lunes, 6 de enero de 2014

Por mineras en el Pirineo, escuchó Cela

Hojeando un libro de Camilo José Cela aparece una página donde el escritor -el mejor literato, que es algo más que escritor, español del siglo XX, según dice Miguel Ángel Galguera, aunque con pesar pues la persona del Nobel de Literatura no es de su compaña-, relata lo siguiente: 

"En el camino de Esterri trabajan los murcianos en la polvorienta y la aparatosa remoción de tierras de una presa (…) Una niñas francesas, arregladitas y monas, pasean, pastoreadas por una institutriz muy puesta en su papel, mientras un murciano en camiseta empuja una carretilla acompañándose por cartageneras: 

Del cante cartagenero
Son los más firmes puntales,
La Peñaranda, el Chilares, el rojo el Alpargatero
Y Enrique, el de los Vidales 

Encaramado en una hormiguera trepidante, otro murciano renegrido se consuela cantando por mineras, que es cante amargo y social: 

Madrugar y trasnochar,
Subir y bajar la cuesta
Y ganar poco jornal;
Eso a mí no me trae a cuenta
Y a las minas no voy más."

Está en la página 98 del libro Viaje al Pirineo de Lérida (Alfaguara, 1965).


(Dejamos la lectura completa del libro para otra ocasión, como tantos otros suyos. Y buscando alguna referencia más sobre ese tiempo de murcianos en tierras tan lejanas a la suya, vamos a dar con otros murcianos, que junto a unos andaluces fueron dados en llamar Los Anónimos. Era un maquis de 10 personas procedentes de grupos guerrilleros del sur de España, que continuarían la lucha contra el régimen franquista tras el inmediato fin de la Guerra Civil. Poco se sabe de ellos, salvo los datos que se aportan en este enlace. Fue en los años 40; veinte años después los murcianos llegaban a Cataluña por otras motivaciones, como las que cuenta Cela. ¿Harían también sus cantes Los Anónimos?).

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