martes, 23 de julio de 2019

En resumen, un origen de nuestro flamenco

"Revoluciones, guerras, cataclismos, ¿qué significa esa pequeña efervescencia en comparación con el fundamental horror de la existencia?", dice el artista -un escritor, ya me acordaré de su nombre-, sobre su cometido como tal. Si lo llevamos a la música, la primera parte de su frase haría referencia a la canción, la segunda, la de la interrogación, al cante. O en otras formas musicales (van a ser occidentales), el pop/rock (Beatles, podría decirse) y la música clásica (Bach); soul-funk y jazz.
El horror de la existencia. La creación del flamenco tiene que ver con esto. Y su esencia. (Tiempo atrás) Imaginemos a alguien que vive rodeado de la miseria (trabaja en el campo o en cualquier otro trabajo de explotación), a quien no le bastan las canciones porque no le llenan, sólo le acarician, le evaden. Quiere más, tanto que se convierte en una necesidad.
El misterio. Alguien, tal vez él mismo o ella misma, no tiene nada, ni pluma ni tintero, ni instrumento musical, sólo su voz, su cuerpo para cubrir esa necesidad, la que también ve en quienes le rodean (e incluso en algunos de quienes no son semejantes a su estatus social); tomará esas canciones que desde antiguo -en la  cultura a la que pertenece- se vienen cantando e irá a su esencia, a su pureza, a su origen. Y con lo que encuentre se quedará y partirá de ahí. Probablemente, se queje para empezar, se encomiende a... Empieza. Romperá las letras porque no es una canción (ni un poema, pero sí irá al origen pureza esencia de la poesía)... se adentra en el "horror de la existencia" y comparte, conecta, se 'mata' y se llena, y llena a quienes le rodean. Y desde el "horror" puro y duro, hondo: creará. Y estará(n) lleno(s) de un sonido que siempre le(s) acompañará.
El sonido se hará Forma, y con la suma de otros y otras, crecerá, se extenderá hasta parecer un universo, un mundo, que sigue creciendo, expandiéndose, con otros tipos de vida, que puede busquen otras Formas, imaginen sobre el "horror de la existencia", porque no han olvidado, "que continuamente bordeamos el infierno" (creo que esta y la cita de arriba es de Witold Gombrowicz).
"Estas duquelas", "las fatiguitas", palabritas que usaban en lugar del "horror de la existencia"; palabritas que suenan dulces y adquieren la profundidad de su significado cuando se ven los rostros  de quienes las dicen/decían (mirad esas fotos antiguas de flamencos y flamencas).
Aquella necesidad se convirtió en herramienta (los palos), para seguir enfrentando el "horror de la existencia", el que también sienten otros y otras, que rodean, conviven con ese/esa héroe, a quien llamamos artista para distinguir su heroica singularidad, la de atreverse a entrarle a esas duquelas, a ese horror, por nuestro bien. Por amor, también se puede decir, a los demás, sin los cuales no se crea, no hay héroes.
En resumen, es por esto que nos atrae el flamenco; es lo que llena ese vacío, esa impronta que deja el sentir el horror de la existencia, que alivia las duquelas, nos acompaña y abre...
Tenemos que dejar aquí este blog, que dejaremos abierto para lo que fuera necesario o a quien le fuera necesario. Porque siguen pasando haciéndose cosas; en esta ciudad nuestra, Valladolid, por ejemplo, nuevos actores se suman a mover las actuaciones de flamenco; se prepara un disco de Chocolate de una vez que estuvo aquí; espero se publique una novela escrita aquí, que no se parece a nada que hayáis leído ni en el flamenco ni fuera de él, ¡ánimo, Paco!. 
Y tal vez, si el tiempo que ahora no tenemos se pone a favor retomemos este blog que tanto nos ha dado en sus siete años de existencia. Gracias a quienes han decidido ser seguidores y seguidoras de este tiempoflamenco, y a quienes lo han visitado y comentado (también se nos han cruzado algunos miserables que pululan por este mundo del flamenco, pocos, los más repugnantes quienes se apropian de lo de los demás y lo hacen pasar por suyo).
Tienen otros blogs, otras web y esas redes sociales -puede que sigamos en tuiter-, para estar al tanto de los tiempos del flamenco.
Sólo decir, prestar atención, escuchar, ver lo que está sucediendo; lo que ha sucedido nadie lo va a cambiar. 
Está bien. 

