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viernes, 23 de julio de 2021

El futuro del flamenco está escrito (y publicado: Crimen y parranda, de Paco López)

Una de las preocupaciones cuestiones ¡problemáticas! ¡polarizantes! -por usar expresiones actuals- en el mundo flamenco es la de ¿qué será del flamenco? ¿cuál su futuro? ¿adónde irá? ¿hasta cuándo -¿su existencia?-? ¿cómo será, sonará? la raíz, la tradición, lo de siempre ¿seguirá, volverá, se volverá a imponer, retornará?
Este blog retorna una vez más, casi dos años después de la que iba a ser la última entrada, gracias al amigo Paco López, que nos brinda la oportunidad de decir adiós end fin koniec al blog y a sus cositas acompañantes -tuiter-. Cambiamos el misterioso origen, por el misterioso futuro del flamenco, espacio-tiempo al que nos lleva el amigo Paco al grito de: GRANDE CAMARÓN.
Y los detalles, ingredientes, dramatis personae, acaeceres... de ese espacio-tiempo por venir han sido puestos por escrito en este libro:


"Una fantasía flamenca", dice Paco al preguntarle sobre qué, cómo definir etiquetar su libro, su novela. Fantasía es la novedad que aporta el amigo Paco al flamenco, al mundo ¡al universo! flamenco (a partir de ahora, también: flam).
Su libro es como el flamenco -y como Camarón-: únicos, con, como se suele decir, personalidad propia; 
(como en el flam) es una mezcla; aquí, de géneros (realismo, costumbrismo, thriller, fantástico -sección distopía/utopía-, histórico...);
protagonismo fundamental del pueblo gitano en su creación y desarrollo -con otra importante gozosa novedad: escuchar cómo suena ahora, es decir, hoy el pueblo gitano, ¡glorioso! soniquete. 
Como Camarón y su cante, que suena a lo largo de Crimen y Parranda ("no estaba muerto, estaba de...", que es por donde va esta segunda parte del título, y además resalta la singularidad de la mezcla de géneros, en particular la tocante a lo fantástico; a los americanosyankys con ser tan suyos los zombies nunca se les ocurriría lo que Paco ha imaginado con este género). Lo popular y lo hondo, como el flamenco, en esta novela
irreverente, alegre siempre, de ensanchar el alma que decía aquel, y sabia, delicada cuando toca, creando imágenes de una belleza conmovedora y también -aquí se nota el lado geógrafo/historiador del autor- trastornante destrucción ¡cambios!, y otras tantas cosas más propias del hacer/ser de les payos y l@s gachés, que no podían faltar, como en el flamenco.
Y, para que no se diga que esto es cosa de amigos, publicada en la editorial de quien lanzó, produjo a Lole Manuel, Triana, María Jiménez, a buena parte del rock andaluz de los 70-80 del siglo pasado..., el también director de cine, Gonzalo García-Pelayo. Una pequeña editorial llamada como aquel glorioso sello discográfico: Serie Gong (en su cuenta de tuiter se dice de Crimen y Parranda: "Una inusual y trepidante novela urbana firmada por Paco López que atrapa al lector desde la primera línea con una prosa impredecible". ¿Dirán algo los suplementos, revistas de libros sobre esta novela única en el panorama literario español -sólo podría haberse escrito en este país, ¡va a tener salvación de la buena esta españa literaria con obras así! ¡sin falsificar!-? Achilipú).

 


