del Reino de Granada, que quedó en poco más que una página electrónica, un mueble de tristeza arrumbao a la pared ciberespacial.

CUATRO - Un Enrique Morente de apenas 30 años dijo: “los intelectuales, si son de verdad y saben escuchar y sentir el cante, pueden ayudar divulgándolo, pero nunca tratando de dirigirlo o encauzarlo”. Morente resumió, en este juicio, aciertos y yerros que podemos fácilmente transferir al Concurso del 22. Consecuencia positiva suya fue la de alentar a la profesión (en contra de lo que se proponía, por cierto): tras él, el espectáculo pasa al gran formato y las figuras del género, los profesionales, disponen de nuevos y mayores aforos.   Otro efecto provechoso fue el interés por el registro y rescate gramofónico de cantes que, como el martinete, tal vez estarían extintos hoy, debido a su escaso o nulo tirón comercial.   Sin embargo, en la parte negativa del balance, la influencia de los escritos teóricos del tándem Falla-Lorca hizo que se perpetuaran estereotipos tan dañinos como el de la pureza, el rechazo de la comercialización, la consolidación poética del gitanismo y, más tarde, el duendismo, o la postergación del baile y la guitarra. A la manera del despotismo ilustrado, el 22 quiso arreglar el flamenco sin los flamencos. La conmemoración que planteamos no puede volver a reproducir tal desacierto: ha de ser un evento que les dé el lugar primordial. El flamenco es de quien lo trabaja, de sus artistas o artesanos; no es de la afición, sino de la profesión; ellos conformarán el futuro... si saben llegar al público.

CINCO - ¿Qué cantan los flamencos y flamencas de ahora? Dos siglos y medio después de la gestación de su arte, ¿qué tocan y que bailan los flamencos de ahora? ¿Cantan, bailan y tocan solo a compás o también a su tiempo, con su tiempo? ¿Al aire de hoy o solo al de ayer? Es necesario estimular la verdadera creación en un momento en que casi todo consiste en versiones de lo ya versionado. La industria y la mayor parte de las instituciones no facilitan la labor creativa, el riesgo de avanzar o volar libre. Urge también la renovación del público, que envejece veloz y sin renuevo. La ocasión de 2022 tiene que ser también la de plantearse en qué se está fallando, por eso este manifiesto se redacta desde el compromiso con la vida, con la cultura caliente, más que con el frío mármol de las conmemoraciones. Y con vocación de impacto, acicate e influencia. Para hoy mismo, para mañana y así que pasen cinco años.

En la ciudad de Granada, a 25 de diciembre de 2017, día de la Natividad, septuagésimo quinto aniversario del nacimiento de Enrique Morente.

José Manuel Gamboa - José Javier León - Belén Maya
José Luis Ortiz Nuevo - Miguel Ángel Vargas

martes, 2 de enero de 2018

Flamenco 2018 a escala vallisoletana

Comenzamos 2018 en esta nuestra ciudad, Valladolid, la actividad flamenca, con hechos, proyectos, ideas, ¿ausencias?

12 de enero en el Lava.

Continuidad, novedades, ¿sorpresas? Todo ello respecto al flamenco que se hace o se hará aquí, el que vendrá y el que gustaría que viniera y tal vez venga.



¿Empezará en enero la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública? Parece que los hados y las circunstancias no terminan por conjuntarse favorablemente. No quiere decir que de no hacerse este año, no se pueda hacer el siguiente.
Ha hecho mucho en estos cinco, seis años, la Tertulia, como impulsar o ser motivo de inspiración en el hacer de flamenc@s de esta ciudad. Por ejemplo, la cantaora Silvia Verdugo tiene idea de hacer un cuartito-tertulia en un local, juntar a un@s y otr@s de otra forma, con el mismo espíritu que la Tertulia, compartir. No es la única iniciativa que bulle en la inquietud de algunos aficionados flamencos vallisoletanos.
No cabe hacerse la misma pregunta sobre la continuidad de las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', faro flamenco que desde hace quince años viene no sólo haciendo realidad un evento con las calidades -artísticas- de otros similares de distintos puntos del país; también ilumina posibilidades, reaviva ánimos o suscita impulsos (un ejemplo: que se hayan publicado dos libros de flamenco -biográfico, uno; pedagógico, otro- hechos aquí, y en estos dos últimos años; está uno por decir: impensable).


Puede añadirse el aumento en número de actuaciones flamencas en salas y teatros, tanto con los de casa, como quienes vienen a esta, sean sus nombres más conocid@s o por conocer. Con mayor o menor fortuna, en cuanto asistencia.
O vallisoletan@s que se quieren dedicar a este arte, y encuentran un cierto ambiente-estímulo de que no se sienten en soledad (una dificultad menos, de las muchas que les esperan). Una dedicación que la mayoría alterna con otras ocupaciones de remuneración más fija o complementaria, ya sea fuera o dentro del flamenco (escuelas de baile o luthier de guitarras como exitosamente hace el cantaor José Salinas). Pero persisten, ahí están, cantaor@s, tocaores, bailaor@s; jóvenes y veteranos.
 

Incluso tenemos corresponsal de revista -Zoco- flamenca en la ciudad. Y los pueblos de la provincia también se animan con el flamenco, en la medida de sus posibilidades, que suele estar por encima de sus gustos o demandas, como en la capital.
Y en las provincias con las que compartimos región tenemos alternativas, lazos, ofertas que amplían la actividad flamenca. Con Zamora como principal aliado-referente, y viceversa.
Sí, tenemos un carácter poco dado a efusiones, exaltaciones, la desconfianza, a veces, no la aplicamos como virtud. Y sí, el flamenco es minoritario, también en esta ciudad; aunque su palabra venda (otra cosa es que lo vendido sea otra cosa). Y que podemos volver a tiempos anteriores, de escasez... más generalizada. Mientras, aquí estamos.