jueves, 19 de octubre de 2017

Misterio y realidad del Flamenco: 'Lejos de los árboles', de Jacinto Esteva (proyección este sábado en la Seminci)

La Semana Internacional de Cine de Valladolid inaugura este sábado su 62 edición, que concluirá el sábado siguiente, 28 de octubre. Entre las primeras proyecciones aparece la película Lejos de los árboles, de Jacinto Esteva, con un único pase este sábado en la sala 11 de los Cines Broadway, a las siete y media de la tarde.
Apuntamos este film por su relación con el flamenco (creo que no es la primera vez que en este blog ha sido señalada la cinta de Esteva). Una relación concretada en un baile de Antonio Gades (con la bailaora Curra Jiménez, y el cante de Calderas de Salamanca), casi al final de tan singular película.
Unas fuentes señalan el inicio de su rodaje en 1965, otras en 1963, su fin hacia 1970, su estreno en el 71-72. Un baile de fechas señal de sus problemas de producción -financiación-, de censura -con el fin del franquismo pudo restituirse la media hora cortada.
Lejos de los árboles es algo más que un documental donde se recogen diversas escenas de ritos, fiestas producidas a lo largo y ancho del territorio español tanto en el ámbito rural como urbano. Desde los bailes en una discoteca de Gerona, hasta 'Los Picaos', pasando por la Romería de Almonte, convento de clausura, mujeres trabajando en el campo y el puerto, Rapa das Bestas, batalla del vino de Haro, carrera de burros, encierros, pasacalles, funerales, tablao, bodegas de Jerez...


"Un ensayo fílmico", se ha dicho de la película de Esteva. Hay un estudio, hay una(s) idea(s), abiertas a la interpretación, a la interrogación (un ejemplo en este enlace), que no interfieren el goce estético de su visión.
Al final: el flamenco (con permiso de la muerte). Se muestra en la única secuencia con una puesta en escena 'elaborada' frente a todas las demás - las citadas arriba: encierros, fiestas, romerías...- tomadas tal cual se producen, 'reales' (descontando los títulos de crédito). ¿Por qué?
Es como si todo lo visto confluyera en el baile flamenco de Gades. Frente a la bárbara espontaneidad ritual de las manifestaciones populares, ya sean en los diversos pueblos españoles o en sus ciudades, la armonía de unos movimientos buscando, trazando un plan que le aleje de esa barbarie (estamos en un tiempo -década de los 60 del siglo XX- donde el flamenco ha alcanzado una total consciencia de su "mundo y formas", y puede mostrarse como alternativa y espejo: real).
El flamenco es esto, también. Dice, vemos, en esta secuencia del baile. Sin desvelar el misterio que late en este arte (hay una parecida reflexión relacionada con el toreo -colabora el torero Chamaco en la película-, que apunta en parecida dirección y el director resuelve, en este caso, a través del montaje paralelo). 
El cine busca crear una experiencia, no visual -efectos especiales-, sino a través de lo visual. Una experiencia vital. Como el flamenco lo hace a través de la emoción (la emoción no es el fin del flamenco, del 'flamenquito' sí puede ser). Uno y otro para llevarnos a 'lo adulto' -ese misterio, ese mundo por descubrir-; para algo bajó el mono del árbol, a caminar erguido y empezar a ser humano, ¿o es que simplemente se fue a una casa en el campo, en la ciudad? (la ciudad ha creado otros rituales bárbaros, con su música extranjerizante -suenan Gatos Negros, Mustang-, continuadores de aquellos rurales, pero insatisfactorios una vez concluidos).


Es la única presencia flamenca detectada en esta nueva edición de la Seminci, que se sepa, la cinta de Esteva. Podría añadirse otra, la de Diego el Cigala, pero la suya aparece unida a lo que hace últimamente, la cosa de la 'salsa', a la que se ha entregado en su nuevo disco y da título al documental, Indestructible. El alma de la salsa (día 22, 22.15h; día 23, 12.00h. Cines Broadway).
P.D.: Lejos de los árboles también se puede ver completa en youtube.

lunes, 16 de octubre de 2017

'Rodolfo Otero: Amor por la danza', en versión original (25 de julio del 2016 - I)