miércoles, 3 de julio de 2019

Cristina Cruces y sus diversas orientaciones sobre el estudio del flamenco (y 3). "Neoflamenco" / Cine y flamenco

"¿Qué es?", se pregunta Cristina Cruces, el "neoflamenco". Título de otro de los capítulos de su libro 'Flamenco. Blanco sobre negro', y tercera y última parte, en este blog, de lo que comentó en 16 Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (10-16 junio), durante la presentación de "un libro de este peso y ¡este precio!, vale treinta euros, por cierto", señalaba con gracia Cruces, que también habló de cine y flamenco para concluir el repaso a los contenidos -1 y 2- de este su último trabajo publicado.

Cristina Cruces en 16 Jornadas Flamencas de Valladolid. Foto: Luis Matilla.

"Hay un tipo de flamenco que está anclado en una nueva manera de mirar; cuando hablo de neoflamenco no me refiero a aquel flamenco que en los años 80 despertó en otra línea -nuevos flamencos, aflamencamiento, flamenquito...-, sino, por ejemplo, ¿qué hacemos con esto? (muestra en pantalla imagen del espectáculo 'D. Quixote', de Andrés Marín).
Nos encontramos ante un panorama en el que se trata de que, ya no es que haya flamencos que utilizan el pop o viceversa, ahora los propios artistas flamencos, muchos de ellos herederos de genealogías flamencas, enculturados en el flamenco más clásico (Yerbabuena, Galván, Bayón...) despiertan una nueva forma de mirar el espectáculo y nos están ofreciendo un flamenco deconstruido, ajeno a las narrativas tradicionales, con otros tiempos, otras dinámicas, ajenos al concepto del palo y el repertorio, con otras texturas, indumentarias, con otra forma de comprender el mensaje y con otra pureza, que no es la de (Antonio) Mairena, sino una autenticidad blanca, sin olés, que muchas veces nos sorprende y descoloca, nos rompe los esquemas. Es un proceso que en otras artes también existe.


Reflexiono intentando situar este tipo de escenario, de propuestas en un nuevo contexto para el flamenco, en un nuevo contexto social, en un nuevo campo de artistas que están en el flamenco, son el género flamenco del siglo XXI.
¿Qué va a pasar? Pues, claro, estas cosas duelen, te hacen pensar...
Y finalmente hablo de cine y flamenco, que últimamente me está interesando muchísimo (hace referencia a sus investigaciones en el No-Do -tararea la sintonía- "desde 1943 a 1981 ¡tiene joyas! sobre flamenco").
Estoy trabajando en dos ámbitos. Por un lado, el cine primitivo; no os podéis hacer idea la cantidad de películas que hay en el principio de la historia del cine que incluye al flamenco o si no baile español, baile bolero" (Cruces ha estado investigando en archivos de todo el mundo, "fundamentalmente franceses", de los que salió un texto que se puede leer aquí, y encontrado 47 piezas fechadas entre 1894 y 1910).
"Estoy trabajando el baile porque en esa época no hay más que estos testimonios" (como ejemplo proyecta un vídeo de un cortometraje realizado por Alice Guy en 1905, y que no hemos podido encontrar; tal vez la vívida descripción de Cristina Cruces ayude a imaginar el contenido: "Es un tango más moderno de lo que se ejecuta ahora, un tango de los Merengazos... esa es La Chata de la Jampona, y ese otro -fíjate los recortes de baile que tiene que parece que está bailando Rafael el Negro o El Titi-, es Talones... la fuerza que tiene... ahí sacándose la chaqueta como El Güito; es la continuidad desde hace 115 años... y el de la guitarra es Juan Maya... Por dios, esto genera en mí pasión y deseo de escribir").
"También abordo (en el libro), y con esto termino y nos vamos a tomar una cerveza, 'el cine en la representación del ritual', donde hago una comparación entre la pieza de fiesta por bulerías de Jerez en la película Flamenco, de Carlos Saura, que sale La Paquera, adelante, con la boca aaaaaaaaahhh en un primer plano que parece que te va a dar un bocao...