 
Por terminar. En la sinopsis de la editorial sobre la novela aparece la palabra "ariquitáun" -"un escalofrío de naturaleza musical", se especifica-; es el poder que l@s -aunque no tod@s- flam resurrect@s de esta novela poseen, "es la energía que desprende el flamenco", escribirá Paco en su siguiente libro precuela secuela ¿?. Ariquitáun, que Antonio Manuel en su libro, 'Flamenco. Arqueología de lo jondo", va a describir (pues es otra de las presencias árabes que perviven en el flamenco, en nuestra lengua; y es que, sostiene AM, "en el origen de los nombres se halla el manantial de lo jondo"): 
"... ar-rizq, sustento divino de las personas y de todo lo creado, equivalente al maná de los judíos pero sin equivalente en la simbología católica. que careciera de traducción en castellano y de una palabra con una fonética similar donde cobijarse, la mantuvo intacta en el Corán y en las oraciones aljamiadas; aunque muy popular, solía aparecer declinado (ar-rizq-un), o en plegarias solicitando a Dios que les dieran alimento o la misma vida (ar-rizq a'a'tan)" (Desconoce Paco la existencia de AM y su libro).
Y este es el primer cante -escrito, escrito, a ver qué pasa con el audiolibro- que aparece de Camarón de la Isla en el libro de Paco López:

 



El amigo Paco es parte de este blog desde sus inicios; aquí ha dejado alguno de sus escritos; aquí ha contado su atracción por el flamenco (pinchen en la etiqueta).
Es una gran alegría haber esperado hasta la publicación de su libro, Crimen y parranda, antes de despedirnos de este mundo internet (seguiremos un rato más por las reacciones, recogerlas y transmitirlas, así como darle un tanto más de proyección a la novela ¡es tan gozoso descubrir, encontrarse con que sigue habiendo obras, autores que devuelven su poder al Arte!) Salud para tod@s.
 

 
 
(21 de diciembre de 2021, se ha añadido a esta entrada un nuevo texto correspondiente a la presentación del libro de Paco López: Crimen y parranda. Fue el 25 de noviembre en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Valladolid. En este añadido se recoge lo dicho por el autor respecto sobre su libro –pues hubo otros decires: agradecimientos, respuestas a comentarios y preguntas…):
 
"Tenía pensado... me he pasado toda la noche sin dormir, y al final se me han ocurrido tres opciones (sobre cómo empezar su presentación ante l@s reunid@s):
1) el monólogo 2) el audio 3) Siri Hustvedt (muestra el libro, Los espejismos de la certeza)
¿Levantamos la mano? (entre risas del personal) 1 (muchas manos) 2 (menos manos) 3 (muchas manos). Igual empiezo por Siri, luego el audio y el monólogo, bueno, a lo mejor el diálogo... no sé...
 
Empiezo con el monólogo. A Siri Hustvedt yo la recomiendo, porque es una autora impresionante impresionante. 'Los espejismos de la certeza', cuidado, 'Los espejismos de la certeza'. Hace ahí una crítica de la mente y el cerebro... está increíble.
Vamos con el monólogo. Tengo aquí un par de cosas anotadas.
 
El libro este tiene que ver con los flamencos, tiene que ver con los gitanos, es un crimen y parranda; entre el crimen y la parranda está la resurrección, ¿de quién?: del muerto. Resucita de una manera mesiánica y, entonces, ese mesías inicia una expansión del flamenco a través de la energía vital que es el ariquitáun, es el achilipú. Esto va haciendo que los muertos resuciten, algunos, pero también los vivos. Porque a veces los vivos, igual estamos muertos. Igual, nosotros, somos los zombies; no lo sé; en todo este juego estamos.
 
El libro. Cojo el índice, que es lo mejor que hay para... había pensado que, a lo mejor, leyerais algo del libro... El índice. Son 11 capítulos.
 
Capítulo uno: Tintín. Tintín es el que muere; un chaval de instituto; se lo encuentran muerto con un teléfono móvil... móvil que pertenece a un gitano, y resulta que ahí tiene mucha música de flamenco y de Camarón; a partir de ahí, por las redes sociales, por el big data se va a extender y va a ser la energía vital que hace que... bueno, sigo.
 
Capítulo dos: El testimonio de Absalón Salazar; este es el gitano, que está involucrado en la trama…
El tercer capítulo es: El diario de House. House es una especie de villano, un capullo, un conserje un poco hijoputa. Tampoco le he querido tratar demasiado mal; este es el asesino, porque se le enciende la sangre. Todo esto pasa en un instituto de secundaria.
Estos tres primeros capítulos serían el crimen, que es como una novela negra; a partir de aquí, esto se convierte en una fiesta, en una parranda, en una fantasía flamenca.
 