-¿Tú distingues entre baile payo y baile gitano?
-Pues, sí, hombre. Se empieza por los pies. En el flamenco gitano bailan con los pies planos, pegados a la tierra, para que lo sepas. Son gente que no se fía de nadie y se pega (golpe en la mesa) a la tierra. Quien sea.
-¿Es  más creativo el payo que el gitano?
-No, es que… el payo, por ejemplo, es capaz de hacer más coreografías; el gitano es más sencillo, más lo que siente, lo que hace, lo que le han enseñado, sus padres, sus abuelos. Más que enseñarles, lo han visto, que bailaban así, que bailaban asao.
-Hay bailaores gitanos con formación académica, Mario Maya se me ocurre ahora.
-Claro, Mario Maya estaba metido dentro del espectáculo; Pilar López había enseñado a muchos gitanos como él. Ellos no pierden su herencia, va en su sangre, su todo; lo único que pueden hacer es incrementar la cultura de los payos con la suya.
Pilar López es una gran maestra de hombres, ahí están todos los que han salido… Pilar López enriqueció mucho el baile, muchísimo. Luego hay una cosa, que a mí no me gustaba bailando ella, bailaba con los codos mucho, y yo estaba acostumbrado a otra escuela, todo más redondeado, con más armonía, pero ella, para enseñar, la mejor que había, Doña Pilar López.


-¿El flamenco es de Andalucía o de España?
-Yo diría que el flamenco no es ni de España, ni de Andalucía, es un arte. Que se tiene o no se tiene. Y en ello va el temperamento que cada uno pueda tener y el conocimiento que uno pueda tener. Conjuntándoles sale eso que se llama flamenco. Ahí lo tienes que vienen los japoneses, aprenden y bailan. Ahora, con esa cara así, esos ojos…
-En Andalucía es donde más… arraiga.
-Lo más razonable es que la gente más alegre celebrase fiestas, de ahí que sea más baile por fiesta. Y eso es en Andalucía. Fíjate los castellanos ¿qué fiestas se hacen aquí, si tenemos cara palo? A ver. Somos muy serios. Los andaluces, pues, son una gente cordial, simpática, cachonda, más tolerante. Quinientas veces más tolerante.
-Por especular. Por eso, tal vez, ¿un castellano como Vicente Escudero hizo el baile de la seguiriya?
-No. Es que da la casualidad de que la seguiriya es un drama. Y basado en un concepto religioso. La seguiriya es muy religiosa. Es un canto al dolor, si quieres.

Rodolfo, años 70.

-En una entrevista que te hicieron para un periódico de Valladolid contabas que con 16-17 años partiste el escenario de las piscinas Samoa.
-Sí, señor. Sí, señor. Y en la academia de Doña Ramona.
-¿Así que se hacían actuaciones en la Samoa?
-Hombre, sí. Una de las pijotadas que se hicieron fue quitar las piscinas Samoa, tanto la deportiva como la otra. Y todo eso era, porque la tapia que daba a la carretera era visible; y la que daba al río, pues ahí las parejas hacían guarrerías. Había mucha espi-ri-tua-li-dad. No te jodes.
-Y ¿qué te dijeron cuando rompiste las tablas?
-Nada. Qué iban a decir. Nada.
-¿Ibas con un cuadro de flamenco?
-Solo. Yo solo. Hombre, llevaba un guitarrista, que era Amador González, que era mi amigo. Y yo le llevaba la guitarra, y presumía yo. Qué pena lo de la Samoa. Se celebraban bailes, se celebraban bodas.
-Era como pija, de clase media, bien, de aquí, de Valladolid ¿no?
-Más o menos. Iba el que tenía dinero, porque costaba dinero, claro.

jueves, 12 de octubre de 2017

'Rodolfo Otero: Amor por la danza', en versión original (22 de julio del 2016 - y II)