... y otra, de la serie de televisión, El Ángel, dirigida por Ricardo Pachón, de un homenaje a Diego del Gastor en Morón de la Frontera. Comparo la fiesta fría de Saura y la caliente de Pachón -pone el vídeo-, donde la cámara se mete dentro de la fiesta y se deja ir cuando el éxtasis y el gozo se ha producido -Cruces señala a los flamencos que van apareciendo en el vídeo-: Aurora Vargas, Paco del Gastor, María la Burra, Changuito, Raimundo y Rafael Amador, Juana la del Revuelo, tristemente desparecidos muchos de los que están ahí, que esto es de 1984-85, Pepe Ríos, Andorrano, Paco Valdepeñas... es que me emociono y tó... se ve cómo la cámara no puede estar por encima de la fiesta, algo que se nos está olvidando, pero este es otro asunto del que vendré a hablar el año que viene cuando me invitéis otra vez (risas). Gracias por todo, de verdad".

lunes, 24 de junio de 2019

Cristina Cruces y sus diversas orientaciones sobre el estudio del flamenco (2). Expresiones musicales: ¿lo árabe? / lo religioso

Continúa Cristina Cruces comentando el contenido de su libro "Flamenco sobre negro" (Universidad de Sevilla. 2018). Si en la primera parte se refirió a la bibliografía flamenca en esta aborda la parte dedicada a las expresiones musicales, que divide en dos apartados: la música andalusí y el flamenco / el flamenco y la religiosidad popular.

Moriscos danzando, por Christoph Weiditz (Siclo XVI).
"En este primer apartado (la música andalusí y el flamenco) intento rescatar un debate que a mí me parece un poquito mitificado: el flamenco es una música oriental, suena a moro, a árabe, es una música árabe... Y es verdad que, a veces, empiezas a escuchar cantos almuedánicos y te acuerdas de las seguiriyas y de las tonás porque hay unos melismas y un fraseo determinado idéntico. No es casualidad"(Cruces realiza una larga historia sobre los moriscos, su expulsión, su pervivencia-superviviencia oculta en la península ibérica, citando documentos, autores -de Cervantes a Blas Infante o Juan de la Plata, quien se preguntaba, "¿cómo es posible que las gitanerías actuales de Jerez de la Frontera coinciden exactamente con los barrios moriscos que existieron antes y después de las expulsiones, y aparecen además con los mismos oficios de aquellos moriscos? ¿hubo una fusión cultural?").
"Yo creo", prosigue Cristina Cruces, "que hay herencias de las músicas árabes, norteafricanas, pero muchas otras son coincidencias rítmicas o de otra naturaleza" (pone dos ejemplos, la ilustración de arriba y vídeo de las pandas de verdiales de Málaga, y continúa aportando datos, como los que podéis encontrar en este enlace). Concluye este apartado: "La historia lo que nos enseña es que la música no puede tener ni tiene fronteras, la música va volando por otro sitio, y esto (la Historia) nos recuerda que alguna vez fuimos aquello, y esa es otra de las lecciones que nos da el flamenco, que no somos siempre lo mismo".


"El capítulo de flamenco y religiosidad popular lo centro en Sevilla, y hago un análisis musical, letrístico y sociológico de qué palos están vinculados a la religiosidad y de qué maneras a lo largo de la historia.
Comienzo con la saeta, que es un proceso precioso de cómo el pueblo es capaz de enmendarle la plana a la tristeza y a la religión. La saeta viene de sagita y comienza como una ráfaga, una frase que lanzaban los monjes en aquellas noches terribles de las auroras de los pueblos andaluces, donde iban inculpándose, fustigándose por los pecados de la humanidad. Esas frases, esas sagitas son retomadas por las órdenes religiosas, en las iglesias (¡y entona!), "adoremos al señor, sobre todas las cosas"; todavía existen las saetas marcheneras que se cantan así... pues esto el pueblo es capaz de cogerlo, sacarlo de ahí, en-gran-de-cer-lo, en-ri-que-cer-lo melismáticamente, armónicamente y convertirlo, los artistas, en un palo flamenco.
Y hablo de los artistas que hicieron este camino, entre otros, la Niña de los Peines, que la pongo siempre porque es devoción mía, aunque sea en una conferencia de química inorgánica.
Hablo de las letras de las saetas, cómo se van haciendo más emocionales y menos descriptivas; la forma de cantar, que decían los plumillas ('periodistas') de la época, "son cantaores del vino, no divinos". También hablo de villancicos, zambombas y campanilleros."