Capítulo cuatro: Los apóstoles flamencos. Este mesías, los primeros que él besa –no les come el cerebro ni nada de eso, simplemente les toca, les abraza, les besa-, y a partir de ahí notan la energía, el ariquitáun, que no se puede aguantar, es el (cantiñea) tiri tiri tirititi tando de de frío; y empieza el flamenco. El flamenco es subversivo.
 
Empieza a haber un combate entres esos flamencos, esos flams –no quería utilizar la palabra zombie, porque con las connotaciones que tiene, pero bueno, el golem de los judíos de Praga, esa resurrección-, entonces, ellos, los flams, con ese flamenco, de alguna manera, nos están invitando a otro mundo, a dejar el mundo en el que estamos, levantándonos a las seis de la mañana, el atasco -¿habéis estado alguna vez en un atasco?, yo, todos los días, a las siete y media
las luces de los semáforos 
su interior. son como bombillitas, como insectos
rojo verde amarillo
y estoy como entusiasmado
y me pitan
y otro semáforo
Los atascos, si no estás chiflado como yo, es una especie de tortura diaria
el ruido de la retroexcavadora que entra
los autobuses, la bicicleta –que me da una envidia-, y los patinetes;
y he visto un peatón que se cruzaba toda la autovía, con una mochila
anda la hostia:
cosas impresionantes-
los apóstoles flamencos.
 
Capítulo cinco: La resurrección de la carne; pues estamos ya en el fin del mundo, porque esto se extiende, los flams son imparables, son indestructibles. Van a acabar con ellos las fuerzas de seguridad, el ejército, la otan… son indestructibles, son flams, son flamencos; y al revés, son los flamencos que empiezan a aflamencar –me gusta esa palabra, ahora que veo a Julio-, al ejército, a la policía y se empiezan a formar los corros flamencos. Bombardean esto, Campolid, porque no hablo de Valladolid.
Capítulo seis: El labio tatuado de neón. Aquí ya la novela... No es lineal. Aquí seguimos a cada uno de los apóstoles –no son doce-, hay una jerarquía eclesiástica entre los flams: sacristanes… son distintos grados de aflamencamiento. Primero, los apóstoles con poderes para aflamencar (se produce una interrupción por parte de uno de los presentes; solventada, sigue)… empiezan a tatuarse el labio…
 
Capítulo siete: El planeta rojo. No digo nada de esto.
Otro: La Villaescusa, que es la madre del Tintín. Ojo con la Villaescusa; luego, capítulo nueve: Sandra. Otro: Elmer, un apóstol, el jefe de estudios, otro capullete, más o menos.
Por último, el final: Fluorescencia, fulguraciones. Y epílogo.
 
¿Pasamos al audio? (Paco comparte con lxs allí presentas un audio de unos cinco minutos, que le ha llegado por guasap, de un primo de su compañera tras leer el libro: desborda entusiasmo –y jolgoriosa sorpresa, que no se puede aguantar-. Una vez oído, Paco dice:) Yo creo que con esto, cualquier escritor ya se da por satisfecho completamente: de que hay alguien que se lo haya pasado en grande lo mismo que yo escribiéndolo.
 
Poco más que decir, que son 16 euros (empieza sonar Camarón –tiriti…)
(al tiempo que los aplausos, hay preguntas, respuestas: el siguiente libro está en este estilo que voy cogiendo)
 
(vamos terminando, unos y unas se van acercando para que Paco les eche una dedicatoria al ejemplar de Crimen y parranda; la despedida es con este achilipú peretiano).

 

 


jueves, 17 de enero de 2019

La natural grandeza de Carmen Linares (Remembranzas)

Ya sólo quedan las mujeres como fuerza de cambio hacia adelante en esta Andalucía que ha echado a andar para atrás, es un pensar que me viene al ver que le llega el turno a Carmen Linares, dentro de la serie 'textos de libretos de discos tomados de la colección de flamenco de la Biblioteca Pública de Valladolid', que venimos trayendo a este blog.
De entre la media docena de discos de la cantaora que figuran en el catálogo no es fácil decidirse por cual libreto escoger, hay textos de Félix Grande (disco de Juan Ramón Jiménez), Álvarez Caballero (Antología de la mujer en el cante), Frédéric Deval -editó discos suyos en Francia-..., pero nos quedamos con Remembranzas porque viene a resumir buena parte de su trayectoria vital y artística.