-¿A tus hijos no les salieron inclinaciones artísticas?
-Al contrario, me dijeron que los artistas no deberíamos tener hijos. Me dijo Rodolfo, que en paz descanse (ser vecino de Rodolfo, y Puri, durante treinta años ha creado una intimidad entre nosotros, que lleva a compartir momentos muy personales de la vida del otro; el de la muerte de su hijo fue uno de ellos). Eso me lo dijo ahí, sentado en esa silla. Toma (me pasa un caramelo).
-¿Más o menos cuando te viniste a Valladolid, después de salir de la Compañía de Antonio el Bailarín?
-Siempre he estado aquí (se refiere a la casa donde vive), desde el (19)35 que llegué, salvo cuando estaba de gira…
-Tu hermano Publio se marchó de Valladolid una temporada, también.
-No, estuvo aquí, y mi hermano mayor hasta que se ahogó en el Pisuerga. Qué desgracia más grande. Y mi tía y su amiga que no sabían nadar… nada. Le sacaron del agua con las gafas en la mano… Pero yo creo que eso fue porque le dio un infarto. De la impresión, de la responsabilidad de llevar a mi tía y a su amiga, en la barca. Mira la que he armado o… Me parece a mí que pasó, porque él sabía nadar de puta madre. Y ellas no… El remo  chocó con un tronco, de esos que hay en las orillas, y dio la vuelta a la barca. Eso pasó… Me haces recordar, la hostia… Cuando fui a abrir la puerta (de casa) y veo a dos policías, en la puerta, que venían a dar la noticia. El grito que dio mi madre… Yo me pegaba golpes con la cabeza, ahí, en la pared. Fue… eso sí que es imborrable.


(Le pregunto ciertos detalles sobre ‘El sombrero de tres picos’, la obra cumbre de Antonio el Bailarín como coreógrafo. Dicen los expertos, que su versión aún no ha sido superada, ni por el propio Antonio cuando volvió a montar el ballet años después de dirigirla por primera vez en 1959. En ella, como se ha dicho, el bailarín vallisoletano interpretaba el papel de El Corregidor. Esta obra marcará el punto álgido de la trayectoria de Rodolfo Otero en la Compañía).

-A dios gracias, he disfrutado muchísimo con todo lo que hacía, porque ponía toda mi alma. Y ya te he dicho, a raíz del “Sombrero tres picos” me llegaron a comparar con el mejor bailarín de carácter de todo el mundo, Stanislaf Zokovski, del Bolshoi Ballet (escribo el nombre del bailarín como lo pronuncia). Yo no lo he conocido a él, pero le conocía por saberlo de la cultura ballética.
Lo que sé es que nos invitaban a la maestra de baile, Madame Ivanova, y a mí, a todos los lados. Se morían todos de envidia (risas), los de la Compañía. Madame Ivanova era la  hostia de buena, era una mujer espléndida, de tamaño y de todo.
(Entra Blackie, la perra, para alegrarnos, distraernos; viene del veterinario; Puri da el parte del estado de Blackie; morirá un año después de estas sesiones de grabación).
-¿Qué estabas diciendo que me he ido a los Urales?
-Estábamos en que os invitaban a todos los lados…
-Lo presentamos en todos los mejores teatros del mundo.


-En Sudáfrica, también.
-Sí, en Cape Town, y en Johannesburg. Y allí fue cuando (señala la grabadora).
-¿No se puede contar?
-No debo (paro la grabadora; lo que no debe contar tiene que ver con la Duquesa de Alba y el bailarín, de la intimidad que hubo entre ambos, y que ha dado pie a rumores reales o ficticios y demandas por parte de la Casa de Alba para quienes los difundían).
-Supongo que se lo diría la señora.
-A ver, no se lo va inventar él. Se volvió loco y tuvimos que volver para España. Teníamos que haber ido a otras ciudades, Pretoria… es precioso aquello ¿eh? Yo tuve una novia en Johannesburg.
-¿Cuánto tiempo estuvisteis?
-¿Para qué? ¿Para tener novia? (me río) Qué maricón eres.
-(risas) Qué rápido eres.
-Eso no es por tiempo. Y viajó hasta España, desde allí, ella. Venía con nosotros al ballet. Era multimillonaria, además ¡eh! ¿Qué tal? El bailarín de mierda este… (risas). De mierda, nada. Pero bueno…
-Algo tendría el bailarín ese.
-Hombre, ya ves. Algo, algo. Algo. Me invitaron los padres a su casa de Johannesburg. Eran de procedencia judeo-alemana.
-¿Y lo de los negros, allí, en esa época?
-¿El apartheid? Lo he vivido, y lo he visto, y me he encabronado y he sufrido lo mío. He visto la paliza más acojonante que se le puede dar a un ser humano. La policía al negro, para meterle en el furgón; era como siete tigres el negro intentando defenderse, y los otros, con las porras, venga a dar. Joder. Eso es MIERDA DE HUMANIDAD DE LOS COJONES.