En esta charla presentación de su libro, realizada durante la celebración de 16 Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', y por el tiempo disponible, Cristina Cruces sólo apuntará algunas de las diversas orientaciones de sus estudios sobre el flamenco, sin entrar en ellas, como las dedicadas a la historia del flamenco, la perspectiva patrimonial (aquí resalta la edición completa de la obra discográfica de Niña de los Peines, de sus 265 cantes, en 2005 por la Junta de Andalucía, "una edición inencontrable").
Sí se extendió sobre otros apartados: el neoflamenco y cine y flamenco. Para próximas entradas.

jueves, 20 de junio de 2019

Cristina Cruces y sus diversas orientaciones sobre el estudio del flamenco. Primera parte: la Bibliografía

Cristina Cruces Roldán fue triple protagonista de las 16 Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', celebradas entre el 10 y 16 junio. En primer lugar, por el reconocimiento tributado por el certamen flamenco vallisoletano a su labor investigadora en el flamenco, y por extensión a su apoyo y difusión, por lo cual se le hizo entrega del Premio a la Cultura, José María Capuletti.
En segundo lugar, por la conferencia ofrecida sobre el tema que englobaba este año las Jornadas: La mujer en el flamenco. Y en tercero, por la presentación de su libro, "Flamenco, negro sobre blanco". Y de lo que dijo en este acto trata esta nueva entrada del blog, que ofrecemos dividida en varias partes -no sé lo que dará de sí, pero merece la pena.
Un acto celebrado "en familia", en referencia al número de personas asistentes, bastante alejada de la más numerosa presencia que asistió a su interesante, ilustrativa, sapiente, divertida también, y como no, combativa conferencia; mismas características que se reprodujeron en la presentación del libro y con un plus de emoción. Sí, porque como señaló Cristina Cruces en un momento dado de la charla, "cuando nosotros, los académicos, nos acercamos al flamenco, se supone que tenemos que hacerlo con gesto serio y sin humor, sin amor, sin emociones. ¡Y qué va!".


"Un libro es un acto de amor", comenzó Cristina Cruces su charla -sin papeles, utilizando el ordenador para proyectar imágenes o vídeos-, "al final, sirve para pensar que algo de lo que una ha conseguido reflexionar, aportar durante veinte años puede servir para algo, para alguien; pueda interesar a quien desde el flamenco o fuera de él, intente entender cosas... El flamenco lo que nos enseña es vida. Si os dais cuenta, tanto la historia del flamenco, sus letras, sus emociones, todo aquello que es capaz de comunicarnos, a lo que siquiera podemos ponerle nombre, significa, que nos está abriendo un espacio de la vida que teníamos cerrado, y esa es la grandeza del flamenco.
Mi máxima ambición con este libro ha sido abrir la puerta a todo eso, ese espacio desconocido. Porque para mí lo fue.
Este libro es una recopilación de 20 años de estudios sobre el flamenco desde diversas orientaciones: la investigación, la bibliografía, el patrimonio, las expresiones musicales, el neo flamenco, el cine (No son las únicas sobre las que ha trabajado, por ejemplo, la perspectiva de género, que ya expuso en la conferencia del día anterior y en la que sigue trabajando. Y otras que pueden consultarse pinchando aquí, donde se recoge toda su extensa obra publicada ).
Lo primero que hago en el libro es hablar de la bibliografía flamenca, recopilando toda la existente hasta la publicación del libro. Con dos monografícos de dos libros no muy conocidos. Uno, "El flamenco y los flamencos", de Mario Penna (Turín, Italia, 1899-Madrid, España, 1968). Un profesor italiano que, desde una mirada externa que muchas veces son muy certeras a la hora de hablar del flamenco, porque te pueden dar la clave; en este sentido, digo, tiene una aportación muy interesante sobre la afición, el submundo flamenco, el duende, las nuevas poblaciones, que es una de las teorías que articulan la historiografía flamenca menos considerada. Decía Penna, que el flamenco, en realidad, se llamaba así porque al sur de la península se abrieron unas nuevas poblaciones, al norte de Sierra Morena, al norte de Córdoba... a las que afluyeron, en el siglo XVIII, alemanes y otros emigrantes campesinos del norte de Europa, a los que se dio en llamar flamencos, por su apariencia; y que después, pues aquellas son tierras bastante poco productivas, se marchan a la ciudad y se incorporan a ese mundo lumpen, suburbano, que sería la matriz sociológica del flamenco inicial. Una teoría un poco discutible, pero que él conocía.
El otro libro es uno que me parece muy importante: "Orígenes de lo flamenco y secretos del cante jondo", de Blas Infante. Una recopilación de escritos suyos de los años 20-30 del siglo XX, realizada por Manuel Barrios -se puede leer el texto entero en este enlace-, que son un paseo entre filosófico e histórico por lo que consideraba que era la naturaleza, la esencia propia del flamenco, que para él estaba menos en los gitanos -también contempla su aportación-, cuanto más en la presencia de un ethos, una idiosincrasia, si queréis la palabra, andaluza; sobre todo de la gente del campo, que toman una serie de coplas para trascender a través de la música sus propias emociones, sus propios sentimientos (Cristina se extiende spbre la figura de Infante y nos recomienda una visita a su Casa, donde se puede acceder a diversos contenidos sobre el padre de la patria andaluza)."
Paramos esta primera entrega, y despedimos hasta la siguiente con otra recomendación de Cruces, una de las varias que surgían de su torrencial discurso y lanzó a la organización de las Jornadas, "¡tenéis que traer a la Cañeta!".