Fue publicado en 2011 por Salobre y distribuido por Karonte, el mismo año en el que fue grabado y en el que también, Carmen Linares recibe de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música el Premio a toda una vida; un galardón que reconoce, "su maestría, su valentía profesional y su calidad de referente en la positiva evolución de  la condición femenina en el arte flamenco a lo largo de los años", como se lee al inicio del texto escrito por Miguel Espín García, Pablo Martínez Samper y Miguel Espín Pacheco, donde relatan cómo fue el concierto que da título al disco, de esta manera:

Remembranzas es el testimonio de más de cuarenta años de carrera profesional, de pasión y aprendizaje del cante flamenco. Este proyecto también es la forma de agradecer a sus compañeros músicos y al público este reconocimiento. Un ofrecimiento musical donde Carmen recorre, acompañada de un plantel impresionante de músicos, los temas más emblemáticos de su trayectoria.
El recital se abre con "Romance  Pascual de los Peregrinitos", unos versos del poeta que luchó por engrandecer el arte flamenco, Federico García Lorca. Artistas como Camarón, Enrique Morente, Manolo Sanlúcar o Paco de Lucía han trabajado a partir de los poemas del poeta granadino y Carmen en 1993 actualizó en el disco 'Canciones Populares Antiguas de Lorca' el cancionero que el poeta grabó a piano junto a La Argentinita en 1931. Este número narra una tierna historia de amor entre primos que van a Roma a lograr la dispensa del Papa para poder casarse. Siguiendo el espíritu del relato, asistimos a una reiteración obsesiva de la melodía cuyo tratamiento musical parte de una melodía medieval -con pasajes de percusión, contrabajo, violín y flauta- que luego se traspone al ritmo de una bulería con carácter de guajira.
La Taranta es uno de los cantes que en Linares ha alcanzado su máxima perfección y variedad. La taranta es un género que lleva en sus raíces. Nacida y criada en Linares, cuna de cantes mineros, escuchó estos cantes desde chica acompañada por la guitarra de su padre, a quien homenajea en este recital al elegir una música bellísima que expresa sin adornos especulativos la quintaesencia del estilo minero. Con calidez y pasión finaliza por Cartagenera grande -con letra del sevillano García Barbello-, rememorando al gran maestro Antonio Chacón. Al toque Miguel Ángel Cortés quien ha crecido profesionalmente junto a la cantaora y en este número aporta una intensidad musical extraordinaria.


Admiradora de las formas tradicionales, Carmen Linares nos hace llegar el desgarramiento y la esencia del arte jondo a través de dos cantes por Seguiriya. El primero como recuerdo a la gran cantaora Pastora Pavón 'Niña de los Peines'. El segundo, más personal, con música y letra referidas al barrio de Triana, cuna de grandes seguiriyeros. Precisamente este cante encabeza su poderosa 'Antología de la Mujer en el Cabnte' (1996), que en su estreno en el Teatro Monumental de Madrid junto a Moraíto fue el número más aplaudido. En esta ocasión le acompaña el guitarrista Paco Cortés, con el que ha interpretado estos cantes antológicos durante más de veinte años. Aquí vuelven a sonar con todo el esplendor en el toque que acompaña  la emoción del quejío con el que ella recuerda esta noche a su madre recientemente fallecida.
Remembranzas continúa desgranando 'Antología de la Mujer en el Cante', el proyecto discográfico donde recrea los estilos más importantes del arte flamenco creados por cantaoras antiguas y en el que participaron los mejores guitarristas del momento. Se escucha el recitado por alegrías de José Luis Ortiz Nuevo, llega el ritmo y la gracia de Cádiz en forma de Cantiñas. Carmen canta para escuchar y para bailar. En la primera faceta recrea y completa el cante de la Mejorana ("Toma este puñal dorado") para dar paso a la cantiña del contrabandista ("Las caenas del amor") y la romera -"No me hagas señas"- que baila espléndidamente Javier Barón.
Llegamos al ecuador del recital y nos vienen a la memoria aires de Huelva. Las mágicas palabras de Juan Ramón Jiménez, la hondísima vibración de la guitarra de Juan Carlos Romero y la herida luminosa de la voz de Carmen Linares constituyen "Raíces y alas", trabajo que recibió el Premio de la Música como Mejor Álbum Flamenco 2009. Abre "Remembranzas" por alegrías recordando la infancia del poeta y lo siguen los fandangos "Moguer, Auroras de Moguer" que nos incitan a recorrer las huellas que la música nos deja y que las notas dejan en los músicos.