Lo pasaban muy mal. No les dejaban entrar en ningún lado, ni viajar con ellos, con los blancos, ni nada. Como el sistema era así, les tenían a muchos de criados. Y como no se fiaban, los blancos, de ellos, hasta la madre de mi novia -en su casa donde había cocineras, criadas-, llevaba una pistolita en la cintura ¿Qué te parece guapín? (pasan unos segundos, sin decirnos nada).
-A lo mejor era por ti, la pistola.
-Nooo, ya, la pistola la tenía yo puesta en mi sitio. Esta.
-(risas) Ya sé a qué te refieres, no hace falta que señales.
-La pistola. Gracias a la pistola (pone voz a lo Dalí) he convi-vi-do en alter-nancias supe-riores. Gilipollas, soy gilipollas. Con mucho gusto, me da mucho gusto por lo menos.
-Spanish latin lover.
-Nada de latin lover. El Marqués de Pichapelada…. (risas).
-Siendo marqués, por eso alternabas con la alta sociedad.
-Sí, es verdad. Siempre. Ya te conté lo de mi novia francesa… me parece mentira, pero es que es verdad.
-Es lo que tiene estar en el Olimpo, en las alturas.
-Y así y todo me hinchaba los huevos a bailar, como un bestia. Ahí está el tema. La sastra me tenía que meter en un horno los trajes de una función a otra, para que se secasen, nada más te digo eso, de lo empapados que estaban. Chorreando de  sudor.

lunes, 9 de octubre de 2017

'Rodolfo Otero: Amor por la danza', en versión original (22 de julio del 2016 - I)

Me acerco este día a casa de Rodolfo con el libro de Juan Gyenes, Antonio. El Bailarín de España, resultado de doce años del fotógrafo siguiendo a la Compañía del bailarín, desde su estrenó en 1953. Un amplio reportaje fotográfico acompañado de textos de Edgar Neville, Arthur Rubinstein o Federico Mompou, entre otros; así como dibujos de Cocteau o Picasso. Veo el libro con Rodolfo, quien aparece en algunas de las fotografías:

-Rosario Calleja -bailarina de la Compañía- era de de  Valladolid, ya ves, su padre tenía una tienda de comestibles, here. Sí señor.
-¿Te reconoces en alguna? ¿este eres tú?
-Ese no soy yo, ese es Antonio de Ronda. Este es Antonio, este es Pablo Ruiz, y este Joaquín Robles. El Generalife, allí he bailado. Y este soy yo, y este soy yo (Como El corregidor en El Sombrero de Tres Picos; en las Sonatas; en Fantasía galaica, por ejemplo). Qué bonitas fotos. Este era yo. El toro (foto, fila dcha. 2 ª foto por abajo).


Me la jugaba 18 minutos bailando con él. El martinete. Yo sólo. La cabeza era de mimbre y las luces entraban por las rendijas y la cabeza me daba vueltas. Sí, señor… La Taberna del Toro era una serie de palos flamencos que se bailaban… Y salía de un ángulo del escenario deslizándome hasta el centro y me levantaba (golpe en la mesa)...
En una foto de Antonio miran el cartel presentación de su ballet en La Scala de Milán, Rodolfo saca una lupa y se encuentra entre el reparto del “Amor stregone” (brujo). Foto de Antonio con Carmen Amaya, los dos sonríen, exageradamente, forzadamente: “Carmen Amaya, madre mía… la envidiaba. La primera vez que la vio bailar fue en Buenos Aires. 
-Cuando salió de España con Rosario, huyendo de la guerra civil.
-Sí, me lo ha contado él. La envidiaba y la deseaba la muerte y todo (ríe). Se moría con ella… (Sigue viendo fotos) Con Mariemma…  María Callas, vaya monstruo… Jean Babilée, era la hostia, yo tenía una admiración por él de morirse…  Sol Hurok, era el mejor empresario del mundo, llevaba a todos, era judío… Me emociona, tú... El Gallina (Rafael Romero, cantaor).
-¿Coincidiste con él?
-Claro, y con Jarrito, y Sernita, y Chano Lobato, y Antonio Mairena y El Chaleco, sí (cierra el libro). Pues muy bien. Thank you.

(Al final del libro aparece un listado con tod@s l@s integrantes de la Compañía, allí está el nombre de la que sería la primera mujer con quien se casó Rodolfo: Rosa España). 