martes, 11 de junio de 2019

En marcha XVI Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid', hasta 16 de junio (programación día a día)



MARTES 11/06/2019 21:00H
RECITAL: Rocío Segura
Guitarra: Antonio Carrión.
Precio: 7€
Sinopsis:
Antes del recital (20:00) se impartirá una conferencia gratuita en la sala multiusos a cargo del escritor, periodista e investigador, director de los caminos del cante, José María Castaño quien disertará “Mujerez, diez años después”
21:00h: Recital de cante a cargo de la cantaora Rocío Segura con la guitarra de Antonio Carrión.

MIÉRCOLES 12/06/2019 21:00H
RECITAL: Encarnación Fernández
Guitarra: Antoñito Muñoz
Precio: 7€
Sinopsis:
Antes del recital (20:00) se impartirá una conferencia gratuita en la sala multiusos a cargo Juan Bergillos Gómez “Juan Vergillos”,Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, flamencólogo, escritor que disertará sobre ‘Pioneras, heterodoxas y flamencas’
21:00h:Gala flamenca a cargo del Encarnación Fernandez, ganadora de dos Lámparas Mineras, icono de los cantes mineros, acompañada a la guitarra por Antoñito Muñoz.

JUEVES 13/06/2019 21:00H
RECITAL: Inés Bacán
Guitarra: Antonio Moya
Precio: 7 €
Sinopsis:
Antes del recital (20:00) se impartirá una conferencia gratuita en la sala multiusos a cargo de Dª Cristina Cruces, Doctora en Geografía e Historia (Antropología Cultural) y catedrática de Antropología Social de la Universidad de Sevilla, que nos hablará sobre “La Mujer en el Flamenco”
21:00 h: Recital de la cantaora Inés Bacán, hija de Bastián Bacán y Ana ‘la del Pelao’; hermana del guitarrista Pedro Bacán; biznieta de Pinini; nieta de Fernanda ‘la del Funi’; prima de Fernanda y Bernarda de Utrera, acompañado a la guitarra por Antonio Moya



VIERNES 14/06/2019 20:00H
Gala de Clausura XVI JORNADAS FLAMENCAS
RECITAL: Esperanza Fernández
Guitarra: Miguel Ángel Cortés
Precio: 12€
Sinopsis:
Entrega a Dña. Cristina Cruces Roldan, del premio reconocimiento “José Manuel Capuletti” por su aportación, estudio y difusión del Arte Flamenco.
Gala de clausura de las XVIº Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid” a cargo de la cantaora Esperanza Fernández ,una de las voces principales del cante flamenco; con gran versatilidad a la hora de prestar su voz a estéticas musicales bien distintas, acompañada por la guitarra de Miguel Ángel Cortés.