Carmen contempla el tendido, agradece a músicos y asistentes y, haciendo una pausa mira a su izquierda en invita a sumarse a Miguel Poveda. Con la introducción de los versos de Ortiz Nuevo arropados por la música de Juan Carlos Romero ambos interpretan la canción "La luz que a mí me alumbraba", que nos trae el esperado encuentro entre dos voces únicas en el arte flamenco contemporáneo. La Maestranza de Sevilla se hace silencio, la toná mide la fuerza del quejío flamenco, Miguel y Carmen dan un paso al frente. Suena el "Canto de la resignación".
Es el momento de seguir recordando. Carmen se emociona, su voz y su memoria vuelan por el Albaicín. "Asesinado por el cielo" es una obra con letra de Lorca que interpretó por primera vez en "Poeta en Nueva York", un espectáculo que Blanca Li coreografió y bailó en los Jardines del Generalife en la Alhambra de Granada en agosto de 2007. La composición del guitarrista Salvador Gutiérrez así como la adaptación para el cante por granaína y rondeña de la difícil letra lorquiana, constituyen una de  las aportaciones más interesantes en la carrera de Carmen Linares. Hoy la canta en memoria de su compadre Enrique Morente con el que tantas 'medias sonrisas' compartió en el flamenco.
Del cielo poblado de imágenes hirientes llegamos a los versos de sabor a tierra de Miguel Hernández. Estamos en 2009. "Oasis abierto. Miguel Hernández flamenco" es un espectáculo cocinado a fuego lento por Carmen. Ella misma ha cuidado cada pequeño detalle, desde la selección de versos inéditos en el flamenco, las composiciones de Luis Pastor hasta la dirección escénica de Emilio Hernández. En la crónica del estreno en Madrid comenta Alfredo Grimaldos que, "el poeta del pueblo encuentra su acomodo en el flamenco". Lo que sin duda permanecerá como un hallazgo es el diálogo entre la sonoridad del piano de Pablo Suárez a la voz jonda de Carmen. En este concierto nos ofrecen "Mis ojos sin tus ojos" -entre copla y tango argentino- y "Casida del sediento", dos temas donde Carmen consigue alcanzar quiebros y registros de voz que renuevan la raíz trágica del flamenco. Un sentido homenaje al gran amigo oriolano José Antonio Martínez Bernicola con el que inició el proyecto escénico en torno al poeta.
Como despedida y gratitud hacia el público Carmen canta acompañada de todos los artistas de Remembranzas unas arcaicas seguidillas sevillanas con letras de Federico. Estas Sevillanas de Lorca son para escuchar, con unas dificultades de tono, extensión y cuadratura absolutamente superiores. Con todo, hay algo más importante, el respeto y la inconfundible gracia sevillana con que la cantaora interpreta estas coplas mientras las bailan Miguel Poveda, Ana María González, Javier Barón y Rosario Amador como en su día lo hicieron Imperio Argentina y Pilar López durante una actuación suya en la casa natal del poeta en Fuentevaqueros.
¡Ahí queda eso! Ochenta minutos de concierto. Llega el soniquete de los camerinos. La Maestranza se vacía. Los artistas se recogen.
Nada se ha perdido, hemos conquistado un estrato más de memoria. La memoria que nos une es el sonido de las remembranzas de Carmen.