-¿El nombre de tu primera mujer era España?
-María Rosa España. 
-¿Y de apellido? 
-Martín Rosales. Bastantes disgustos tuvo. Por una razón. Porque el padre era director de un banco y se tuvo que marchar en América. Y allí nacieron ella y sus hermanas.
-Este hombre era rojo.
-¿Rojo? Súper rojo. Por eso se tuvo que marchar (por la guerra civil). Pasó de director a repartidor de pan en Caracas. Aquí estaba fichada, por la policía.
-¿El padre vino también a España?
-No pudo. Tuve que pedirle permiso al padre y me dio permiso para casarme, con Españita. Por respeto hacia él, lo hice.
-Bailarina, España.
-De la hostia. Ha estado de solista con Carmen Amaya, y de Antonio, claro, por eso la conocí. Ya te puedes imaginar cómo bailaba.
-Solista con Amaya, sin ser gitana.
-Sin ser gitana, sí. Y un día que estaba yo enseñando, ya te lo conté, las coreografías de Antonio, en Nueva York, y de repente entró Carmen Amaya, y la dijeron que ‘es que bailaba muy bien', yo. Pues bailé un poquito… y yo… me daba un respeto impresionante. Bailé, pero asustado, cagado de miedo… Por eso, por el respeto que la tenía. Demasiado.

jueves, 5 de octubre de 2017

Conciertos para un Otoño Flamenco en Valladolid, Burgos, Zamora, Palencia...

Con Esther Merino se abre una serie de conciertos de flamenco en esta nuestra provincia de Valladolid para los meses de octubre, noviembre y diciembre. A los que sumamos algunos otros que hemos localizado en Zamora, Burgos, Palencia...
La cantaora pacense viene como ganadora del 'Melón de Oro', primer premio del Concurso Flamenco de Lo Ferro, que tiene en la localidad vallisoletana de La Cistérniga -a escasos kilómetros de la capital- una sede habitual por la que en los últimos años han actuado l@s distint@s ganador@s del concurso. Una semblanza de la trayectoria de Esther Merino pueden leer en este enlace, sin actualizar, pero que da muestras del nivel artístico de la cantaora, refrendado por el premio de Lo Ferro y su presencia en la final del Concurso del Cante de Las Minas, donde fue una de las más duras rivales de Alfredo Tejada, ganador de la Lámpara Minera. El concierto, este sábado, se completará con la actuación de algunos aficionados vallisoletanos.

Otra cita importante es la visita, por tres días (13-15 de octubre), del Ballet Nacional de Andalucía presentando su nuevo espectáculo, Aquel Silverio, en el Teatro Calderón, de Valladolid capital. Otro acierto del ballet andaluz (de categoría, que diría Rodolfo Otero, a quien doy un respiro antes de seguir publicando en este blog sus memorias).
El día del estreno del Ballet de Andalucía -13 de octubre- coinciden otras dos propuestas en la capital vallisoletana.

Antonio Canales estará en el Teatro Carrión (21.00 horas. Precio entradas: 25 a 18 euros) con su espectáculo Bailaor '10 años', que como dice en su web: "10 años han pasado desde que Antonio Canales creara una de sus obras mas representativas. Es la mejor obra para resumir su extensa carrera, pues esta construida a partir de sus vivencias como “bailaor”. Aquí es el maestro que todo lo ha dado por el Flamenco; el evento, como le gusta llamarlo, se compone de diferentes escenas flamencas como la seguirilla, bulería musical, amargo, musical, mirabrás, soleá, jaleos y el fin de fiesta". Y le acompaña como artista invitada una de las promesas del baile flamenco: Macarena Ramírez (el 7 de octubre la bailaora ofrecerá una master class en Academia Castilla-Danza).
Solo-2 o el guitarrista salmantino Amós Lora uniendo su toque flamenco al jazz del pianista cubano Luis Guerra, con quien está realizando una gira por distintas ciudades españolas, y que este 13 de octubre parará en el Teatro Zorrilla.

Pasamos a Zamora, al Teatro Ramos Carrión y su segundo concierto de un Ciclo Flamenco, inaugurado por Celia Romero, con Guadiana. El día 20 de octubre (21.00h Entradas: 14-20 euros). Cerrará este ciclo, Sandra Carrasco, el 1 de diciembre. No está en el ciclo, pero en el mismo teatro actuará Pitingo, el 3 de noviembre.