VIERNES 14/06/2019 23:30H
 Trasnoche Flamenca XVI JORNADAS FLAMENCAS
Luis Perdiguero
Guitarra: Antonio Carrión
Patio del Naranjo
Precio: 10€
Sinopsis:
TrasNoche Flamenca a cargo del cantaor, Luis Perdiguero, familia de los Paulera de Jerez, y biznieto de Tía Anica La Piriñaca; estará acompañado por la guitarra de Antonio Carrión

SÁBADO 15/06/2019 20:00H
Pruebas Selectivas al 59 Festival internacional del Cante a las Minas
Precio: 7€
Sinopsis:
Pruebas selectivas en las modalidades de cante, baile y toque correspondiente al LVIII Festival Internacional del Cante de las Minas.
CANTE.
BAILE.
GUITARRA.
Guitarrista Oficial: Rosendo Fernández
Jurado calificador: José Cros y Francisco Severo

DOMINGO 16/06/2019 18:30H
Compañía: Silvia Marín
Precio: 5,50€
Sinopsis:
“Al compas flamenco”, programación infantil, dirigido especialmente para los más pequeños de la casa, “los niños”, por Silvia Marín

viernes, 31 de mayo de 2019

Señas de identidad de las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid': una constante a lo largo de su historia

El 5 junio se presentarán oficialmente las XVI Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (10-16 junio), a las doce del mediodía en la Casa Revilla, con presencia institucional y de su director, Pedro Sanz, para dar cuenta de los contenidos -los ya conocidos y otros por conocer- de una edición que se mantiene, desde sus inicios, fiel a unas señas de identidad sobre el flamenco que quiere ofrecer.

Quien quiera saber qué es el flamenco, las Jornadas se lo han mostrado a lo largo de todas su ediciones. Ya sea este interpretado por artistas jóvenes o veteranos, seguidores de Chacón, Torre, Mairena, Camarón, Niña de los Peines o cualquiera de los y las grandes figuras de este arte; vengan del lugar que vengan, a hacer el cante con la sonanta al lado (aunque luego algun@s de ell@s desarrollen otras facetas musicales en sus trayectorias artísticas). Sin prohibir, ni excluir, ni dar lecciones, simplemente mostrar el flamenco, cómo suena en una variedad de voces, de toques y de bailes.
Por eso, y siendo esta la última edición que tendrá a Pedro Sanz como director, vamos a recordar a gran parte de l@s artistas que por las Jornadas han pasado desde que Pedro se rebelara contra el destino de una ciudad, Valladolid, para que tuviera una presencia estable del arte flamenco. Y también recordaremos a los conferenciantes, los hombres y mujeres que estudian, investigan, analizan, difunden con su palabra escrita o hablada el flamenco.


Desde 2004 hasta 2018: Rocío Bazán , Manuel Cuevas, Mayte Martín (volvería en el 2013), Rocío Segura, Paco del Pozo, Carmen Linares, Rafael Riqueni, Antonio Reyes (también en 2012), Jesús Chozas, José Menese, Arcángel, María José Pérez (y en 2016 con la Lámpara Minera), Tomás de Perrate, Daniel Casares, Guadiana, David Palomar, Rafael de Utrera, Sebastián Cruz, Miguel Poveda (además recibiría un reconocimiento a su trayectoria), Sebastián Cruz, Esperanza Fernández (a la mitad de su recital la lluvia se hizo presente y tuvo que suspenderse aquella primera visita a las Jornadas; este año el tiempo no será problema)


Jesús Méndez (en 2013 y 2018), Cancanilla de Marbella, Miguel Rosendo, José Valencia, Carmen de la Jara, Canela de San Roque, Luis el Zambo, Miguel de Tena, David Lagos (y en 2017), Ana Mochón, Capullo de Jerez, Manuel Márquez el Zapatero, Agustín Fernández, Rubito hijo, Rocío Molina, Ricardo Fernández del Moral, Rubito de Pará, El Pele, José Salinas, Jeromo Segura, Gema Caballero, Vicente Soto 'Sordera', José Carpio 'Mijita', Pastora Galván, Enrique Lozano 'Pescao', Rubio de Pruna, Juana la del Pipa, Perico el Pañero, David Carpio, Rocío Márquez (quien se presentara aquí en las pruebas selectivas que le llevarían a la Lámpara Minera), Miguel Laví, Israel Fernández... puede que se nos olvide alguno, disculpas (extensibles a todos los tocaores que acompañaron los cantes, tan extensa como representativa del toque flamenco en la actualidad). Pero creo que todos estos nombres dan idea de lo que queremos decir sobre el flamenco que suena en las Jornadas.