Además de los músicos citados en el texto también participaron Rafael Villanueva (violín); Pedro Esparza (flauta); Julio Blasco (contrabajo); Antonio Coronel (percusión); Javier González (coros y palmas junto a Ana María y Rosario), y las guitarras de Paco Cruzado y Eduardo Pacheco. El libreto también incluye fotos de la cantaora, de cuando era niña, de pie, cantando o, sentada, de adolescente, ambas pisando escenario; y de ella como la hemos ido conociendo todo@s, y la seguiremos, pues ahí está, con su voz, la que "aquella tarde del último invierno (...) fue y vino, se alzó y alcanzó cimas de brillos y bajó a simas de lo hondo más profundo, se acordó de fundamentales piezas de su repertorio, evocó a maestras y maestros yendo de la alegría a la pena, del dolor al júbilo; dando en todo momento clara lección de sencillez y de natural grandeza", escribió, en otro de los textos incluidos en Remembranzas, José Luis Ortiz Nuevo, instigador que investiga y viceversa el flamenco, poetactor surgido del mismo tiempo que la cantaora. Ese tiempo de gigantes -años 70-80 siglo XX- con quienes Carmen Linares caminaba a la misma altura, al mismo paso. 
"De ahí que ya ni siquiera se necesiten más palabras, pues estas no tienen más sentido que incitar al disfrute y que sea cuanto antes, ahorita mismo, sin más dilación, para que suene de nuevo -humilde y poderosa- la razón del cante, en remembranzas dobles." (Ortiz Nuevo).


Con su disco Antología de la Mujer en el Cante, Carmen Linares hizo entrar a muchas mujeres en el flamenco y a las que ya estaban les ofreció orgullo, historia, reconocimiento, el valor que por derecho tenían a estar donde estaban: el flamenco.

jueves, 28 de junio de 2018

Pablo San Nicasio presenta su libro 'El Payo Humberto': "Su relación con los flamencos era de forma natural"(y 2)

Seguimos con la presentación del libro El Payo Humberto. Memorias de Hubertus J. Wilkes en la España de la Transición (Octaedro/Mágina. 2018), por parte de su autor Pablo San Nicasio en las pasadas XV Jornadas Flamencas 'Ciudad de Valladolid' (4-9 junio). Es el turno de intervenciones de los asistentes y nos tocó empezar a nosotros: 

tiempoflamenco (tf): ¿Cómo es la personalidad de Humberto para permitirle acceder a los artistas o estos estaban abiertos?
Pablo San Nicasio (PSN): No, yo creo que los artistas no estaban abiertos, en ningún caso. Creo que fue el azar. Por lo que él me cuenta, el tener aspecto de guiri, de extranjero, como de turista, hacía que nadie le echara cuentas. Y no se daban cuenta que Humberto estaba ahí, muy atento, tomando notas, grabando. No sé si habrá o si habrá alguna otra: la grabación del concierto de Paco de Lucía en el Teatro de la Zarzuela (1975), que fue muy polémico porque tocó con la pierna cruzada... Humberto se llevó una maleta con un magnetofón Philips, un escándalo de aparato; y lo metió en el teatro y nadie le dijo nada. Y lo grabó.
Yo creo que le veían como inofensivo, como que no daba el perfil de flamenco; le dejaban acceder a todos los sitios. Por ejemplo, cuando tocaba en los colegios mayores universitarios con Enrique Morente, la policía daba palos a todo el mundo menos a él, decían 'este se ha confundido, no se entera'... Y por eso Morente se lo llevaba de guitarrista, no daba problemas, y él encantado.
Yo creo que los flamencos lo hacían sin saber, pero este hombre no era inocuo, que estaba perdido por allí. Sabía dónde estaba y no perdía comba, Lo grababa todo. Hay un momento en la grabación del disco, creo que es Siroco, en la que el grupo está ensayando, hablando, y se oye a Jorge Pardo decir: 'oye, tío ¿es que tú lo grabas todo o qué pasa?'. Les grababa hasta en el ascensor, cuando salían del estudio, cuando se iban de paseo por la Castellana (Madrid) y se oyen conversaciones que no tienen que ver con el flamenco, o  sí, que son superjugosas.
Yo creo que eso lo hacía por amor al flamenco, porque sabía que lo que estaba viendo era algo histórico. Carmen Linares, en la presentación del libro en Madrid, lo dijo: 'si no llega a ser por Humberto, que tenía una cámara de vídeo, yo no tendría vídeos de mis niños pequeños'.
Humberto, aparentemente, era inofensivo, pero su inquietud era desmedida. Y creo que su testimonio hace que sea muy valioso, creo yo.