En su tierra, Burgos, el guitarrista Mariano Mangas presenta Poniente, bien acompañado de sus músicos habituales, su cuadro flamenco -entre ellos 'nuestro' José Salinas- y de invitados especiales. El 29 de octubre en el Teatro Principal.
Pasamos a noviembre y a Palencia, a su Teatro Principal, donde el día 2 la Compañía de Danza Flamenca de Carmen Cortés presentará Tradición y vanguardia.
De nuevo en Valladolid capital, estas dos citas de talento local:

La zamorana Eva Valle decidida a forjarse una trayectoria dentro del mundo flamenco; mimbres, conocimiento y respaldo tiene. La vallisoletana Lita Blanco continúa su progresión dentro del baile. 
El 11 de noviembre en Medina del Campo (Valladolid) dentro de la programación de la 26 Semana Internacional de Música actuación de la cantaora Rocío Márquez en el formato que la alía con la música barroca de Accademia del Piacere



Y los hermanos Soleá y Kiki Morente, el 19 de diciembre en el Teatro Carrión, de Valladolid, cerrando esta relación-avance de conciertos otoñales a celebrar por estas tierras. Los conciertos que hemos controlado y esperemos que haya más y os lo podamos contar o tuitear (dado que aparecen propuestas no muy estrictamente flamencas en esta agenda, decir que Niño de Elche, el noflamenco más flamenco -¿flamenco troll?: novedad etiquetatorial- estará este sábado en Valladolid en formato Exquirla o el resultado de su colaboración con Toundra, dentro del Festival Tónal, dedicado al lado alternativo de la música pop-rock, electrónica...).
¿Y la Tertulia Flamenca, de la Biblioteca Pública de Valladolid? ¿no le tocaba empezar ahora? Pues, tal vez haya que esperar al invierno, amig@s.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Los discos que trajo el verano. Segunda tanda: el cante (y alguna canción)

Nos vamos a ventilar rápido este segundo repaso a los discos de flamenco publicados durante el verano porque de cante se ha editado poco, casi menos que los de toque y otros instrumentos. Incluso parece que hay más anuncios de futuras novedades discográficas... Por ejemplo: Alfredo Tejada, reciente Lámpara Minera, está grabando con José Luis Montón; María José Pérez, hace dos años Lámpara Minera, con José Quevedo 'Bolita'; Arcángel hasta tiene título, Al Este del cante (¿con las Voces Búlgaras?); Diego Carrasco también tiene título: No m'arrecojo, una antología de su trayectoria, como 50 años, y muchos invitad@s flamenc@s y afines. Afines de los que trataremos aquí, citando más o menos algunos nombres.
Vayamos con los cantaores (hasta donde hemos podido controlar):


-Del cante vengo, de Bernardo Miranda (Fosforito, Isidro Muñoz aportan letras; produce Manuel de la Luz; José Luis Ortiz Nuevo escribe nota introductoria).
-Almeraya, el estreno discográfico de Cristo Heredia.
-Álvaro Martín protagoniza una nueva entrega de 'Joven Cante Jondo'.
-Vivencias, del veterano Paco el Gasolina (del hijo hablaremos un poco más adelante).
-Flamenco sin misterio, sexto álbum de Manuel Lorente (una entrevista).
-Reflejos de Andalucía, debut del bilbaíno Juanjo Navas (acompañado de libro, como cuenta aquí).


-Un disco compartido el que presenta la Asociación Cultural El Malacate.
-La colección 'Flamenco y Universidad' cuenta con un nuevo volumen que recoge dos entrevistas a Terremoto de Jerez y Manuel Sordera.
Y en cuanto al apartado 'canciones', algo así como derivaciones del flamenco o de lo gitano, pues de lo que se podría reseñar (Raúl Micó-Flamencrow; El Sebas de la Calle; Sorroche y El Estado; Sonsonete; Carmen Nuevo; Er Lui; el flamenco gospel de Paco Gasolina hijo en Rendido...), dejo un vídeo de El Coleta, que no va de flamenco pero su actitud bien podría serlo.


Cerramos capítulo con las nominaciones a mejor disco flamenco de los Grammy Latinos 2017: La Macanita y Manuel Valencia por En directo desde el Círculo Flamenco de Madrid; Vicente Amigo por Memoria de los sentidos; José Mijita por Se llama flamenco; Diego Guerrero por Vengo caminando; Las Migas por Vente conmigo.
El disco de Tomatito con Michel Camilo, Spain forever, está en la categoría mejor álbum instrumental; Antonio exKetama Carmona figura en álbum del año por Obras son amores; y Rosalía -sin Refree- entre los de mejor nuevo artista.