En cuanto a conferenciantes: Génesis García, Félix Grande, Paco Vargas, José Manuel Gamboa, Manuel Ríos Ruiz, Manuel Navarro, Manolo Curao, Balbino Gutiérrez, José Blas Vega, José María Castaño, Paco Hidalgo, Faustino Núñez, José María Velázquez-Gaztelu, Paco Sánchez, Estela Zatania, Emilio Jiménez Díaz, Manuel Bohórquez, Alfredo Grimaldos, Gerhard Steingress, Federico Vázquez, Antonio Parra, José Luis Ortiz Nuevo, Juan Verdú, Pablo San Nicasio..., disculpas para alguno que se nos haya escapao en esta selección, imponente y flamenca a más no poder (en la presentación del día 5 se confirmará lo que puede ser una nueva distribución en este apartado de conferencias: la idea es hacerlas de acceso libre al público).

Este es el nivel flamenco que deja Pedro Sanz. Y del que deben tomar nota los responsables culturales del Ayuntamiento vallisoletano, como organizador de las Jornadas, para próximas ediciones, y seguir creciendo en interés.
Señalar que las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' se realizan en colaboración con el Festival Internacional del Cante de Las Minas, de ahí la presencia destacable de artistas relacionados con el festival minero, que además cuenta con la ciudad del Pisuerga como sede de una de las fases de las Pruebas Selectivas para su prestigioso Concurso (Este año participan Mª del Carmen González Vento, José García Vílchez el Petro -cante-; Inmaculada Aranda, Ángel Reyes -baile-; Jesús Alonso, guitarra).



Por concluir y a modo de aperitivo para las 16 Jornadas, este sábado, 1 de junio, a las siete de la tarde en el Teatro Zorrilla, se celebrará un acto de homenaje a Rodolfo Otero, dentro de las actividades programadas por la 52 Feria del Libro (hasta 9 de junio en Plaza Mayor de Valladolid), que así abre un hueco al flamenco; y allí estaremos con Pedro Sanz, entre otros, y todo el que quiera -entrada libre- sumarse a este recuerdo al bailaor, bailarín, maestro de baile vallisoletano, que nos dejara el pasado noviembre. No será un velatorio, no iba con el espíritu, el carácter de Rodolfo.



lunes, 13 de mayo de 2019

XVI Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (10-16 junio): Todo sobre la mujer en el flamenco


Los prejuicios morales y religiosos, el tutelaje impuesto por los varones, la esclavitud cultural de su único mundo posible: la familia y todos los inconvenientes que la hicieron invisible en la vida social, cultural, política, científica, académica etc., no lograron que fuese invisible en el flamenco. La valentía y resistencia de la mujer flamenca venció en innumerables ocasiones todas estas trabas, y gracias a ello, hoy podemos disfrutar de este legado, que sin las mujeres no sería lo que es: el flamenco como máxima expresión de las emociones y los sentimientos, como arte total que muestra la esencia de lo humano.





Con esta cita del profesor Miguel López Castro abre Pedro Sanz, director de las Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (10-16 junio), su comentario acerca de dedicar la décimosexta edición del certamen flamenco vallisoletano a La mujer en el flamenco; texto que ofrecemos a continuación:

"En esta edición, las Jornadas quieren tener una atención especial, por su importancia, a la MUJER EN EL FLAMENCO. A pesar de numerosas dificultades y prohibiciones por las que pasaron tenemos que agradecer a las mujeres flamencas la conservación de muchos de los cantes y bailes que configuran el frondoso árbol de este arte. Sin ellas el flamenco, lo jondo no hubiera sido igual.


Las mujeres viven un gran momento en el mundo del flamenco, pero no siempre ha sido así. Las mujeres son y han sido muy importantes en la creación y desarrollo del flamenco. A pesar de la situación de discriminación y los continuos obstáculos y ofensas que han tenido que soportar, sometidas a un sistema patriarcal donde el hombre ejerce de dueño y señor, prohibiendo su acceso a cantar, bailar o tocar la guitarra en público, o impide desarrollar su labor creativa relegándola al cuidado de la prole, las labores de la casa o el trabajo en el campo.