José María Velázquez-Gaztelu (V-G): Contaba a mi amigo Pablo que Humberto, cuando nadie le conocía, estuvo en mi programa de radio y traía un texto; y estaba desesperado porque nadie se lo quería publicar, un libro sobre Niño Ricardo. Entonces, yo tenía muy buena relación con José Luis Ortiz Nuevo, era editor también y responsable-creador de la Bienal de Sevilla... y le llamé, delante de Humberto, al terminar de grabar el programa. Les puse en contacto, y José Luis le publicó el libro.
Y él vino a mi programa con ese pedazo de mamotreto de magnetofón; el técnico de sonido se quedó espantado (risas), y grabó la entrevista.
Carlos Martínez Ballester (CM): Ese archivo sonoro ¿está depositado en el Centro Andaluz de Flamenco o cedido? Está bien que lo tengas tu para trabajar en el archivo, pero ¿que se deposite en alguna institución para que se tenga acceso, o que le pase algo?.
PSN: El asunto es que él me dice que me lo quede. Y yo firmo una cláusula de confidencialidad, por la cual yo no puedo distribuir esos archivos, de momento. Por ejemplo, las letras de Enrique Morente de las que os hablaba, se las voy a dar a un cantaor amigo suyo, Gregorio Moya, que es de Torremasilla de Alba, y es muy morentiano. Yo me voy a quedar con correspondencia que tiene de Niño Ricardo, Leo Brouwer, Enrique de Melchor, Carmen Linares... carpetas... Los audios también los voy a conservar.
En lo que él me diga que no puedo hacer, yo no puedo hacer nada. Pero, desde luego, este material se tenía que cribar, seleccionar y hacer alguna copia. El concierto de Paco de Lucía en la Zarzuela tiene una calidad muy buena, y con la tecnología que hay ahora se puede hacer un disco perfecto. Sobre todo, el material personal es muy interesante.
V-G: La relación con los flamencos de Humberto era natural, no iba con el rollo de... Entonces, al cabo de los días era como uno más de la familia. Él era educado y trataba con naturalidad, entonces la gente le trataba natural.
PSN: Yo, al principio, no me lo creía ¿cómo vas a entrar en casa de Paco de Lucía? Y sí, sí, claro. Payo Humberto toca la guitarra muy bien, ha sido profesor en Holanda, y cuando le escuchas tocar, escuchas ese sonido de Niño Ricardo. A Ricardo se le acusaba de sonido 'sucio', entre comillas, porque tenía problemas de uñas y no cuidaba el sonido como lo podía cuidar Sabicas.


La guitarra de Payo Humberto suena superflamenca y cuida mucho los detalles, de la posición, la manera de atacar... Tiene mucho criterio a la hora de opinar con los flamencos y creo que los flamencos le hacían caso. No hablaba por hablar. Hay un momento en el que Humberto habla del flamenco actual, que dice que es como la sangría; a él le gustaba el vino bueno y éste tiene muy pocos ingredientes y, dice, que ahora los ingredientes que tiene el flamenco son tantos que el vino es casi sangría.
V-G: Humberto era 'ricardiano' a tope. No sólo por su admiración hacia el guitarrista, sino porque todo lo que tocaba de flamenco era de Ricardo. Y la relación con Paco de Lucía venía de ahí, su maestro era Niño Ricardo. En casa de Paco de Lucía era la referencia, tanto para su padre como para sus hermanos.
PSN: Hay un momento muy bueno en el que está hablando con Paco de Lucía, de una entrevista inédita que publiqué en 'Contra las cuerdas', y aparece el padre de Paco y se pone a protestar:
-Oye, ¿tú quién eres? ¿qué haces aquí? ¿qué estás hablando con Paco, que no está estudiando?
-Que no, que estamos hablando de Niño Ricardo.
-Ah, bueno, entonces sí, podéis seguir (risas).
tf: Actualmente, este hombre...
PSN: Pues, vive en Amsterdam, con una compañera. Él enviudó en los 80, estaba casado con una española; y ahora está conviviendo con una holandesa, pero, por trabajo de ella, viaja mucho a Estados Unidos. Y dos veces al año viene a España, y nos vemos. También viaja mucho a Japón.
Él está jubilado. Da clases de guitarra, pero vive bien, él dice: 'yo soy un burgués vividor'.
Cuando viene solemos quedar en los sitios a los que él iba, los bares, restaurantes, donde se juntaban los flamencos, en la calle la Cruz, en la zona del barrio de Las Letras, de Madrid... y le gusta pasear por allí, para ver cómo ha cambiado todo. Yo hablo con él, prácticamente, a diario. De hecho, me ha dicho que tengo que escribir un libro sobre la espiritualidad, que me deje ya de flamenco (risas). Él estaba siempre pensando en esas cosas del más allá. Dice que el flamenco está bien, pero no todo el día.
Pedro Sanz (PS): En menor medida, tenemos otro caso en Zamora, el de Caroles y el material flamenco que tiene. Caroles es un aficionado, un bohemio relacionado con el flamenco que dejó miles de horas grabadas. Qué es lo que se va a hacer con ese material, es lo que se está viendo en Zamora.
CM: Yo creo que está metida la Diputación. Lo digo porque me llamaron hace poco, y me dijeron que no habían hecho nada con el archivo. Lo que más valor tiene son las grabaciones en directo, pero necesitan una intervención rápida porque están en cintas de baja calidad. Habría que digitalizarlo rápidamente.


PS: Bueno, Pablo, pues me parece un personaje muy interesante el Payo Humberto.
PSN: (señalando la portada del libro) Esta foto ya dice mucho. Está tomada en la casa de Paco de Lucía en la calle Cambrils (Madrid). Esa foto la tomó la mujer de Paco, la primera, Casilda y Humberto aparece como enseñándole a tocar la guitarra a Paco. Era así.
CM: A mí me parecen muy interesantes este tipo de obras porque, en principio, parecen que tratan sobre personajes tangenciales de lo flamenco, pero muchas veces, a través de estos personajes, se entiende mucho mejor lo que ha acontecido en el flamenco.
PSN: Sí, y es que este hombre ha organizado durante las décadas de los 70-80-90's todo el flamenco que se ha programado en Holanda. Y los ha alojado en su casa, hablado con las salas, ha negociado los cachés, los viajes. Y estamos hablando de figuras.
Hay una anécdota muy buena... no la he puesto en el libro, cuando quite la grabadora os la cuento entera. Es de Paco de Lucía, al que le organizó un concierto con su hermano, Ramón de Algeciras, en Holanda, y se montó una fiesta en casa de Humberto. Fíjate, allí, con los colegas, un montón de tías... aquello fue un desenfreno... y toda la noche... Al acabar la fiesta, por la mañana, Paco de Lucía, que era veinteañero, le dijo a Humberto: 'Me voy a retirar de esto'. Payo Humberto decía que Paco de Lucía ya estaba de vuelta de todo, que la guitarra flamenca no tenía nada que ofrecerle, y estaba desesperado por buscar otra cosa que le motivara. Y le dijo Paco: '¿Me retiro o qué hago?'. Explorar otras músicas era necesidad física para Paco, decía Humberto. Esa noche se lo pasaron bien. Y ahora si me dices cómo se apaga la grabadora, os cuento el resto. 
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