Desde el siglo XIX hasta la década de los 70 del siglo pasado, la presencia de la mujer en los espectáculos de flamenco era prácticamente escasa o nula; solo se las permitía cantar o bailar en las fiestas intimas y familiares, y las que escapaban a este permiso se exponían a críticas, vejaciones de todo tipo y, en algunos casos, malos tratos. Más difícil en el caso de las mujeres gitanas, y más aún si estaban casadas: tan cerradas eran sus costumbres con la mujer. Aún así algunas mujeres decidieron dedicarse al flamenco como medio de vida, como sostén de la economía familiar.

Por citar algún ejemplo, Tía Anica la Piriñaca, que no cantó en público hasta que, ya muy mayor, quedó viuda, y al quedar en la indigencia económica tuvo que acudir a las actuaciones en fiestas particulares y otros actos públicos donde dejó patente sus grandes dotes artísticas para el cante. Igual le pasó a la Tomasa, madre del cantaor José de la Tomasa; también a La Perrata, madre de Lebrijano, y otras muchas.

Otras que se casaron, tuvieron que dejar una espléndida carrera como la excelente bailaora Gabriela Ortega, que al casarse con el torero El Gallo fue retirada de los escenarios por este. De manera que la mayoría de las mujeres que siguieron adelante en el mundo del flamenco tuvieron que optar por la soltería, como Fernanda y Bernarda de Utrera o la Paquera de Jerez. Esta situación -como digo-, era más complicada en la sociedad gitana.


Con todos los inconvenientes y prohibiciones a los que se enfrentaban, la aportación de la mujer en el ARTE FLAMENCO ha sido fundamental en la creación de nuevas formas, de desarrollo de las ya existentes, así como en la conservación de los más puros y ortodoxos estilos flamencos.

La historia flamenca nos puede llevar de la mano, sin la menor duda, para conocer la nombradía y talla artística de, entre otras, La Niña de los Peines, La Andonda, María de las Nieves, La Serrana, La Trini, María la Mica, Dolores la Parrala, Paca Aguilera, Mercedes la Serneta, Tía Anica la Piriñaca, María Armento, La Perla de Cádiz, Emilia de Benito, Concha la Peñaranda, Anilla la de Ronda, La Bilbá, María la Chilanga, Luisa la Chirrína, La Roezna, Pilar López, Pastora Imperio, Carmen Amaya, La Argentinita, María la Jaca, María la Borrico, La Loca Mateo, La Niña de la Puebla, Fernanda y Bernarda de Utrera, La Paquera de Jerez, etc. etc.

La mujer ha sido forjadora del arte flamenco al unísono con el hombre, cuando no verdadera descubridora. Este sería el caso de Antonia Mercé ‘La Argentina’, creadora del ballet flamenco y español. O el de Pastora Pavón, Niña de los Peines, la voz más reconocida de la historia del flamenco. (Hay quienes afirman que por su condición de mujer puede ser el motivo de no haber recibido en su momento la Llave de Oro del Cante).

Si bien el reconocimiento de la aportación de la mujer en el flamenco, el ‘encierro’ de cantaoras en sus casas, comienza a cambiar a partir de los años setenta y ochenta con la proliferación de festivales flamencos, la apertura de las peñas flamencas a la presencia de artistas flamencas o la nueva generación de estudiosos del flamenco con una mirada igualitaria, aún no es suficiente." 


Como ya avanzó el propio director de las Jornadas las actuaciones programadas para esta edición correrán a cargo de cantaoras, de diversas generaciones; y las conferencias previstas -entrada libre- ampliarán el conocimiento y papel de la mujer en el cante, toque y baile flamenco.
Así, José María Castaño, hablará de Mujerez, diez años después; de lo que supuso el disco que reuniera a Juana la del Pipa, Macanita y Dolores Agujetas (11 de junio).
Juan Vergillos disertará sobre Pioneras, heteredoxas y flamencas (12 junio); y Cristina Cruces Roldán sobre el tema de estas Jornadas, La mujer en el flamenco.